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Excarcelan a Aranza, de 20 años, una de las víctimas del método nazi aplicado por el chavismo contra militares rebeldes
Toda la familia está acusada de terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir Leer Toda la familia está acusada de terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir Leer
Aranza Hernández Castillo cumplió los 20 años en la cárcel y este viernes, tras permanecer siete meses en prisión, regresa a su hogar en el popular barrio caraqueño del Valle. Allí la esperaban sus abuelos y su hermanita Samantha, de 16 años, presa como ella simplemente por ser familiares del teniente rebelde Cristian Hernández.
Se trata de uno de los casos más conocidos en Venezuela del método represivo nazi Sippenhaft, persecución y castigo colectivo contra la familia de un militar señalado. A Samantha, a Aranza y a toda la familia les acusan de terrorismo, incitación al odio y asociación para delinquir.
"Estoy muy feliz, gracias a dios, dios escucho las súplicas de una mamá. No sé todavía cuáles son sus condiciones, todavía está firmando unas planillas", señaló a EL MUNDO Ámbar Castillo, madre de los tres hermanos Hernández Castillo. En entrevista con este periódico, Castillo reveló que su hija más pequeña había perdido 16 kilos en prisión y se había aprendido de memoria la Constitución para luchar por la libertad de los venezolanos.
Un tío y un primo de las chiquillas todavía permanecen en la prisión del Rodeo 1, el principal centro de torturas de América Latina. A todos ellos ha mantenido desde Panamá la madre Ámbar, ya que la comida de los presos en Venezuela corre por cuenta de las familias.
Los mandos represivos chavistas buscaban con este cruel hostigamiento familiar el regreso al país del hermano mayor, teniente rebelde huido de Venezuela tras participar en 2019 en la Operación Aurora contra Nicolás Maduro. Junto a otros militares exiliados, Christian planeó en 2024 asaltar un cuartel militar (Operación Oro) para rendir homenaje a su compañero Ronald Ojeda, asesinado en Chile por un comando del grupo mafioso del Tren de Aragua, capitaneado por un hombre de Diosdado Cabello, ministro de Interior.
Pese a la absoluta falta de pruebas, los jueces chavistas han mantenido la causa abierta contra las jovencitas y el resto de la familia. "No hay pruebas, no hay testigos, no hay fotos, no hay audios, no hay nada donde involucren a mi hija. Los policías, los testigos y los expertos que llevaron, todos han dicho que nunca habían visto a Samantha", explicó la madre a este periódico.
