EEUU
Primer potencial ciclón tropical de la temporada: el NHC emite alerta para la costa de Texas

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) emitió este martes la primera alerta oficial de la temporada para la costa del Golfo por el avance del Potencial Ciclón Tropical Uno. El sistema de baja presión podría convertirse en la primera tormenta tropical del Atlántico en 2026 y elevar el riesgo de inundaciones en Luisiana y otros estados del sur de Estados Unidos
En un aviso emitido el martes 16 de junio, el NHC informó que rige una vigilancia de tormenta tropical desde Sargent (Texas) hasta Morgan City (Luisiana). El organismo precisó que esa medida implica que son posibles condiciones de tormenta tropical dentro del área bajo vigilancia en las próximas 24 a 36 horas.
En su boletín de las 11:00, el NHC señaló que “se ha emitido un aviso de tormenta tropical” para el tramo de costa comprendido entre Sargent y Morgan City.
El organismo explicó que ese tipo de aviso se emite cuando existe la posibilidad de que se registren condiciones de tormenta tropical dentro del área señalada, en el horizonte temporal previsto por el pronóstico operativo.
La clasificación como “potencial ciclón tropical” se utiliza cuando el sistema todavía no reúne los criterios para ser depresión o tormenta tropical, pero puede generar efectos asociados a un ciclón en tierra en un plazo cercano.
El NHC comenzó a emitir avisos públicos y pronósticos para orientar decisiones operativas en zonas costeras.
En su actualización de la tarde, el NHC ubicó al sistema a unos 85 km (55 millas) al suroeste de Corpus Christi (Texas) y a 560 km (345 millas) al suroeste de Lake Charles (Luisiana).
El parte oficial indicó que el disturbio mantenía vientos máximos sostenidos de 45 km/h (30 mph), con una presión central mínima de 1006 mb, y que avanzaba hacia el noreste a 9 km/h (6 mph).
El organismo federal advirtió que el riesgo principal está asociado a la lluvia y no al viento. En un mensaje emitido a las 8:00, el NHC señaló que, “independientemente de la formación de ciclones tropicales”, los intereses en el sur y este de Texas y porciones de Luisiana y Misisipi debían prepararse para períodos de lluvias intensas en los próximos días, con riesgo de inundaciones repentinas “generalizadas” y “potencialmente mortales”, tanto en zonas urbanas como fluviales.
En su previsión de impactos, el NHC indicó que el sistema podía producir acumulados de lluvia de entre 10 y 20 centímetros (entre 4 y 8 pulgadas) hasta el jueves, con máximos aislados de 30 centímetros (12 pulgadas).
El organismo ubicó esa franja de riesgo desde la costa central y norte de Texas hasta gran parte de Luisiana, además de zonas del centro y sur de Misisipi y Alabama, y el extremo occidental del noroeste de Florida. Según el NHC, ese escenario puede derivar en inundaciones repentinas peligrosas y, en algunos casos, mortales.
De acuerdo con el pronóstico, el disturbio podía moverse mar afuera de la costa de Texas durante la noche del martes o en las primeras horas del miércoles. Luego, se esperaba que avanzara aproximadamente en paralelo a la parte alta del litoral texano, con posible afectación sobre el eje Houston–Galveston, antes de volver a ingresar a tierra más al este.
En esa trayectoria, el NHC estimó que el sistema podría tocar tierra entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves en el extremo este de Texas o el suroeste de Luisiana. Aunque el centro tendería a debilitarse una vez en tierra, el impacto por precipitaciones podría mantenerse durante varias horas, con efectos variables según el punto exacto del recorrido.
En su pronóstico de formación, el NHC mantuvo una probabilidad del 70% de desarrollo en 48 horas y también del 70% a siete días, con la posibilidad de que el sistema alcance la categoría de tormenta tropical durante el miércoles. En un parte anterior difundido durante la mañana, el organismo había informado una probabilidad del 60% en 48 horas.
La respuesta oficial en Texas ante el riesgo de tormentas e inundaciones

En Texas, el escenario meteorológico activó decisiones de emergencia a nivel estatal. El gobernador Greg Abbott emitió una declaración de desastre para 101 condados por la amenaza de tormentas severas y la continuidad del riesgo de inundaciones. En un comunicado oficial, Abbott dijo: “Texas está preparado para responder a las amenazas de tiempo severo que siguen desplazándose por nuestro estado” y agregó que la medida busca asegurar que autoridades locales y comunidades tengan acceso a recursos estatales.
La declaración de desastre es un instrumento administrativo que facilita la movilización de apoyo logístico, coordinación interagencial y disponibilidad de recursos para jurisdicciones afectadas. Según la información difundida por el gobierno estatal, la lista incluye condados de distintas regiones, desde el centro y el sur hasta el litoral del Golfo, en una franja que se mantiene bajo vigilancia por lluvias intensas.
Abbott también ordenó a la Texas Division of Emergency Management (TDEM) activar recursos adicionales y elevar el nivel de operaciones del Centro Estatal de Operaciones de Emergencia a un esquema de 24 horas. TDEM pidió a la población que siga los pronósticos locales, se mantenga informada y cumpla instrucciones de funcionarios de emergencia.
Qué significa la vigilancia de tormenta tropical y por qué importa el recorrido
La vigilancia de tormenta tropical no confirma un impacto seguro, pero delimita una ventana de riesgo operacional que puede cambiar con nuevas actualizaciones.
Para comunidades y servicios críticos, el paso de vigilancia a aviso suele depender de dos variables: la probabilidad de vientos de tormenta tropical sobre tierra y el momento de llegada de esas condiciones.
En el caso del Potencial Ciclón Tropical Uno, el NHC remarcó que el agua puede ser el principal factor de daño. Incluso sin un fortalecimiento marcado, el sistema puede transportar humedad suficiente para producir acumulados altos en poco tiempo, lo que incrementa el riesgo de inundaciones urbanas, crecidas repentinas y afectaciones en arterias viales y zonas bajas.
El recorrido previsto —salir al Golfo, avanzar cerca de la costa y luego reingresar a tierra— introduce incertidumbre fina: cambios pequeños pueden desplazar las bandas más intensas hacia áreas metropolitanas o, por el contrario, mantenerlas más sobre el agua.
El Centro Nacional de Huracanes activó vigilancia desde Sargent hasta Morgan City por lluvias intensas y riesgo de inundaciones
