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El enigma de Adorni, el jefe de gabinete que hunde al Gobierno argentino y que Milei apoya
Está investigado por serias sospechas de enriquecimiento ilícito, una sucesión de compras de inmuebles, inversiones, hipotecas y viajes a destinos de lujo imposibles de explicar con su salario Leer Está investigado por serias sospechas de enriquecimiento ilícito, una sucesión de compras de inmuebles, inversiones, hipotecas y viajes a destinos de lujo imposibles de explicar con su salario Leer
Cuando el responsable de la administración general del Estado se convierte en carne de memes sin fin, el mensaje está claro: esa persona ya no tiene futuro en el Gobierno. A no ser que el presidente sea Javier Milei, protagonista del mayor enigma de la política argentina hoy: ¿por qué no echa a Manuel Adorni?
Adorni es el jefe del gabinete de ministros, una especie de premier en el hiperpresidencialismo argentino. Desde el 8 de marzo, cuando se descubrió que subió a su esposa al avión presidencial para un viaje oficial a Estados Unidos, su imagen y su carrera política no hacen más que derrumbarse. Y conforme estas se derrumban, también lo hace la imagen del presidente. Adorni, hasta hace pocos años sólo conocido por sus ácidos comentarios en la red social X y participaciones en programas periodísticos, fue elegido por Milei como portavoz del Gobierno a partir de diciembre de 2023 y luego ascendido a jefe y coordinador de todos los ministros.
Hoy está investigado por la justicia por serias sospechas de enriquecimiento ilícito, una sucesión de compras de inmuebles, inversiones, hipotecas y viajes a destinos de lujo imposibles de explicar con el modesto salario de 3,5 millones de pesos (unos 2.000 euros) que cobraba hasta inicios de 2026.
Días atrás, Adorni dio una serie de explicaciones durante una entrevista en la señal de noticias LN+ que derivaron en memes como uno de este mismo miércoles, que ironiza acerca de la inexplicable fortuna del jefe de los ministros: "Aposté a que España empataba con Cabo Vede".
Este es el núcleo de la explicación de Adorni para justificar gastos por encima de los 800.000 dólares:
– Yo trabajo desde los 18 años. Mi primer dinero, por así decirlo, lo hago cuando fallece mi papá en el 2002, que es el dinero que nos encontramos con mi hermano en el departamento. Después yo en el medio conozco a mi mujer, nos casamos, seguimos trabajando, unificamos los ahorros. Después, en el 2013, yo empiezo a incursionar en el mundo del Bitcoin. Después, en el 2014, empiezo efectivamente a invertir fuerte en bitcoin. Ganamos bastante dinero con esta inversión.
– ¿Cuánto ganaron?
– Reconstruyendo la historia con mi mujer, invertimos aproximadamente unos 200.000 dólares y ganamos aproximadamente unos 300.000.
– ¿Por qué no lo declararon?
– No lo declaramos porque la manera de escaparte de la política, de la vieja política, era ahorrando en negro. Esto lo sabe el 99% de los argentinos que tuvieron la suerte de poder tener un ahorro.
Con lo de "la vieja política", Adorni busca pegarse al insistente mensaje de Milei de que el Estado es una "organización criminal" que "roba" a la gente y, a su vez, empatizar con los ciudadanos. Su problema es que, tras años de ironizar y pontificar sobre lo que está bien y lo que está mal, nadie empatiza con él, salvo el presidente y su hermana, Karina, secretaria general de la presidencia y la persona con más poder en el Gobierno.
Tras afirmar en esa misma entrevista que necesitó semanas para rescatar un pendrive perdido en el que se guardaba la información de sus ganancias con el bitcoin, Adorni dejó de ser tomado en serio por los ministros a los que en teoría dirige, aunque ninguno de ellos lo diga en público ni contradiga las decisiones de los hermanos presidenciales.
Todo eso, pese a que el jefe de Gabinete presentó 22 rectificaciones a sus declaraciones de impuestos de los últimos años: lo que busca, sostiene la prensa local, es no ir a juicio por enriquecimiento ilícito y que todo quede en evasión fiscal, algo de lo que saldría con relativa facilidad en un contexto en el que el propio presidente define como "héroes" a aquellos que buscan eludir el pago de impuestos.
La única que se significa es Patricia Bullrich, rival de Milei en las elecciones presidenciales de 2023, ex ministra de Seguridad y hoy portavoz del grupo libertario en el Senado. "Más que un error, lo que hay acá es una omisión ética", dijo Bullrich la semana pasada antes de entrar a una reunión del núcleo duro del gobierno.
Adorni, ya en la reunión, le hizo una petición: "Patricia, trátame mejor". Y Bullrich, que ese día cumplía 70 años y en su vida ha recorrido todas las estaciones políticas, desde la izquierda revolucionaria peronista hasta la derecha libertaria, no se arredró: "Lo que está pasando destruye el capital simbólico del presidente y del Gobierno. Vos lo tenés que entender. Y tenés que saber qué hacer".
Pero Adorni no quiere dejar el puesto, y el presidente tampoco tiene esa idea, según una conversación del periodista Luis Majul con el jefe de Estado. "No voy a echarlo", le dijo Milei a Majul, antes de analizar datos de la economía: "Además, todo lo que le importa a la gente va bien".
Más allá del análisis del presidente, que en dos años y medio de Gobierno no ha dado una rueda de prensa ni entrevistas a los dos mayores periódicos del país, Clarín y La Nación, el caso Adorni lo afecta cada vez más. Es ya un activo tóxico.
Carlos Pagni, uno de los analistas políticos más agudos del país, destacó este lunes lo insostenible de la situación: "La controversia ya no se debe solamente a una cuestión moral y/o de corrupción. Irrumpe además una 'indigencia conceptual' por parte de Adorni respecto de sus explicaciones para defender su condición y razonar sobre sus cuentas. Tratándose de un jefe de Gabinete, aquel déficit parece por momentos inconcebible. ¿Cómo alguien tan poco dotado intelectualmente llegó a aquel lugar de poder?".
Y a esa pregunta se suma otra mucho más dañina para Milei: ¿por qué protege y sostiene a Adorni? Medios y periodistas locales sostienen, sin presentar por el momento pruebas, la teoría de que Adorni tiene información de lo realmente sucedido en el "caso $LIBRA", la criptoestafa a la que dio pie Milei en el Día de San Valentín de 2025.
Aunque Milei se mantiene en sus trece, Bullrich ya advirtió de que puede prosperar una moción de censura en el Parlamento, algo que jamás sucedió en la democracia argentina contra un jefe de Gabinete. Un movimiento que uniría el agua y el aceite, al kirchnerismo y al PRO del ex presidente Mauricio Macri. Medios locales citan a Bullrich: "No voy a poder aguantar la presión en el Senado. Eso se cae, vienen por vos, Manuel, y tienen los votos para sacarte".
