EEUU
La Administración Federal de Aviación ordena luces rojas intermitentes para el arco del triunfo propuesto por Donald Trump

La Administración Federal de Aviación (FAA) concluyó en una revisión preliminar que el arco de 76 metros promovido por Donald Trump cerca del Aeropuerto Nacional Reagan de Washington no tendría un efecto adverso significativo sobre el espacio aéreo, aunque exigió que la estructura incorpore luces rojas intermitentes de señalización de obstáculos, informó Reuters.
El estudio de viabilidad difundido el viernes por la FAA identificó el proyecto como una obstrucción, una categoría técnica que activa requisitos de advertencia pero que no equivale, por sí sola, a una determinación de peligro.
La FAA aclaró que el documento no constituye una determinación formal de “ausencia de peligro”, consignó Reuters. Antes de cualquier construcción, indicó la agencia, deberá realizarse un estudio aeronáutico completo del diseño real en coordinación con el Servicio de Parques Nacionales, que administra el terreno federal involucrado.
En el texto del informe, los evaluadores señalaron: “El edificio hipotético”, con las alturas indicadas, “no tendría ningún efecto adverso significativo sobre el espacio aéreo” ni sobre los procedimientos de navegación hacia y alrededor del aeropuerto, escribió la Administración Federal de Aviación, de acuerdo con Reuters.
El proyecto se ubicaría a 914,4 metros (3.000 pies) del Aeropuerto Nacional Reagan, dentro del corredor principal de aproximación y despegue, de acuerdo con el estudio citado por la FAA.
El informe indicó que esa ubicación obligó a clasificar la estructura como una obstrucción, lo que exige iluminación de advertencia para operaciones nocturnas, según Reuters.
Qué evaluó la FAA y qué implica el requisito de iluminación

Para la FAA, la identificación como obstrucción no significa automáticamente que el diseño represente un riesgo para la navegación aérea. La agencia distinguió entre una revisión preliminar —basada en parámetros generales— y el análisis formal que se realiza cuando existe un proyecto final con medidas, materiales y ubicación definitivos, reportó Reuters.
El punto operativo más claro del informe fue el requisito de señalización. La FAA suele exigir luces rojas intermitentes en estructuras de más de 60,96 metros (200 pies) situadas cerca de aeropuertos para alertar a los pilotos durante la noche, indicó Reuters. En ese mismo marco, el documento comparó el criterio con el Monumento a Washington, de 169,164 metros (555 pies), que ya cuenta con ese tipo de luces.
Este tipo de estudios de viabilidad son voluntarios por parte del constructor y sus recomendaciones no son vinculantes, recordó Reuters. Aun así, un resultado preliminar favorable puede acelerar decisiones posteriores al reducir la lista de objeciones técnicas que deben resolverse en la etapa formal.
Cómo sería el “arco triunfal” y dónde se levantaría
Trump describió la obra como un “arco triunfal”. La estructura se levantaría al otro lado del río Potomac frente al Monumento a Lincoln, cerca del Cementerio Nacional de Arlington, y quedaría rematada por estatuas de águilas y una figura similar a la Dama de la Libertad, según la descripción citada por Reuters.
El arco tendría alrededor de 76,2 metros (250 pies) de altura, por encima del Monumento a Lincoln y cerca del tamaño del Capitolio de los Estados Unidos, que mide 87,7824 metros (288 pies), según Reuters.
En la comparación internacional mencionada en el mismo documento, el Arco del Triunfo de París aparece como referencia: mide 49,9872 metros (164 pies), por lo que la propuesta para Washington sería considerablemente más alta, consignó Reuters.
La revisión de la Administración Federal de Aviación no evaluó el impacto urbano ni las discusiones estéticas, pero el emplazamiento —en un área de alta visibilidad institucional y turística— amplificó objeciones vinculadas al paisaje y a los permisos sobre suelo federal, informó Reuters.
Seguridad aérea, antecedentes y objeciones técnicas

Expertos en aviación están divididos sobre el efecto que tendría la estructura en las maniobras de entrada y salida del Aeropuerto Nacional Reagan, según Reuters.
La discusión se desarrolla en un espacio aéreo congestionado que quedó bajo mayor escrutinio tras la colisión en el aire entre un avión comercial y un helicóptero Black Hawk del Ejército el año pasado, un accidente que causó 67 personas muertas, reportó Reuters.
Un análisis publicado esta semana por The New York Times concluyó que la parte superior del arco sobresaldría en una zona que idealmente debería permanecer despejada para los vuelos.
En esa lectura, los objetos que penetran ese espacio requieren una revisión minuciosa de la FAA antes de que su construcción pueda considerarse segura, señaló The New York Times.
La revisión preliminar difundida por la FAA sugiere que la agencia podría terminar por considerar que el proyecto no representa un peligro, lo que despejaría parte del camino regulatorio, informó Reuters.
La propia FAA, sin embargo, insistió en que el documento publicado el viernes no reemplaza el estudio aeronáutico formal ni equivale a una decisión definitiva.
Aprobaciones, pedidos de información y la demanda para frenarlo
La Comisión Nacional de Planificación de la Capital aprobó el proyecto el 4 de junio, aunque pidió más información sobre su efecto en las rutas de vuelo, informó Reuters. La propuesta todavía debe recibir el visto bueno de una comisión de planificación regional, añadió Reuters.
En paralelo, ya se presentó una demanda para bloquear la obra. La acción judicial sostuvo que permitir que la construcción continúe causaría un daño irreversible a un paisaje histórico protegido en el corazón de la capital, reportó Reuters.
Esa presentación afirmó además que cualquier nueva construcción de gran escala en terrenos administrados por el gobierno federal en el Distrito de Columbia requiere aprobación del Congreso.
Ante ese argumento, el Departamento de Justicia respondió que el Congreso autorizó hace décadas grandes estructuras en el sitio previsto y que delegó en el Servicio de Parques Nacionales la facultad de modificar su diseño, indicó Reuters.
El arco forma parte de una agenda más amplia con la que Trump busca cambiar la imagen física de Washington, añadió Reuters. Ese plan también incluye un nuevo salón de baile en la Casa Blanca y la renovación de un estanque reflectante en el National Mall.
La revisión inicial concluyó que la estructura de 76 metros cerca del Aeropuerto Nacional Reagan no alteraría las maniobras, pero deberá llevar balizamiento nocturno
