A solo una semana de que la Selección Argentina inicie la defensa de su corona en el Mundial 2026, una pésima noticia sacudió la concentración tras la baja obligada de Leonardo Balerdi por lesión. El director técnico albiceleste decidió estirar el misterio sobre quién ocupará ese lugar vacante y pateó el tablero de la planificación a horas de la cita máxima.
El entrenador campeón del mundo sorprendió a todos tras la contundente victoria por 3-0 en el último amistoso frente a Islandia. La sorpresiva estrategia del DT de Pujato esconde un trasfondo físico que involucra a otras figuras del plantel y mantiene en vilo a todo el país.
Todo marchaba sobre ruedas en la preparación argentina de cara al esperado debut del próximo 16 de junio contra Argelia. Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada a Leonardo Balerdi, el defensor del Olympique de Marsella que se perfilaba como una de las fijas en el recambio de la zaga central.
El exjugador de Boca Juniors sufrió un desgarro en el sóleo de su pierna derecha durante los entrenamientos en la gira previa, quedando completamente descartado para la gran cita del fútbol. Su ausencia dejó libre un cupo en la lista final y encendió las alarmas en el cuerpo técnico, que debió activar un plan de contingencia inmediato.
En lugar de apurarse a dar un nombre apenas conocida la gravedad de la lesión del "Flaco", Lionel Scaloni decidió aplicar el freno de mano y estirar los plazos. Tras el pitazo final contra Islandia, el estratega argentino reveló que se tomará un par de días más para anunciar al reemplazo definitivo de forma oficial.
Tenemos una idea, la estuvimos hablando. Hay dos opciones y vamos a esperar
Lionel Scaloni
La realidad puertas adentro es mucho más compleja de lo que parece en la pizarra, ya que el cuerpo técnico prefirió usar el último amistoso como termómetro definitivo.
El reglamento de la FIFA para este Mundial es muy estricto: el sustituto debe salir, en principio, de la lista provisional de 55 futbolistas reservados que se presentó previamente. Es allí donde el cuerpo técnico empezó a repasar variantes que van más allá de una simple posición por posición.
La gran revelación del DT fue que descartó de lleno la idea de sumar a otro marcador central, ya que considera que esa zona está bien cubierta con Cuti Romero, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez y Facundo Medina. El abanico de posibilidades se abrió hacia la mitad de la cancha y los laterales.
Con este panorama, la danza de nombres se redujo notablemente y dos futbolistas picaron en punta para subirse al avión a última hora. El volante de marca Guido Rodríguez (Valencia) y el polifuncional Nicolás Capaldo (Hamburgo), quien ya se encuentra trabajando con el grupo como sparring, son las dos opciones principales que maneja el entrenador.
Más atrás en la consideración quedaron alternativas ofensivas o juveniles como Emiliano Buendía, Agustín Giay y Máximo Perrone. Scaloni busca un perfil que le ofrezca soluciones múltiples en caso de que alguna de las otras figuras tocadas termine sufriendo una recaída en plena competencia.
La buena noticia de la jornada que trajo muchísima tranquilidad al búnker argentino tiene que ver con el estado físico de Leandro Paredes. A pesar de los rumores sobre sus molestias, el propio Scaloni fue contundente y aseguró que al volante no hace falta esperarlo porque se encuentra en óptimas condiciones y se quedará con el plantel.
Del mismo modo, el juvenil Nicolás Paz dejó una grandísima impresión en el último examen preparatorio frente a los islandeses, ganándose los elogios públicos del DT por su solidez en la cancha. Con Messi jugando 20 minutos contra Islandia y recuperando su mejor versión física, el grupo se muestra fuerte de la cabeza para afrontar el estreno.
Argentina sabe que el margen de error es mínimo si quiere revalidar el título y bordarse otra estrella en el pecho a mediados de julio. El cuerpo técnico tiene tiempo límite hasta el lunes 15 de junio para comunicarle el cambio oficial a la FIFA, justo el día anterior al choque frente al combinado argelino.
A pesar del dolor de cabeza que significó perder a Balerdi a tan poco del arranque, el clima general en la Scaloneta sigue siendo de un optimismo total. El director técnico cerró su comparecencia recordando que los mundiales casi nunca los gana el que juega mejor, pero dejó la firme promesa de que esta plantilla va a dar pelea hasta el último segundo del torneo.
