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Pollo al ajillo: la exquisita receta tradicional explicada paso a paso

El pollo al ajillo es una de esas recetas tradicionales de nuestras cocinas que nunca pasará de moda. Esta es una de esas elaboraciones de la conocida como cocina de la abuela porque normalmente se come en casa y en familia, donde se le suele dar un toque especial.
Para preparar nuestro pollo al ajillo hemos usado un pollo entero troceado, aunque también podríamos utilizar unas alitas de pollo u otras piezas al gusto. Sin embargo, como a unos les gusta la carne magra y a otros chupar los huesos, nosotros hemos optado por cocinar un pollo entero del que no hemos descartado ninguna parte, ni siquiera el cuello, que resulta especialmente sabroso. Para hacer esta receta, le hemos quitado la piel al pollo casi en su totalidad, tan solo la hemos dejado en las alas, ya que la piel al freírse deja mucha grasa y no nos interesa en este plato.
El secreto para que el pollo al ajillo quede muy sabroso y con un rico sabor a ajo, sin que resulte excesivo, es dorar dos o tres dientes de ajo en el aceite y después retirarlos antes de freír el pollo. Luego, a la hora de cocinar el pollo, le hemos añadido el resto de los ajos cortados en láminas para que se cocinaran poco a poco con el pollo y acabaran confitados y con un sabor delicioso. Además, hemos añadido un poco de vino blanco, aunque también le va fenomenal el zumo de limón para hacer la salsa. Hemos dejado reducir la salsa poco a poco mientras se cocinaba la carne hasta que el pollo quedó realmente tierno.
A continuación, vamos a explicar paso a paso cómo hacer nuestro pollo al ajillo tradicional, un plato con un sabor difícil de olvidar. ¡No os olvidéis de servirlo con un buen pan para mojar la rica salsa que lo acompaña!
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 568
Ingredientes del pollo al ajillo
- 1,5 kg de pollo entero limpio y troceado
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cabeza de ajos
- 200 ml de vino blanco
- 1 cucharada de harina de trigo
- 400 ml de caldo de pollo (o la mitad si os gusta más seco)
- Perejil picado al gusto (para decorar)

Cómo hacer pollo al ajillo
Para esta receta necesitamos un pollo de 1,5 kg aproximadamente, ya limpio y troceado. A nosotros nos gusta prepararlo sin piel, así que se la vamos a retirar. Salpimentamos los trozos de pollo y los reservamos mientras freímos los ajos.

Calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela amplia. Hacemos un corte en 3 dientes de ajo enteros y con piel, y los freímos a fuego lento hasta que se doren, con mucho cuidado de que no se quemen. Reservamos los ajos restantes para usarlos más adelante.

Retiramos los ajos de la cazuela y freímos el pollo en el aceite aromatizado con los ajos hasta que quede dorado por todos los lados. Esto es muy importante para que el resultado sea sabroso.

Mientras tanto, pelamos y cortamos en láminas el resto de los dientes de ajo de la cabeza de ajos.

Una vez tenemos el pollo dorado, añadimos los ajos cortados en láminas y los cocinamos junto con el pollo hasta que tomen algo de color.

A continuación, vertemos 200 ml de vino blanco y lo dejamos reducir durante unos minutos.

Añadimos 1 cucharada de harina de trigo repartida por toda la cazuela. Dejamos que se cocine un poco antes de añadir el caldo.

Vertemos 400 ml de caldo de pollo (o la mitad si os gusta el pollo al ajillo más seco) y tapamos la cazuela dejando que se cocine todo junto a fuego medio-bajo durante 20 minutos, hasta que el pollo quede totalmente cocinado, aunque tierno, y la salsa quede ligada.

Pasado este tiempo, servimos el pollo al ajillo recién hecho, opcionalmente, decorado con un poco de perejil picado por encima.

Resumen fácil de preparación
- Retiramos la piel del pollo y lo salpimentamos
- Freímos 3 ajos enteros hasta que se doren
- Retiramos los ajos y freímos el pollo en el mismo aceite
- Pelamos y cortamos en láminas el resto de los ajos
- Añadimos los ajos laminados al pollo y cocinamos todo junto
- Vertemos el vino y lo dejamos reducir
- Añadimos la harina de trigo
- Vertemos el caldo de pollo, tapamos y cocinamos el pollo al ajillo unos 20 minutos
- Servimos el pollo recién hecho decorado con perejil, opcionalmente
En esta receta, vamos a explicar cómo preparar un pollo al ajillo tradicional, con un poco de salsita para que quede muy jugoso y con el irresistible sabor que aportan los ajos confitados. ¡Es muy fácil de hacer y realmente sabroso!
En esta receta, vamos a explicar cómo preparar un pollo al ajillo tradicional, con un poco de salsita para que quede muy jugoso y con el irresistible sabor que aportan los ajos confitados. ¡Es muy fácil de hacer y realmente sabroso!
Por Sofía de la Torre
10 de junio de 2026
Al ajillo
Pollo
Cocina española tradicional
Carne en salsa
El pollo al ajillo es una de esas recetas tradicionales de nuestras cocinas que nunca pasará de moda. Esta es una de esas elaboraciones de la conocida como cocina de la abuela porque normalmente se come en casa y en familia, donde se le suele dar un toque especial.
Para preparar nuestro pollo al ajillo hemos usado un pollo entero troceado, aunque también podríamos utilizar unas alitas de pollo u otras piezas al gusto. Sin embargo, como a unos les gusta la carne magra y a otros chupar los huesos, nosotros hemos optado por cocinar un pollo entero del que no hemos descartado ninguna parte, ni siquiera el cuello, que resulta especialmente sabroso. Para hacer esta receta, le hemos quitado la piel al pollo casi en su totalidad, tan solo la hemos dejado en las alas, ya que la piel al freírse deja mucha grasa y no nos interesa en este plato.
El secreto para que el pollo al ajillo quede muy sabroso y con un rico sabor a ajo, sin que resulte excesivo, es dorar dos o tres dientes de ajo en el aceite y después retirarlos antes de freír el pollo. Luego, a la hora de cocinar el pollo, le hemos añadido el resto de los ajos cortados en láminas para que se cocinaran poco a poco con el pollo y acabaran confitados y con un sabor delicioso. Además, hemos añadido un poco de vino blanco, aunque también le va fenomenal el zumo de limón para hacer la salsa. Hemos dejado reducir la salsa poco a poco mientras se cocinaba la carne hasta que el pollo quedó realmente tierno.
A continuación, vamos a explicar paso a paso cómo hacer nuestro pollo al ajillo tradicional, un plato con un sabor difícil de olvidar. ¡No os olvidéis de servirlo con un buen pan para mojar la rica salsa que lo acompaña!
Información de la receta
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocinado: 45 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Raciones: 4
- Categoría: plato principal
- Tipo de cocina: española
- Calorías por ración (kcal): 568
Ingredientes del pollo al ajillo
- 1,5 kg de pollo entero limpio y troceado
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cabeza de ajos
- 200 ml de vino blanco
- 1 cucharada de harina de trigo
- 400 ml de caldo de pollo (o la mitad si os gusta más seco)
- Perejil picado al gusto (para decorar)
Sofía de la Torre
Cómo hacer pollo al ajillo
Para esta receta necesitamos un pollo de 1,5 kg aproximadamente, ya limpio y troceado. A nosotros nos gusta prepararlo sin piel, así que se la vamos a retirar. Salpimentamos los trozos de pollo y los reservamos mientras freímos los ajos.
Sofía de la Torre
Calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela amplia. Hacemos un corte en 3 dientes de ajo enteros y con piel, y los freímos a fuego lento hasta que se doren, con mucho cuidado de que no se quemen. Reservamos los ajos restantes para usarlos más adelante.
Sofía de la Torre
Retiramos los ajos de la cazuela y freímos el pollo en el aceite aromatizado con los ajos hasta que quede dorado por todos los lados. Esto es muy importante para que el resultado sea sabroso.
Sofía de la Torre
Mientras tanto, pelamos y cortamos en láminas el resto de los dientes de ajo de la cabeza de ajos.
Sofía de la Torre
Una vez tenemos el pollo dorado, añadimos los ajos cortados en láminas y los cocinamos junto con el pollo hasta que tomen algo de color.
Sofía de la Torre
A continuación, vertemos 200 ml de vino blanco y lo dejamos reducir durante unos minutos.
Sofía de la Torre
Añadimos 1 cucharada de harina de trigo repartida por toda la cazuela. Dejamos que se cocine un poco antes de añadir el caldo.
Sofía de la Torre
Vertemos 400 ml de caldo de pollo (o la mitad si os gusta el pollo al ajillo más seco) y tapamos la cazuela dejando que se cocine todo junto a fuego medio-bajo durante 20 minutos, hasta que el pollo quede totalmente cocinado, aunque tierno, y la salsa quede ligada.
Sofía de la Torre
Pasado este tiempo, servimos el pollo al ajillo recién hecho, opcionalmente, decorado con un poco de perejil picado por encima.
Sofía de la Torre
Resumen fácil de preparación
- Retiramos la piel del pollo y lo salpimentamos
- Freímos 3 ajos enteros hasta que se doren
- Retiramos los ajos y freímos el pollo en el mismo aceite
- Pelamos y cortamos en láminas el resto de los ajos
- Añadimos los ajos laminados al pollo y cocinamos todo junto
- Vertemos el vino y lo dejamos reducir
- Añadimos la harina de trigo
- Vertemos el caldo de pollo, tapamos y cocinamos el pollo al ajillo unos 20 minutos
- Servimos el pollo recién hecho decorado con perejil, opcionalmente
Carne
Ajo
Pimienta negra
Perejil
Harina de trigo
Pollo en salsa
Recetas de la abuela
AOVE
Caldo de pollo
Vino blanco
