Mientras los New York Knicks completaban una remontada que parecía imposible apenas unas horas antes durante el Juego 4 de las Finales de la NBA, Taylor Swift y la actriz Mariska Hargitay protagonizaron una celebración que rápidamente se volvió viral. Sentadas a nivel de cancha, ambas se dejaron llevar por la emoción del momento cuando Nueva York tomó el control del partido.
En el video se observa cómo Taylor abraza por detrás a Hargitay antes de que ambas comiencen a brincar, balancearse de un lado a otro y celebrar de una forma poco habitual, incluso para dos figuras acostumbradas a estar bajo los reflectores. Durante unos segundos no parecían celebridades; parecían dos aficionadas que llevaban años esperando vivir una noche como esta.
La reacción tenía sentido. Después de décadas de frustraciones, los Knicks estaban a punto de colocarse a una sola victoria de conseguir uno de los campeonatos más esperados en la historia reciente de la franquicia.
La euforia en las tribunas contrastaba con lo que había ocurrido durante la primera mitad.
San Antonio dominó gran parte del encuentro y llegó a tener una ventaja máxima de 29 puntos. Al descanso, los Spurs ganaban 76-49 y parecían tener el partido completamente bajo control.
Sin embargo, Nueva York protagonizó una de las remontadas más impresionantes de estas Finales. Los Knicks terminaron imponiéndose 107-106 para tomar ventaja de 3-1 en la serie y colocarse a un triunfo del campeonato.
Jalen Brunson lideró la victoria con 36 puntos, 7 asistencias y 5 rebotes. OG Anunoby aportó 33 puntos con siete triples, mientras que Karl-Anthony Towns registró un doble-doble de 13 puntos y 10 rebotes.
Por parte de San Antonio, Victor Wembanyama terminó con 24 puntos, 13 rebotes y 3 bloqueos, mientras que Dylan Harper añadió 21 puntos y Devin Vassell sumó 18.
La intensidad del partido fue tal que incluso Victor Wembanyama protagonizó uno de los momentos más comentados de la noche.
Después de una canasta sobre Mitchell Robinson, el francés comenzó a provocarlo gritándole que estaba dentro de su cabeza. La situación escaló cuando Robinson respondió con un codazo que generó tensión en la duela y encendió todavía más a la afición del Madison Square Garden.
Pero ni siquiera ese intercambio logró cambiar la narrativa de la noche.
Cuando sonó la bocina final, toda la atención estaba puesta en la celebración de Nueva York. En las gradas, celebridades, exjugadores y aficionados festejaban como si el campeonato ya estuviera al alcance de la mano. Entre todos ellos destacaban Taylor Swift y Mariska Hargitay, quienes terminaron regalando una de las imágenes más memorables de estas Finales.
Porque mientras los Knicks quedaron a un paso de terminar una sequía de 53 años sin título, la emoción fue tan grande que incluso una de las artistas más famosas del planeta olvidó por unos instantes las cámaras y celebró como cualquier otra aficionada neoyorquina, de una manera muy poco común.
