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El FBI abre una investigación después de que un agente del ICE matara a un colombiano que confundió con otra persona
La víctima, Joan Sebastian Guerrero, de 26 años y con permiso de trabajo, era repartidor y vivía con su esposa y su hija de tres años en Biddeford, en Maine Leer La víctima, Joan Sebastian Guerrero, de 26 años y con permiso de trabajo, era repartidor y vivía con su esposa y su hija de tres años en Biddeford, en Maine Leer
Un agente de la policía de inmigración estadounidense (ICE) mató el lunes a un hombre, identificado por grupos de defensa de los derechos humanos como un colombiano de 26 años, avivando la indignación contra la agencia encargada de implementar la política de mano dura contra la inmigración de Donald Trump.
Esta muerte por arma de fuego ocurrida en Biddeford, una ciudad de 22.000 habitantes en el estado de Maine (noreste), se produjo menos de una semana después de que un agente del ICE matara a tiros a un mexicano en Texas.
Según medios estadounidenses, la víctima, Joan Sebastián Guerrero, trabajaba como repartidor y vivía con su esposa y su hija de tres años.
El senador de Maine Angus King declaró inicialmente a los periodistas que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le había comunicado que sobre la víctima pesaba una orden de detención vinculada a su estatus migratorio.
Sin embargo, el legislador se retractó más tarde de sus declaraciones: "La persona que murió no era la que ellos (el ICE) buscaban", declaró a la cadena CNN tras recibir nueva información de las autoridades. El senador exigió una "investigación exhaustiva, transparente y abierta". Señaló, no obstante, que los agentes implicados no llevaban cámaras corporales.
La fiscalía general de Maine había indicado previamente que "la persona buscada intentó huir al volante de un vehículo en dirección al agente", quien abrió fuego. Añadió que el oficial sería suspendido temporalmente de sus funciones (bajo licencia administrativa), conforme al protocolo. Por su parte, el FBI informó de que ha abierto una investigación.
Por su parte, la embajada de Colombia señaló en un comunicado que ha solicitado aclaraciones al Departamento de Seguridad Nacional de EEUU por la muerte de uno de sus ciudadanos.
Un testigo, Daniel Boucher, relató a la AFP que estaba en su casa cuando escuchó varios disparos. A través de una ventana de su hogar, vio entonces un pequeño sedán que había sido embestido por un SUV blanco. Narró que un agente del ICE sacó al conductor del primer vehículo y lo tendió en el suelo.
"El hombre tenía la cabeza y el rostro ensangrentados. Fue realmente terrible. En ese momento, escuché claramente a la víctima decir: ’Intenté detenerme', o algo por el estilo". Murió unos segundos después.
Un portavoz del ICE explicó el lunes que los agentes intentaron detener un vehículo alrededor de las 07:00 (13:00, hora peninsular española), tras vigilar la última dirección conocida de una persona sobre la que pesaba una orden de expulsión.
"El vehículo intentó huir del lugar y, por temor a la seguridad del público, un agente hizo uso de su arma", impactando al conductor, quien falleció a causa de las heridas, detalló el portavoz.
Dos asociaciones, la Maine Immigrants' Rights Coalition y Presente Maine, que identificaron conjuntamente a la víctima, indicaron que el hombre tenía autorización para trabajar en Estados Unidos. "No permitiremos que esta muerte quede reducida a una simple nota al pie en las estadísticas de esta administración", declaró Crystal Cron, directora ejecutiva de Presente Maine.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del cual depende el ICE, no hizo comentarios.
En el lugar del suceso, una calle residencial, se estableció un perímetro de seguridad. Manifestantes marcharon por la zona con pancartas que decían "¡Fuera el ICE!", antes de concentrarse frente a las oficinas de la otra senadora de Maine, la republicana Susan Collins.
"Una persona ha muerto, y sus seres queridos, así como los residentes de nuestra comunidad, merecen respuestas claras sobre lo sucedido", declaró el alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, en un comunicado. "Soy consciente del miedo y la incertidumbre que un suceso de esta magnitud ha generado en nuestra ciudad", añadió.
Encargados de llevar a cabo la campaña de deportaciones masivas impulsada por Donald Trump, los agentes del ICE (fuertemente armados y habitualmente encapuchados o con el rostro cubierto) son objeto de severas críticas en todo el país debido a sus métodos considerados agresivos, así como tras la muerte por disparos de dos ciudadanos estadounidenses en Mineápolis este año.
