EEUU
Estados Unidos prorrogó la exención de sanciones para la petrolera serbia NIS y mantuvo en suspenso la transferencia del control ruso

Estados Unidos extendió por 15 días la exención de sanciones que permite a la petrolera serbia NIS, controlada mayoritariamente por capital ruso, continuar con sus operaciones de importación y procesamiento de crudo. La decisión de Washington se conoció el martes y mantuvo la atención sobre el futuro de la principal empresa energética de Serbia, en medio de negociaciones internacionales y presiones geopolíticas.
La licencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos habilitó a NIS a sostener actividades, contratos y acuerdos hasta el 1 de julio, cuando vencerá esta nueva prórroga. La extensión apuntó a evitar una interrupción inmediata del abastecimiento mientras avanzan las conversaciones para reordenar el capital de la compañía, exigencia planteada por Washington desde comienzos de 2025.
La medida, informada por la propia empresa, respondió a los pedidos de Estados Unidos para que los accionistas rusos abandonen la firma en el marco de las sanciones impuestas a Moscú por la invasión de Ucrania. La estructura accionaria reflejó el peso de Rusia: Gazprom Neft y su firma afiliada concentraron el 56% de las acciones; el Estado serbio ostentó casi un 30%; el resto se distribuyó entre accionistas minoritarios. NIS abasteció el 80% del mercado interno.
El conflicto central giró en torno a la salida de los socios rusos. Durante meses, autoridades serbias y el gigante energético húngaro MOL mantuvieron conversaciones para una posible compra del paquete accionario de Gazprom Neft.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro estadounidense había fijado como plazo límite esta jornada para cerrar el acuerdo, aunque la extensión de la exención otorgó un margen adicional.
Según el gobierno serbio, si se completa la adquisición y recibe la aprobación de OFAC, el Estado incrementará su participación en NIS y la refinería de Pancevo, la única del país, operará durante al menos una década más en los mismos niveles que antes de la imposición de las sanciones.
Por su parte, el presidente Aleksandar Vucic reconoció que las negociaciones experimentaron dificultades, en especial por la exigencia de que MOL asuma el control de la refinería de Pancevo, un punto considerado clave por Belgrado. Vucic indicó que la paciencia de Estados Unidos llegaba a su límite y expresó su esperanza de que el lado ruso acepte la operación. La empresa húngara se mantuvo como el único postor conocido en el proceso.
Las sanciones impuestas por Washington en octubre, dirigidas al sector energético ruso, forzaron a NIS a solicitar permisos especiales para comprar y procesar crudo. Esa situación se resolvería si se concreta la transferencia accionaria.
De no alcanzar el acuerdo, la compañía corría el riesgo de quedar fuera del sistema financiero internacional y enfrentar serias dificultades para abastecer el mercado serbio.
El contexto regional sumó presión a la resolución del conflicto. Serbia, uno de los pocos países europeos que no sancionó a Rusia tras la invasión a Ucrania, vio afectada su matriz energética cuando la refinería de Pancevo detuvo la producción en diciembre por la interrupción en el suministro de crudo.
La actividad de la planta se reanudó bajo una licencia temporal, pero la incertidumbre marcó el pulso de la política energética serbia en los últimos meses, mientras se aguardaba una solución definitiva.
(Con información de AFP)
La extensión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos permitió que NIS opere durante 15 días adicionales, ya que la autorización se extendió hasta el 1 de julio
