Ayer lunes concluyó el plazo para que el Barcelona ejecutara la opción de compra que tenía sobre Marcus Rashford, aunque días antes ya había informado al United y al futbolista que no la ejercería. El Barça no abonó los 30 millones de euros pactados el verano pasado y su objetivo era ampliar, un curso más, la cesión. Pero el conjunto de la Premier League ya le ha comunicado también que no está por la labor de prestar a su internacional otra temporada, ni al bloque culé ni a ninguno otro. O se lo queda o lo traspasa. Ese es, al menos, su planteamiento actual.
Rashford está tasado en alrededor de 45 millones de euros, una cifra que el United confía en ingresar por su extremo zurdo. No quiere más cesiones, según apuntan algunos medios y periodistas ingleses. Si no sigue en el equipo de Manchester, será traspasado. Así se lo han dejado claro los ejecutivos de los Red Devils a los representantes azulgranas y al resto de clubs que se han interesado por el internacional en las últimas semanas.
El extremo zurdo, de 28 años, tiene un gran cartel, especialmente en la Premier, y el United, con el que tiene contrato hasta junio de 2028, sabe que podrá obtener un buen ingreso por él si finalmente no sigue en sus filas. El Arsenal, el Tottenham, el Bayern… son sólo algunos de los equipos que tienen al polivalente atacante, que este curso 25-26 intervino con el Barça en 49 encuentros y marcó 14 goles y regaló 14 asistencias, en su punto de mira.
El futbolista, mientras tanto, está centrado en la disputa del Mundial, pero se resiste a cerrarle la puerta al Barcelona. Considera que queda mucho mercado por delante, el United puede cambiar su planteamiento a medida que se suceden las semanas, y se aferra a su deseo de seguir vistiendo de azulgrana. Lo único que parece claro es que tras la disputa del torneo de selecciones, Rashford deberá regresar a Manchester ya que su futuro aún no estará resuelto.
