Mundo
Los migrantes impulsan la carrera presidencial de Keiko Fujimori: "Los peruanos en EEUU y en Argentina tradicionalmente han estado más inclinados a la derecha"
El voto exterior inclina la balanza a favor de la populista, con una ventaja provisional de unos 80.000 votos, a la espera del recuento final que se puede extender hasta julio Leer El voto exterior inclina la balanza a favor de la populista, con una ventaja provisional de unos 80.000 votos, a la espera del recuento final que se puede extender hasta julio Leer
Perú se despertó ayer convencido, para bien o para mal, de que Keiko Fujimori se ha liberado por fin del maleficio electoral que la tenía atrapada en lo que parecía un bucle eterno. "Todo apunta a que será la próxima presidenta del Perú. Ese resultado debe ser respetado", confirmó Fernando Tuesta, antiguo jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El sorpasso en el recuento se había producido en la medianoche, cuando la hija del dictador adelantó al izquierdista radical Roberto Sánchez por unos cientos de votos, a falta del 1,84% del escrutinio, las más de 1.700 actas (320.000 votos) que serán revisadas por los jurados electorales especiales desde hoy mismo, comenzando por Lambayeque, la región del papa León XIV. El proceso, que acabará con la designación oficial como presidenta electa, se puede prolongar hasta julio.
"Con serenidad y con mucha gratitud", acogió Keiko de forma prudente el sorpasso. La suerte parece estar echada, pese a los intentos desesperados de la candidatura de Sánchez, que pretende anular 1.700 mesas de votación. Sectores populares vinculados a la izquierda, que se creyeron ganadores entre el domingo y el miércoles, también han llamado a la calle a protestar.
Pero quienes adelantan el triunfo definitivo de la líder de Fuerza Popular (FP) son las proyecciones de matemáticos y expertos. Las actas por verificar presentan en su mayoría pequeños fallos materiales, por lo que parece seguro que serán contabilizadas, por mucho empeño que pongan en contra los personeros políticos. La tradición, además, así lo dictamina.
De los 300.000 votos por verificar antes de ser contabilizados, más de 200.000 pertenecen a Lima, el gran bastión de Keiko, y a Callao, también de FP. También faltan por contar 145 actas del exterior, que desde que empezaron a llegar a Lima (traídas por los cónsules en los distintos países) empujaron a que Keiko lograra el sorpasso de última hora.
A la postre, lo sucedido con el voto en el exterior sólo es posible en el país de los récords políticos: Fujimori será presidenta gracias a los votos de los emigrantes peruanos, porque en el voto nacional quedará por debajo del otro Sánchez por unos pocos de miles de papeletas.
De lo escrutado hasta el momento, la hija del dictador arrasa en el exterior, con una ventaja provisional de unos 80.000 votos, con grandes aportaciones desde EEUU (diferencia a su favor de 30.000 apoyos) y España (11.000), además de Argentina (9.000), Chile (7.000) y Japón (7.000), la tierra de origen de la familia Fujimori.
Sánchez, ahijado político del golpista Pedro Castillo, sólo pudo ganar, y a duras penas, en Suecia (con una diferencia de 800 votos a su favor), Rusia (28) y Noruega (16).
Cuando la ONPE anuncie unos resultados definitivos a favor de Keiko, con una brecha de entre 17.000 y 48.000 votos según los matemáticos, Perú sumará otro récord al Guiness político, ya que se confirmará que los emigrantes inclinaron la balanza final, el primer país en el que algo así sucede. Keiko no sólo será la primera mujer que presida Perú, también lo hará gracias al empujón final de sus emigrantes y tras perder las tres elecciones anteriores por un puñado de votos.
En 2011, contra el izquierdista Ollanta Humala, cayó por 440.000 votos, una distancia que se redujo a 40.000 mil papeletas en los dos comicios siguientes: en 2016 ante el moderado Pedro Pablo Kuczynski y en 2021 ante el marxista-leninista Castillo.
Los otros récords políticos del Perú son el número de presidentes en las dos últimas legislaturas, ocho, seis de ellos destituidos por el Congreso, y el número de ex mandatarios, cuatro, que comparten las instalaciones carcelarias del penal limeño de Barbadillo.
Al tratarse de dos emigraciones distintas, la histórica y la provocada por la llegada al poder de Castillo, es difícil medir qué ha empujado más a la diáspora a apostar por la hija del dictador. Pero los resultados en primera vuelta, donde Fujimori cosechó peores porcentajes que dentro del país, confirman que, por primera vez, se impuso más una tendencia contra la izquierda que a favor del fujimorismo.
"Los peruanos en EEUU y en Argentina tradicionalmente han estado más inclinados a la derecha, algo que no sucede tan marcado en Europa. Pero cuando llegó Castillo a la presidencia hace cinco años mucha gente se fue asustada. Ese voto ha inclinado la balanza y ha puesto a Keiko en la presidencia. Creo que en parte no se lo esperaba", confirmó a EL MUNDO el analista político Pedro Casusol.
