EEUU
Fuertes tormentas en Estados Unidos provocaron cortes de electricidad y alteraron los vuelos en Medio Oeste

Fuertes tormentas castigaron el Medio Oeste de Estados Unidos, dejando un panorama de cortes de energía, daños materiales y reportes de múltiples tornados. Las consecuencias inmediatas se tradujeron en cientos de miles de hogares y comercios sin electricidad, especialmente en Illinois y Michigan, y provocaron serios inconvenientes para los residentes y el funcionamiento de servicios esenciales. El Servicio Meteorológico Nacional recibió más de una docena de reportes de tornados el miércoles en el norte de Missouri, Iowa, Kansas e Illinois, aunque hasta el momento no se reportaron heridos ni fallecidos.
El sistema frontal que originó estas tormentas, caracterizado por fuertes vientos y granizo, se desplazaba hacia el este según el meteorólogo Frank Pereira, quien anticipó que persistirían las condiciones de inestabilidad. El fenómeno se explicó por el choque entre el aire frío procedente de Canadá y el aire cálido y húmedo del sur, generando un contexto ideal para el desarrollo de tiempo severo en la región. Pereira señaló que existe la posibilidad de que se forme una nueva zona de tormentas intensas en partes de las Grandes Llanuras centrales y el Medio Oeste, especialmente desde Iowa y el norte de Misuri hacia los Grandes Lagos, todo ello asociado a un sistema frontal bien definido.
En cuanto al transporte aéreo, el impacto fue inmediato en Chicago, donde las tormentas forzaron la suspensión temporal de todos los vuelos en los dos principales aeropuertos de la ciudad: el Aeropuerto Internacional O’Hare y el Aeropuerto Internacional Midway. La intensidad de las tormentas eléctricas obligó a detener operaciones durante la noche, situación que también se replicó en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York, donde se suspendieron las operaciones en tierra. Según el portal de seguimiento de vuelos FlightAware, hasta la noche del miércoles se registraron más de 1.000 vuelos retrasados o cancelados con origen o destino en Chicago, reflejando la magnitud del caos generado por el clima adverso.
La mañana del jueves trajo algo de alivio, ya que el tráfico aéreo comenzó a normalizarse. FlightAware reportó solo 24 cancelaciones y 34 retrasos en todo el país, mostrando que las aerolíneas y los aeropuertos lograron restablecer sus operaciones tras el paso de las tormentas.
Mientras tanto, el panorama meteorológico en la costa este se tornó preocupante por motivos distintos: el pronóstico anunciaba altas temperaturas y humedad potencialmente peligrosas entre el jueves y el viernes, abarcando desde el Atlántico Medio hasta el Noreste. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre la posibilidad de que se superen récords históricos de temperatura máxima diaria en numerosos lugares. Se esperaban temperaturas cercanas a 35 °C, y con la elevada humedad la sensación térmica podría alcanzar o superar los 38 °C.
La previsión de calor extremo llevó a la ciudad de Filadelfia a declarar una emergencia sanitaria por calor para el jueves y el viernes. Como parte de las medidas de emergencia, se activaron centros de climatización, equipos de campo realizaron visitas domiciliarias y se brindó asistencia a personas sin hogar, además de otros servicios destinados a mitigar los efectos de la ola de calor. En Nueva York, las autoridades recomendaron a la población beber abundante agua y buscar refugio en lugares frescos, especialmente para quienes carecen de aire acondicionado, con el fin de evitar complicaciones en la salud por las altas temperaturas.
El paso de las tormentas el miércoles por la tarde dejó una estela de daños materiales en la zona de Chicago. Árboles caídos, edificios afectados y la evacuación de residentes fueron algunas de las consecuencias inmediatas. Los fuertes vientos arrancaron parte del techo de un edificio de apartamentos, lo que obligó a los habitantes a abandonar el lugar por seguridad, según reportó NBC 5 Chicago. Imágenes compartidas en línea mostraron graneros derrumbados en Wisconsin, estructuras aplastadas en zonas rurales del norte de Misuri y árboles de gran tamaño, así como líneas eléctricas, derribados por la fuerza del viento.
En términos de infraestructura, los cortes de electricidad afectaron a aproximadamente 390.000 clientes en el Medio Oeste el jueves. Illinois fue el estado más golpeado, con cerca de 226.000 usuarios sin suministro —incluidos unos 150.000 en el condado de Cook—, mientras que en Michigan se contabilizaron 85.000 hogares y negocios a oscuras. La página poweroutage.us recopiló estos datos, evidenciando la magnitud de las interrupciones.
La compañía Commonwealth Edison, encargada del servicio eléctrico en el norte de Illinois, informó que las tormentas habían derribado postes y cables en su área de cobertura. La empresa comunicó en la red social X: “Sabemos que esto es un desafío y restableceremos el servicio de la manera más segura y rápida posible, según lo permitan las condiciones”.
El efecto de las tormentas también se sintió en el ámbito deportivo. El Rate Field de Chicago, estadio de los White Sox, quedó empapado antes del encuentro del miércoles por la noche frente a los Atlanta Braves. Es relevante precisar que la noticia fue actualizada para corregir el nombre del estadio, que actualmente se llama Rate Field, dejando atrás su antigua denominación de Guaranteed Rate Field.
El mayor impacto se concentró en Illinois, con unos 226.000 afectados, incluidos cerca de 150.000 en el condado de Cook, mientras en Michigan se contabilizaron 85.000 conexiones interrumpidas
