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Arde Belfast tras el apuñalamiento de un refugiado sudanés a un hombre que ha provocado una ola de protestas
Varias personas han tenido que huir de sus hogares en el norte la ciudad, después de que fueran incendiados en medio del estallido de violencia que también fue azuzado en las redes por Elon Musk Leer Varias personas han tenido que huir de sus hogares en el norte la ciudad, después de que fueran incendiados en medio del estallido de violencia que también fue azuzado en las redes por Elon Musk Leer
La violencia ha estallado en la capital de Irlanda del Norte, Belfast, después de que un hombre de 30 años, de nacionalidad sudanesa, fuera detenido este martes acusado de ser el presunto autor del apuñalamiento de una persona, que está hospitalizada con heridas en la cara y el cuello.
La policía ignora los motivos del ataque. Pero eso no ha impedido que la tensión haya explotado. Un autobús y varios coches y viviendas fueron incendiados este martes por la noche por manifestantes que protestaban por lo que consideran permisividad de las autoridades frente a delincuentes que no son blancos.
El ataque llegó además cuando no se ha apagado la controversia por la actuación policial en el caso de Henry Nowak, un joven de raza blanca que fue apuñalado en diciembre hasta la muerte en la ciudad de Southampton por Vickrum Singh, un sij de origen indio. En aquella ocasión, los policías no solo creyeron la versión del criminal—que insistía en que él era la víctima—sino que, incluso, no prestaron ayuda médica a un agonizante Nowak.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha calificado este miércoles de "escandalosos" y "totalmente inaceptables" los actos de violencia. "Nada puede justificar la violencia y los disturbios que hemos visto, que amenazan a nuestras comunidades, ni las acciones de quienes los han alentado, ya sea en Internet o en cualquier otro lugar. Está claro que anoche se atacó a personas por su origen, y no lo toleraré", añadió.
Los disturbios han sido atizados en redes sociales por Elon Musk, el hombre más rico del mundo, que el martes retuiteó varios mensajes de Rupert Lowe, el fundador y máximo líder del partido ultra nacionalista Restore Britain, incluyendo uno, que decía: "No podemos acoger a quienes quieren decapitar a nuestros menores".
Pero, en general, toda la oposición al Gobierno laborista británico, cree que la policía es demasiado blanda con las personas que no son blancas. La líder del partido conservador, Kemi Badenoch, que es ella misma negra, ha declarado que, si los agresores en Southampton y Belfast hubieran sido blancos, los crímenes habrían sido evitados.
Manifestantes antimigración bloquearon calles e incendiaron edificios y vehículos en la capital después de un ataque a cuchillo que fue captado en vídeo y conmocionó al país. La grabación, que se viralizó en redes sociales, muestra a un hombre montado sobre otro mientras lo apuñala varias veces en la cabeza y el cuello, en lo que figuras de extrema derecha afirmaron fue un "intento de decapitación", informa AP.
El sospechoso del ataque fue acusado de intento de asesinato, posesión de un objeto cortante en un lugar público y amenazas de muerte. Se trata de un refugiado sudanés, que cuenta con un permiso de residencia válido hasta 2028.
Tras el ataque y la convocatoria de los líderes de la ultra derecha, cientos de personas, muchas de ellas encapuchadas, se concentraron en distintos puntos de Belfast. Un autobús y varios vehículos fueron calcinados, mientras que un edificio en las afueras del centro fue incendiado y sus residentes tuvieron que ser evacuados.
El Servicio de Bomberos y Rescate de Irlanda del Norte informó que tuvo una "noche ajetreada" el martes, atendiendo 256 llamadas entre las 19:00 y la medianoche. Los bomberos intervinieron en 62 incidentes, la mayoría de ellos en el área metropolitana de Belfast, informa la BBC.
"Encendieron un fuego en los contenedores (…), oímos coches de policía y sirenas", dijo Eemran, un ingeniero de origen indio que lleva viviendo en Belfast poco más de un año.
Camila, una chilena de 36 años que se mudó a Belfast hace un mes, dijo que fue "aterrador". "Por supuesto que no estoy acostumbrada a esto", aseguró. "Entiendo la rabia de la gente, pero también hay formas de discutir estas cosas de manera más pacífica".
La cadena local Sky Television mostró otros edificios en llamas, mientras helicópteros de la policía patrullaban sobre la ciudad y las tiendas cerraron temprano.
Michelle O’Neill, la primera ministra de Irlanda del Norte, condenó las protestas e instó a la calma: "Grupos de hombres enmascarados que queman las casas de familias no es más que una cobardía repugnante", aseguró en la red social X.
También se congregaron multitudes en Antrim, a unos 25 kilómetros al oeste de Belfast.
El sospechoso del ataque, de 30 años y cuyas motivaciones se desconocen, debe comparecer ante la justicia el miércoles. Según el jefe de la policía norirlandesa, Jon Boutcher, el hombre había llegado a Reino Unido en 2023, tras pasar por París y luego por Dublín.
La víctima, un hombre de unos cuarenta años, fue hospitalizada en estado grave, con "importantes lesiones en los ojos y graves laceraciones en la espalda y el rostro", de acuerdo con el comisario adjunto Ryan Henderson.

