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Estados Unidos bombardea Irán de nuevo como represalia por el derribo de uno de sus helicópteros
Teherán responde contra las bases estadounidenses en Kuwait o Jordania y las instalaciones de radar en Bahréin Leer Teherán responde contra las bases estadounidenses en Kuwait o Jordania y las instalaciones de radar en Bahréin Leer
El ejército estadounidense ha reanudado este martes por la tarde (madrugada en Teherán) los bombardeos sobre Irán como represalia por el derribo de un helicóptero apache el lunes por la noche sobre el Estrecho de Ormuz. Lo confirmó el Comando Central, el responsable del despliegue en Oriente Próximo. "Las fuerzas del CENTCOM comenzaron a lanzar ataques de defensa propia contra Irán a las 17.00 de hoy, por orden del Comandante en Jefe, en respuesta al derribo ayer de un helicóptero Apache del Ejército de EEUU. La misión es una respuesta proporcional a la agresión iraní injustificada", ha indicado el Pentágono en un mensaje en las redes sociales.
Aviones de la Fuerza Aérea y la Armada atacaron las defensas aéreas iraníes, las estaciones de control terrestre y los emplazamientos de radares, según el Pentágono.La televisión estatal iraní informó enseguida de explosiones y sirenas antiaéreas en varios puntos de la costa, incluyendo Bandar Abbas, Qeshm y Sirak, tres enclaves ya golpeados en los meses precios. Según los informes, recogidos por AP, Sirak y Qeshm han sido atacadas en repetidas ocasiones.
Horas después, las defensas aéreas kuwaitíes se activaron al detectar ataques aéreos. La Guardia Revolucionaria reivindicó el derribo de un dron estadounidense MQ-9 sobre la zona de Jam y el lanzamiento de misiles balísticos la base militar estadounidense de Al Azraq, en Jordania, así como contra la base de radares de la Quinta Flota estadounidense en Bahréin, pero Washington ha negado que fuera así.
El ataque no ha sido ninguna sorpresa. Donald Trump había anticipado horas antes, en una escueta nota también su red social, que una represalia era inevitable tras el enésimo escarceo en las últimas semanas. "Acabo de ser informado por nuestras Fuerzas Armadas de que anoche los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache de alta tecnología mientras patrullaba el estrecho de Ormuz. Dos pilotos estuvieron involucrados, ambos están sanos y salvos. No obstante, Estados Unidos debe, necesariamente, responder a este ataque", explicó el presidente casi con resignación.
El periodista de la cadena ABC Jonathan Karl, que estaba al teléfono con Trump cuando el CENTCOM anunció los ataques, ha compartido las reflexiones en tiempo real del presidente: "Creo que es muy importante responder. Derribaron un helicóptero, y estamos respondiendo mientras hablamos. Creo que la respuesta debería ser muy fuerte, muy poderosa, y eso es lo que esta es".
La acción, telegrafiada dando tiempo al régimen de los ayatolás para prepararse, es una evidencia más de las enormes ganas de la Casa Blanca de encontrar una salida a la crisis en la que se metió Trump. "No ha sido gran cosa", dijo Trump quitando hierro a la acción que se produjo con un Shahed, uno de los drones suicidas que Teherán vendió a Moscú y se usan habitualmente contra Ucrania. "Nuestras Potentes Fuerzas Armadas no dejarán sin respuesta ningún ataque o amenaza. Abandonen nuestra región si quieren estar seguros", reaccionó por su parte el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi.
Sobre el papel, hay un principio de acuerdo casi a punto de ser anunciado. Hace 10 días parecía inminente, inevitable, pero las partes no terminan de dar el ultimo paso. El lunes, Irán e Israel intercambiaron lanzamientos de misiles y drones en una serie de escaramuzas que sacaron de quicio a Trump, que movió cielo y tierra para intentar calmar a ambas partes. Horas después, sin embargo, la Guardia Revolucionara derribó el helicóptero estadounidense, cuya tripulación tuvo que ser rescatada por un dron acuático.
En un intercambio con los periodistas el martes por la mañana, Trump prometió que el frágil alto el fuego entre Irán e Israel se mantendría a pesar de todo y aseguró que ambas partes" se dejarían en paz durante otra semana". "Estamos muy cerca de lograr un acuerdo muy bueno, sólido y poderoso", afirmó el presidente. "Su economía está sufriendo mucho", añadió en su retórica habitual, destacando que si EEUU quisiera arrasaría fácilmente Irán.
En la misma línea se pronunció el vicepresidente JD Vance, que en una entrevista grabada dijo que veía cerca un acuerdo, pero cualquier cosa era posible. "Creo que el acuerdo podría concretarse la próxima semana, pero también podría darse dentro de varios meses", dijo Vance.
