Ciencia y Tecnología
El nuevo pingüino antártico que sorprende a la ciencia, el primer hallazgo de este tipo en 100 años
Investigadores de Chile, Brasil y Estados Unidos descubrieron una nueva especie de pingüino, la primera localizada en la región de la Antártida en los últimos cien años, informó este martes (19.05.2026) la Universidad de Berkeley en un comunicado.
Según la nota, se trata del 'Pygoscelis Kerguelensis', considerado un nuevo linaje en los llamados pingüinos Papúa, cuya taxonomía ha sido debatida durante décadas y que había sido calificado hasta ahora como una sola especie, pero en realidad está compuesto por cuatro especies genéticamente diferenciadas.
Desde hace una centuria, las biólogos discutían sobre cuántas subespecies distintas había entre estas aves, y si podía haber una críptica que hasta la fecha no había podido ser identificada.
En un estudio publicado el pasado mes de abril en la Revista Nature Communications Biology, firmado por la bióloga chilena Daly Noll, investigadora de la Universidad Andrés Bello y estudiante de posgrado de la Universidad de Chile, se concluye que el 'Pygoscelis kerguelensis', que habita en las islas Kerguelen, un remoto archipiélago del océano Índico, sería genéticamente diferente al resto, explica el comunicado.
En el estudio, titulado en inglés original 'Integrative evidence reveals adaptive divergence and speciation in gentoo penguins', se explica que el pingüino papúa del sur (’Pygoscelis ellsworthi'), que vive en la Antártica, experimentó, por su parte, cambios genéticos asociados a los entornos polares extremos, con genes que le permiten generar calor, almacenar grasa y lípidos.
Mientras que los pingüinos papúa del norte (’Pygoscelis taeniata'), que viven en aguas más cálidas y saladas, situadas en torno en las islas Crozet, Marion y Macquarie y los pingüinos papúa de Suramérica (’Pygoscelis papua') "tienen mejor digestión y genes relacionados con la contracción cardíaca y la excitación muscular, para buscar alimento constantemente en el agua y prosperar en las islas Malvinas y Martillo".
Como todos anidan en los mismos lugares cada año, se alimentan de las presas que encuentran a su paso y no se alejan mucho de sus colonias de cría, los que vivían en islas más aisladas tuvieron que adaptarse de acuerdo a su región, provocando la especiación, que es cuando una especie se divide, concluyeron.
Para sostener sus conclusiones, los biólogos secuenciaron el genoma completo de 64 individuos, realizaron comparaciones en el aspecto físico, como la coloración del plumaje, estudiaron sus hábitos de reproducción, la dieta y sus comportamientos alimentarios en diez colonias distintas situadas en un grupo de islotes próximos al continente antártico bajo soberanía de países como Chile, Sudáfrica, Francia, Países Bajos, Australia y Nueva Zelanda.
Juliana Vianna, bióloga brasileña radicada en Chile y profesora de ecosistemas y medio ambiente en la Universidad Andrés Bello, que participó en el estudio, advirtió, por su parte, de que esta nueva especie comparte con el resto los mismos peligros asociados al cambio climático y al calentamiento de los océanos, como son la pérdida de sus hábitats, la llegada de especies invasoras y la pesca comercial.
EE (EFE, Nature, University of California – Berkeley)
