Las señales de que la etapa de A.J. Brown en los Philadelphia Eagles llegaba a su fin eran evidentes prácticamente desde el inicio de la temporada 2025. El ambiente no parecía el ideal, incluso viniendo el equipo de una victoria en el Super Bowl, y esa sensación se intensificó a lo largo de la temporada.
Finalmente, los Eagles traspasaron a Brown a los New England Patriots durante la temporada baja. Fue un movimiento que todos veían venir, especialmente porque el entrenador en jefe Mike Vrabel fue quien impulsó a Brown al inicio de su carrera con los Tennessee Titans. Los aficionados de los Patriots están muy entusiasmados por ver qué puede lograr Brown junto al coordinador ofensivo Josh McDaniels y el mariscal de campo Drake Maye. Al igual que los seguidores de los Patriots, Tom Brady también está emocionado.
Brady le envió a Brown una camiseta de los Patriots autografiada como regalo de bienvenida a la franquicia una vez que se concretó el traspaso. Brady sabe perfectamente lo que un receptor de élite puede aportar a un mariscal de campo. Sin embargo, en una reciente aparición en el podcast *New Heights* con Travis Kelce y Jason Kelce, Brady habló sin tapujos, consciente de lo divisivos que pueden resultar los receptores abiertos -como Brown-. Jason le había preguntado a Brady cómo se gestiona a un receptor descontento.
Se esfuerzan mucho por recibir el balón y, cuando no lo consiguen, se frustran con facilidad. Cuando veo estas temporadas bajas de la NFL, te juro por Dios que siento un *déjà vu*. Llevo viendo la misma m***da desde el año 2000, cuando llegué a la liga. A este lo arrestan, a aquel lo cortan, a este otro lo traspasan, aquel receptor está descontento… Es como *Real Housewives* pero en la NFL. Es el mismo guion… [En la posición de receptor] si tienes esa inestabilidad emocional, hace falta mucha energía de mucha gente para mantener a ese jugador realmente estable. Así que hay que intentar cambiarles la perspectiva.
Brady cree que la mejor manera de mantener contentos a los receptores es hacerles entender que puede haber partidos en los que solo logren tres recepciones, pero que el siguiente encuentro bien podría ser una jornada de 11 atrapadas. A lo largo de la temporada, las cifras terminan equilibrándose por sí solas.
Han surgido numerosos memes sobre lo emocionales y temperamentales -con actitudes de «diva»- que suelen ser muchos receptores abiertos. Es una posición que exige una enorme confianza en sí mismos, ya que a menudo se enfrentan en duelos individuales contra los esquineros rivales; para superar a su oponente de manera constante, necesitan sentirse superiores a él.
Por ello, cuando logran imponerse a su rival en una jugada, lo natural es que exijan el balón. No recibirlo resulta frustrante y puede llegar a desgastar emocionalmente si la situación se repite con frecuencia; es algo que hemos visto en casos como el de Brown y el de muchos otros receptores.
