Corría la segunda mitad de la temporada 1993 y en McLaren estaban buscando soluciones a los problemas de falta de potencia con lo que tenía que lidiar el propulsor Ford desarrollado por el especialista, Cosworth. Los de Woking optaron por buscar nuevos motoristas y esto es lo que llevó a que Lamborghini terminara poniendo a punto un bloque V12 diseñado por Mauro Forghieri que podría haber culminado en una de las asociaciones más insospechadas dentro del mundo del Motorsport.
Quizás uno de los momentos más importantes de este proyecto se dio a finales del mes de septiembre de ese mismo año, cuando en el Circuito de Estorial, Ayrton Senna se puso al volante del que fue bautizado como MP4/8B, buscando esa potencia que le faltaba para pelear por el título Mundial.
Fue una prueba que dejó satisfacción en el brasileño, pero que no llegó a más ya que McLaren nunca llegó a montar en competición el bloque firmado por la firma de Sant’Agata Bolognese, finalizando su acuerdo con la firma del león y optando por una Peugeot que había dominado los años anteriores el Campeonato del Mundo de SportsCars y que decidió poner punto y final a su paso por la resistencia tras dos victorias en Le Mans con el 905.
La situación era tan desesperada en casa de McLaren que llegaron a valorar la opción de haberlo llegado a utilizar en los dos últimos Grandes Premios de ese Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de 1993, sin embargo, las obligaciones contractuales no dieron opción a ello. El conocido como ‘McLambo’ fue un modelo por tanto que no llegó a pasar de los test, con esa peculiar imagen en blanco impoluto en la que destacaba la ausencia de todo patrocinador y en la que siempre destacó especialmente el casco amarillo del ídolo brasileño.
Ese test puso aún más presión sobre los hombros de Ron Dennis, el cual había sido el responsable de negociar con Bob Lutz, vicepresidente de Chrysler, el contar con este propulsor que entregaba unos 740 CV, cerca de las prestaciones que se especulaba que estaba el propulsor Renault que empleaba Williams en sus monoplazas. La falta de fiabilidad enfrío las negociaciones, mientras que McLaren optó por una Peugeot que garantizaba con sus actuaciones en Le Mans que la base de su mecánica sería al menos lo suficientemente confiable.
La decisión de Alain Prost de retirarse abrió las puertas de Williams a Senna, por lo que Ayrton se sentaría con Frank Williams y los principales cargos de la escudería con sede en Grove para cerrar un acuerdo por dos años, mientras que Mika Häkkinen se quedó en McLaren-Peugeot, siendo Martin Brundle su nuevo compañero. Lamborghini por su parte abandonó su idea de estar en Fórmula 1, aunque recordó este proyecto exponiendo por ejemplo una réplica del MP4/8B en su museo.
Ahora ha sido McLaren la que ha querido rescatar la historia y ha decidido llevar este monoplaza único a Goodwood, haciendo de esta forma su primera aparición pública más allá de los test realizados por Senna en Estoril y por Häkkinen en Silverstone. Un sonido absolutamente inolvidable.
The MP4/8B’s first public run 😍#McLarenF1 pic.twitter.com/sovrpcYpNl
— McLaren Mastercard Formula 1 Team (@McLarenF1) July 10, 2026 Corría la segunda mitad de la temporada 1993 y en McLaren estaban buscando soluciones a los problemas de falta de potencia con lo que tenía que lidiar el propulsor Ford desarrollado por el especialista, Cosworth. Los de Woking optaron por buscar nuevos motoristas y esto es lo que llevó a que Lamborghini terminara poniendo a punto un bloque V12 diseñado por Mauro Forghieri que podría haber culminado en una de las asociaciones más insospechadas dentro del mundo del Motorsport.
Quizás uno de los momentos más importantes de este proyecto se dio a finales del mes de septiembre de ese mismo año, cuando en el Circuito de Estorial, Ayrton Senna se puso al volante del que fue bautizado como MP4/8B, buscando esa potencia que le faltaba para pelear por el título Mundial.
Fue una prueba que dejó satisfacción en el brasileño, pero que no llegó a más ya que McLaren nunca llegó a montar en competición el bloque firmado por la firma de Sant’Agata Bolognese, finalizando su acuerdo con la firma del león y optando por una Peugeot que había dominado los años anteriores el Campeonato del Mundo de SportsCars y que decidió poner punto y final a su paso por la resistencia tras dos victorias en Le Mans con el 905.
La situación era tan desesperada en casa de McLaren que llegaron a valorar la opción de haberlo llegado a utilizar en los dos últimos Grandes Premios de ese Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de 1993, sin embargo, las obligaciones contractuales no dieron opción a ello. El conocido como ‘McLambo’ fue un modelo por tanto que no llegó a pasar de los test, con esa peculiar imagen en blanco impoluto en la que destacaba la ausencia de todo patrocinador y en la que siempre destacó especialmente el casco amarillo del ídolo brasileño.
Ese test puso aún más presión sobre los hombros de Ron Dennis, el cual había sido el responsable de negociar con Bob Lutz, vicepresidente de Chrysler, el contar con este propulsor que entregaba unos 740 CV, cerca de las prestaciones que se especulaba que estaba el propulsor Renault que empleaba Williams en sus monoplazas. La falta de fiabilidad enfrío las negociaciones, mientras que McLaren optó por una Peugeot que garantizaba con sus actuaciones en Le Mans que la base de su mecánica sería al menos lo suficientemente confiable.
La decisión de Alain Prost de retirarse abrió las puertas de Williams a Senna, por lo que Ayrton se sentaría con Frank Williams y los principales cargos de la escudería con sede en Grove para cerrar un acuerdo por dos años, mientras que Mika Häkkinen se quedó en McLaren-Peugeot, siendo Martin Brundle su nuevo compañero. Lamborghini por su parte abandonó su idea de estar en Fórmula 1, aunque recordó este proyecto exponiendo por ejemplo una réplica del MP4/8B en su museo.
Ahora ha sido McLaren la que ha querido rescatar la historia y ha decidido llevar este monoplaza único a Goodwood, haciendo de esta forma su primera aparición pública más allá de los test realizados por Senna en Estoril y por Häkkinen en Silverstone. Un sonido absolutamente inolvidable.
The MP4/8B’s first public run 😍#McLarenF1 pic.twitter.com/sovrpcYpNl
— McLaren Mastercard Formula 1 Team (@McLarenF1) July 10, 2026 El McLaren-Lamborghini con el que Ayrton Senna soñó luchar por el Mundial 'debuta' en Goodwood
Corría la segunda mitad de la temporada 1993 y en McLaren estaban buscando soluciones a los problemas de falta de potencia con lo que tenía que lidiar el propulsor Ford desarrollado por el especialista, Cosworth. Los de Woking optaron por buscar nuevos motoristas y esto es lo que llevó a que Lamborghini terminara poniendo a punto un bloque V12 diseñado por Mauro Forghieri que podría haber culminado en una de las asociaciones más insospechadas dentro del mundo del Motorsport.
Quizás uno de los momentos más importantes de este proyecto se dio a finales del mes de septiembre de ese mismo año, cuando en el Circuito de Estorial, Ayrton Senna se puso al volante del que fue bautizado como MP4/8B, buscando esa potencia que le faltaba para pelear por el título Mundial.
Fue una prueba que dejó satisfacción en el brasileño, pero que no llegó a más ya que McLaren nunca llegó a montar en competición el bloque firmado por la firma de Sant’Agata Bolognese, finalizando su acuerdo con la firma del león y optando por una Peugeot que había dominado los años anteriores el Campeonato del Mundo de SportsCars y que decidió poner punto y final a su paso por la resistencia tras dos victorias en Le Mans con el 905.
La situación era tan desesperada en casa de McLaren que llegaron a valorar la opción de haberlo llegado a utilizar en los dos últimos Grandes Premios de ese Campeonato del Mundo de Fórmula 1 de 1993, sin embargo, las obligaciones contractuales no dieron opción a ello. El conocido como ‘McLambo’ fue un modelo por tanto que no llegó a pasar de los test, con esa peculiar imagen en blanco impoluto en la que destacaba la ausencia de todo patrocinador y en la que siempre destacó especialmente el casco amarillo del ídolo brasileño.
Ese test puso aún más presión sobre los hombros de Ron Dennis, el cual había sido el responsable de negociar con Bob Lutz, vicepresidente de Chrysler, el contar con este propulsor que entregaba unos 740 CV, cerca de las prestaciones que se especulaba que estaba el propulsor Renault que empleaba Williams en sus monoplazas. La falta de fiabilidad enfrío las negociaciones, mientras que McLaren optó por una Peugeot que garantizaba con sus actuaciones en Le Mans que la base de su mecánica sería al menos lo suficientemente confiable.
La decisión de Alain Prost de retirarse abrió las puertas de Williams a Senna, por lo que Ayrton se sentaría con Frank Williams y los principales cargos de la escudería con sede en Grove para cerrar un acuerdo por dos años, mientras que Mika Häkkinen se quedó en McLaren-Peugeot, siendo Martin Brundle su nuevo compañero. Lamborghini por su parte abandonó su idea de estar en Fórmula 1, aunque recordó este proyecto exponiendo por ejemplo una réplica del MP4/8B en su museo.
Ahora ha sido McLaren la que ha querido rescatar la historia y ha decidido llevar este monoplaza único a Goodwood, haciendo de esta forma su primera aparición pública más allá de los test realizados por Senna en Estoril y por Häkkinen en Silverstone. Un sonido absolutamente inolvidable.