EEUU
La Casa Blanca evalúa instalar una valla permanente sobre la avenida Pennsylvania para reforzar la seguridad

La administración de Donald Trump evalúa instalar vallas permanentes sobre Pennsylvania Avenue y en torno a Lafayette Square frente a la Casa Blanca, una medida que busca reforzar la seguridad presidencial y reducir el costo de montar y desmontar barreras temporales para actos especiales, aunque la decisión final todavía depende de la aprobación del presidente, informaron The Washington Post y CBS News.
El plan contempla cerrar tramos situados en las intersecciones con las calles 15 y 17 del noroeste de Washington, de modo que la Casa Blanca y el Servicio Secreto puedan restringir el paso peatonal cuando consideren que existen riesgos. Por ahora, la propuesta sigue en una etapa preliminar y no hay empresas contratadas, indicó CBS News.
La discusión se aceleró tras nuevas revisiones de riesgo realizadas por funcionarios de Trump y del Servicio Secreto después de un tiroteo ocurrido en abril durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. The Washington Post señaló que fue la tercera vez en menos de dos años que Trump quedó bajo amenaza por disparos.
La Casa Blanca y el Servicio Secreto podrían cerrar el acceso peatonal frente al edificio
De acuerdo con CBS News, el plan en discusión contempla que tanto el Servicio Secreto estadounidense como la Casa Blanca mantendrían la autoridad para habilitar o restringir el acceso a distintas partes de la valla, conforme con criterios de seguridad y operativos.
Las discusiones sobre hacer más seguro el complejo presidencial no son nuevas. Un funcionario de la Casa Blanca declaró al mismo medio: “Siempre se están llevando a cabo conversaciones sobre cómo lograr que el complejo sea lo más seguro posible. Sin embargo, por el momento no hay nada confirmado. Cualquier proyecto que se lleve a cabo pasará por el proceso de revisión necesario”.
De acuerdo con las fuentes citadas en The Washington Post y CBS News, las autoridades no estudian comprar un perímetro completamente nuevo, sino reutilizar materiales de cercado que ya se emplean con regularidad en grandes eventos y operaciones de seguridad. No está claro cuánta construcción adicional haría falta para adaptar esa infraestructura.
A su vez, la Comisión Nacional de Planificación de la Capital y la Comisión de Bellas Artes suelen revisar los grandes cambios de diseño en la Casa Blanca y sus terrenos. Ese proceso puede extenderse durante meses o años, aunque The Washington Post indicó que ambas comisiones, hoy dirigidas por aliados de Trump, aceleraron varios proyectos del presidente.
El proyecto reabre un debate entre protección presidencial y acceso público
El tramo de Pennsylvania Avenue frente a la Casa Blanca ofrece a turistas y peatones la vista más cercana del Pórtico Norte, la entrada pública del edificio, y desde hace años funciona además como espacio habitual de manifestaciones políticas. La posible instalación de vallas permanentes vuelve a poner en tensión ese uso público con las exigencias de protección del complejo presidencial.
Según The Washington Post, propuestas similares habían sido impulsadas antes por funcionarios del Servicio Secreto, pero chocaron con la resistencia de administraciones anteriores por la percepción de que limitarían el acceso público a la sede presidencial. Las administraciones previas también estudiaron otras medidas, entre ellas cercos más altos y más extensos.
En 1995, el presidente Bill Clinton cerró al tráfico vehicular ese tramo de la avenida y lo convirtió en una vía peatonal. Al anunciar esa decisión, sostuvo: “Debe considerarse una medida de seguridad responsable, necesaria para preservar nuestra libertad, y no parte de una restricción a largo plazo de la misma”.
A comienzos de la década de 2000, las autoridades repavimentaron el sector y realizaron otras obras para hacerlo más accesible a los peatones, en un proyecto supervisado por la entonces primera dama Laura Bush. Ese rediseño incluyó nuevas casetas de seguridad y bolardos (postes de baja altura) que siguen en uso.
Michael McGill, exfuncionario de la Administración de Servicios Generales que integró la Comisión Nacional de Planificación de la Capital en esa etapa, advirtió sobre el posible efecto de un cierre más rígido.
En un correo electrónico, en alusión al plan separado del presidente para plantar 47 árboles en Lafayette Square, escribió: “Esto significaría que tanto los residentes como los turistas no podrían ver la Casa Blanca desde una distancia razonable, especialmente si Trump planta más árboles en el parque”.
En esa misma avenida también funcionan la Galería Renwick del Museo Smithsonian de Arte Americano y el Centro Milken para el Avance del Sueño Americano. Los portavoces de ambas instituciones no respondieron si habían sido informados sobre las vallas previstas ni sobre su posible impacto en empleados y actividades, precisó The Washington Post.

Evolución de las rejas en la Casa Blanca: un recorrido histórico
A lo largo de los años, la seguridad y el control de acceso a la Casa Blanca han evolucionado a través de sucesivas modificaciones en sus cercos y barreras perimetrales. Cada administración, en función del contexto político y de las amenazas emergentes, ha implementado nuevas medidas y materiales para proteger el complejo presidencial.
Estas son algunas de las principales medidas y cambios implementados en su perímetro:
- 1801-1808: Thomas Jefferson mandó instalar una cerca de madera que pronto reemplazó por un muro de piedra, con el objetivo de delimitar los jardines y evitar el ingreso de animales.
- 1833: Se instaló una reja de hierro forjado a lo largo de Pennsylvania Avenue con el muro de Jefferson como base.
- 1873: Bajo Ulysses S. Grant, se expandieron los terrenos hacia el sur y se colocó una cerca de hierro. Desde entonces, las políticas de acceso al público se volvieron más restrictivas.
- 1917: La entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial motivó el cierre de los terrenos.
- 1941: Tras el ataque a Pearl Harbor, la seguridad se reforzó y se restringió el acceso, incluidas las avenidas ejecutivas que rodean la residencia.
- 1976: Las históricas puertas de hierro forjado fueron reemplazadas por portones de acero reforzado.
- Décadas de 1980 y 1990: Se añadieron barreras de concreto y bolardos para prevenir ataques con vehículos, especialmente después de incidentes como el atentado en Beirut y el de Oklahoma City.
- 2001: Tras los ataques del 11 de septiembre, se implementaron nuevas barreras y se restringió aún más el acceso.
- 2004: Pennsylvania Avenue reabrió al público como paseo peatonal, con bolardos retráctiles en lugar de barreras fijas.
- 2015-2016: Se instalaron dispositivos antiescalada y se aprobó el diseño de una nueva reja, más alta y equipada con tecnología moderna para la detección de intrusiones.
La iniciativa prevé cerrar sectores en las intersecciones con las calles 15 y 17 del noroeste de Washington, pero aún no se ha contratado a ninguna empresa y la decisión sigue pendiente de la aprobación presidencial
