Connect with us

Mundo

El terror cae del cielo en Zaporiyia: "¡Salgan de aquí, salgan de aquí!"

Published

on

Moscú intensifica los ataques contra objetivos civiles en ésta y en otras localidades ucranianas en la llamada 'Guerra de las Ciudades', mientras Kiev continúa su ofensiva aérea contra la infraestructura rusa Leer Moscú intensifica los ataques contra objetivos civiles en ésta y en otras localidades ucranianas en la llamada 'Guerra de las Ciudades', mientras Kiev continúa su ofensiva aérea contra la infraestructura rusa Leer   

El Shahed irrumpió en el centro de Zaporiyia en torno a las 10 de la mañana. Vino volando desde el río Dnipro, situado a escasa distancia. De inmediato se puso en acción la defensa aérea. Fueron segundos en los que el cielo se ha llenado de ráfagas de ametralladora, mientras abajo, en la avenida principal de la urbe -la calle Sobornyi-, se acumulaba el tráfico mañanero.

Los impactos alcanzaron al dron en un ala. Ardiendo, el artilugio empezó a caer hacia los viandantes haciendo círculos. El suceso fue acogido con gritos de pavor por los ciudadanos que huían a la carrera. Al final impactó a metros de una concurrida intersección generando una enorme bola de fuego.

Katerina Portna se salvó de la metralla desafiando a toda la lógica. Varios coches quedaron consumidos por el fuego o acribillados por los trozos de metal. Ella sólo quedó atrapada por los airbags, que se activaron al recibir el impacto de la onda expansiva.

"Tenía miedo de no poder salir. Llevaba también puesto el cinturón de seguridad", explicaba al periodista mientras se recuperaba de la conmoción. Su hija se abrazó a su padre, que acudió presuroso al conocer el incidente, y rompe a llorar.

Moscú intensifica los ataques contra objetivos civiles en Zaporiyia en la "Guerra de las Ciudades"EL MUNDO

La escena que se vivía en pleno meollo de la urbe en la que residen unas 700.000 personas era de puro caos. "¡Es mi casa, es mi casa!", gritaba totalmente fuera de sí una señora al ver cómo las llamaradas consumían la entrada de su vivienda.

Los primeros agentes que llegaron al lugar comenzaron a extinguir los fuegos con extintores. "¡Salgan de aquí, salgan de aquí", clamaba uno.

Milagrosamente, la detonación no mató ni hirió gravemente a nadie. La propia Katerina, que estaba a sólo decenas de metros, acabó con una simple rozadura. La fuerza destructiva se dirigió hacia los edificios, arrancando trozos del muro.

La suerte fue menos propicia que en la jornada anterior. El lunes, las fuerzas de Moscú situadas a unos 20 kilómetros, lanzaron una arremetida aérea contra la metrópoli y por primera vez alcanzaron su núcleo central con los temidos FPVs, aparatos no tripulados (UAVs) que llevan menos carga explosiva que el citado Shahed pero que son mucho más certeros a la hora de matar.

Lo probaron 24 horas antes. Uno de los UAV impactó contra una buseta de transporte público en uno de los barrios sureños, matando a tres pasajeros. Dos de los cadáveres quedaron tendidos sobre el asfalto, hasta ser introducidos en bolsas blancas. El interior del vehículo estaba repleto de sangre. La fogata generada por el ataque calcinó en parte la carrocería.

No fue el único asalto con FPVs de la jornada del martes. Horas después otro de estos artilugios impactó contra una farola cuando se dirigía directo hacia un autobús de pasajeros y más tarde, otros dos explotaron contra el mismo edificio del gobierno local.

En este último caso se trataba más bien de lanzar un mensaje, dado que estos pequeños AUVs sólo causan daños menores cuando se accionan contra edificaciones, como opina Oleh Buryak, el jefe de la administración militar del distrito de Zaporiyia.

"Si hubieran querido causar daños habrían usado un misil o un Shahed. Formaba parte de su espectáculo. Atacaron un piso alto, donde no había nadie. Sólo se archivan cosas", comenta en declaraciones a este diario.

La arremetida aérea que ha lanzado Moscú contra Zaporiyia forma parte de la dinámica actual de la guerra que sufre Ucrania, que con un frente donde los avances se miden por metros ha llevado a ambos lados a incrementar sus ataques contra las principales localidades del adversario.

El comentarista Mykhailo Dubynlanskyi equiparaba en mayo este duelo con el que mantuvieron Irán e Irak durante la guerra del siglo pasado, que también se centró durante una fase en los núcleos urbanos.

En una columna publicada en el diario The Kyiv Independent, Dubynlanskyi opina que "cuatro décadas después, la historia se repite. No se han logrado avances significativos en el frente, y la confrontación ruso-ucraniana se está convirtiendo, sobre todo, en una 'guerra de ciudades'. No solo en Moscú, sino también ahora en Kiev, se apuesta por ataques de largo alcance contra la retaguardia enemiga. El liderazgo del Kremlin confía en que el terror aéreo sistemático nos obligue a aceptar las condiciones rusas. Nosotros esperamos que los ataques regulares en territorio ruso y la destrucción del potencial económico del enemigo lleven a Putin a la desesperación y lo obliguen a abandonar sus inaceptables exigencias".

Moscú ha acrecentado sus agresiones aéreas contra enclaves como la citada Zaporiyia, pero también contra Dnipro, Sumy, Járkiv, Jersón o la misma Kiev. Sólo el lunes los drones y misiles rusos mataron a 10 personas en la citada Zaporiyia la cercana localidad de Dnipro y la norteña de Járkiv, e hirió a otras muchas.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se refiere a este estremecedor auge en los bombardeos contra los núcleos urbanos el pasado día 27, cuando indicó que sólo en siete días las fuerzas armadas del país vecino habían lanzado 1.400 drones, 1.500 bombas de más de 250 kilos y 19 misiles contra 15 regiones ucranianas.

"Casi a diario se producen bombardeos contra Jersón, Zaporiyia, Járkiv o Sumy. Los rusos atacan a la población, atacan edificios residenciales y nuestra infraestructura civil. Lamentablemente, hay víctimas de este terror casi a diario", escribe el mandatario en las redes sociales.

Kiev también continúa su acoso contra el territorio ruso y sus enclaves más significativos. El mismo Zelensky informó que los AUVs ucranianos volvieron a golpear esta madrugada el estratégico Centro de Comunicaciones Espaciales de Dubna, en Moscú, situado a más de 500 kilómetros de la frontera. El mandatario explicó en las redes sociales que estas instalaciones juegan un papel básico para "la coordinación de la actividad del contingente de ocupación ruso".

El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, reconoció que la principal villa rusa estaba sufriendo una enésima acometida de los drones ucranianos en torno a las cuatro de la mañana y dijo que la defensa aérea había derribado al menos 50 de estos aparatos. Los medios de ese país informaron sobre el cierre de varios aeropuertos.

El ministerio de Defensa ruso ha precisado que habían sido capaces de destruir hasta 419 AUVs que pretendían impactar no sólo en la capital sino en otras 17 regiones del país.

"La diferencia entre Rusia y Ucrania, es que nosotros atacamos objetivos militares o infraestructura estratégica. Ellos quieren aterrorizar a los civiles", ha opinado Serhiy, un militar de 40 años, que disfrutaba del sol en la playa rivereña de Zaporiyia, junto a su esposa, Susana.

Una bomba rusa de 250 kilos, las llamadas Cab, impactó a pocos metros de su emplazamiento el pasado día 24, hiriendo a media docena de bañistas, incluidos 3 niños, según informaron los medios locales.

El artefacto dejó un ingente agujero en la arena, que ahora ya aparece cubierto.

Serhiy se escuda en la confianza de que los rusos "no atacarán el mismo lugar en dos ocasiones".

Pero la acometida rusa contra Zaporiya, ha continuado durante toda la jornada. Por la tarde, la población volvió a enfrentar el castigo de Cabs y cohetes Grad, que dejaron enormes columnas de humo sobre el territorio urbano.

"¡Rápido, a los refugios!", clamaba una de las camareras de un restaurante local en torno a las 17:17, conforme las detonaciones hacían estremecerse a la urbe, como si se tratara de un pequeño terremoto.

Uno de los proyectiles ha caído a pocos kilómetros de la mencionada avenida Sobornyi, en un área dominada por las casas de una planta. Varias quedaron arrasadas por el suceso, que dejó en llamas los conductos de suministro de gas.

Decenas de residentes deambulaban entre domicilios con puertas arrancadas de cuajo y coches con las ventanas rotas, al tiempo que bomberos y equipos de rescate intentaban confirmar si había víctimas mortales.

"¡Hay una señora muerta!", ha clamado la radio indicando otra localización.

Uno de los edificios fue un colegio infantil.

Tatiana Analolivna agarraba firmemente a su nieto de la mano. Dice que estaba sentada en el salón cuando todo se movió de un lado al otro en medio del estruendo. Su residencia está a metros de la que aplastó la bomba.

"¡Qué sean malditos 10 veces!", fue lo único que acertó a decir casi con la voz quebrada por las lágrimas.

Los medios rusos también han informado durante la jornada del fallecimiento de un bebé de 6 meses cuya madre ha sufrido la amputación de las dos piernas, cuando un AUV ucraniano impactó en su domicilio en Yegoryevsk, cerca de Moscú.

Los observadores de Naciones Unidas alertaron a mediados de este mes que las agresiones rusas contra las mayores poblaciones ucranianas habían disparado el número de bajas civiles hasta alcanzar un máximo en mayo, cuando acabaron con la vida de 274 e hirieron a 1763.

Oleh Buryak, el jefe de la administración militar del distrito de Zaporiyia, señala que las medidas de protección establecidas hasta ahora han frenado el 90% de los FPV y el 80% de los Shahed. "Pero no hay nada que hacer contra las Cab. Putin quiere ocupar toda Ucrania y cuando no puede hacerlo, simplemente decide arrasar ese territorio", concluye.

 

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *