Food & Travel
Nueve peligros que no hace falta correr este verano con la comida (y una solución para todos)
¡Ay, el verano! Esa época maravillosa del año en la que desconectamos el cerebro, que por algo se acercan las vacaciones. Una extraña mutación genética nos invade y nos volvemos inmunes al peligro (o eso creemos): nos ponemos el bañador, nos plantamos las chanclas y, de repente, las leyes de la termodinámica, la microbiología y el sentido común dejan de aplicarse. Si el año pasado sobreviviste a la tortilla de patatas sudando en el maletero a 40 °C, consideras que tu sistema inmunitario es una especie de espartano indomable. Spoiler: no lo es. Tuviste suerte.
Las altas temperaturas son el aliado perfecto para las intoxicaciones alimentarias. Evitarlas es muy sencillo si conoces bien dónde están los riesgos
¡Ay, el verano! Esa época maravillosa del año en la que desconectamos el cerebro, que por algo se acercan las vacaciones. Una extraña mutación genética nos invade y nos volvemos inmunes al peligro (o eso creemos): nos ponemos el bañador, nos plantamos las chanclas y, de repente, las leyes de la termodinámica, la microbiología y el sentido común dejan de aplicarse. Si el año pasado sobreviviste a la tortilla de patatas sudando en el maletero a 40 °C, consideras que tu sistema inmunitario es una especie de espartano indomable. Spoiler: no lo es. Tuviste suerte.
