Gabriel Martinelli marcó el gol de la victoria en los últimos instantes del tiempo añadido para darle a la cinco veces campeona del mundo, Brasil, un triunfo por 2-1 sobre Japón en los dieciseisavos de final del Mundial este lunes.
Martinelli, que había ingresado como suplente en la segunda mitad, anotó en el sexto minuto del descuento cuando el encuentro parecía encaminado a la prórroga.
Brasil se enfrentará ahora a Costa de Marfil o Noruega el próximo domingo en East Rutherford, Nueva Jersey, por un lugar en los cuartos de final.
Casemiro había empatado previamente el partido con un cabezazo en el minuto 56 tras una asistencia de Gabriel Magalhães, apenas dos minutos después de haber rozado el gol en otra ocasión. Su remate superó por poco el alcance del portero japonés Zion Suzuki y terminó en la red.
Japón se había adelantado en el minuto 29 gracias a Kaishu Sano, que recuperó un pase erróneo en el centro del campo, avanzó hacia la portería rival y definió con un disparo de derecha desde fuera del área.
Vinicius Júnior, autor de cuatro goles en el torneo, estuvo cerca de adelantar a Brasil en el minuto 58, pero su remate desde la izquierda fue desviado por Suzuki y se estrelló en el poste.
Casemiro abandonó el terreno de juego en el primer minuto del descuento de la segunda parte debido a una aparente lesión en la pierna.
Brasil había generado dos ocasiones claras para empatar al inicio del segundo tiempo antes de lograrlo. Primero, Suzuki detuvo un cabezazo de Bruno Guimarães en el minuto 52. Poco después, otro remate de Casemiro rebotó en la cabeza de un defensor y en el rostro del guardameta japonés. Suzuki terminó el encuentro con cuatro paradas.
Japón sigue sin conseguir una victoria en una fase eliminatoria de la Copa del Mundo.
El triunfo fue el duodécimo de Brasil en 15 enfrentamientos ante Japón. Además, registran dos empates, mientras que la única victoria japonesa llegó en un amistoso disputado en Tokio en octubre de 2025.
El duelo enfrentó a dos países con profundos lazos históricos, ya que Brasil alberga a aproximadamente 2,7 millones de descendientes japoneses, la mayor comunidad japonesa fuera de Japón.
Esos vínculos también se extienden al fútbol. La leyenda brasileña Zico se trasladó a Japón en 1991 para jugar en el Kashima Antlers y ayudar al desarrollo del fútbol profesional del país. Más tarde dirigió a la selección japonesa entre 2002 y 2006, llevándola al Mundial de Alemania 2006.
Aquella selección cayó precisamente ante Brasil por 4-1, en el único enfrentamiento previo entre ambos equipos en una Copa del Mundo.
Brasil terminó como líder del Grupo C tras empatar con Marruecos y vencer a Haití y Escocia. La victoria de este lunes coincidió con el aniversario de su primer título mundial, conquistado en Suecia en 1958, cuando un joven Pelé, de apenas 17 años, marcó dos goles en la final.
Japón había alcanzado los dieciseisavos de final como segundo del Grupo F tras empatar con Países Bajos y Suecia y derrotar a Túnez. La derrota pone fin a una racha de 10 partidos sin perder, que se remontaba a la caída por 2-0 ante Estados Unidos en septiembre.
