Ciencia y Tecnología
Las antenas 6G podrán "ver" personas: qué hacer para que no nos espíen
¿Qué le sigue al hito de la tecnología 5G y las preocupaciones con que se le asociaba? Al menos en la denominación, no hay gran misterio: el mundo ya debate y se preocupa por el nuevo estándar de telecomunicaciones de sexta generación: 6G.
Las antenas de 6G no solo transmitirán datos, como hacen hoy. También podrán "ver" el entorno, detectar movimiento, localizar personas, monitorizar su estado. Es como dotar a la red de una especie de radar; un radar muy potente. ¿Demasiado potente? ¿Peligroso para nuestra privacidad?
La preocupación existe. Por eso, la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) anuncia el proyecto de investigación europeo PAISES-6G (Pioneering AI-Enhanced Secure 6G Services Framework), con la participación de otras 17 organizaciones de 9 países, que busca que la tecnología 6G pueda detectar amenazas usando la inteligencia artificial (IA), pero sin comprometer la privacidad del usuario.
Comunicaciones seguras y éticas
"Esto abre posibilidades enormes, como monitorizar a un paciente en casa sin que lleve ningún sensor encima. Pero también plantea riesgos serios: ¿quién controla esa información? ¿Puede la red 'espiarnos'? Nosotros trabajamos precisamente en cómo hacer que esa capacidad de detección sea segura y solo accesible para quien tiene permiso para usarla e incluso que los usuarios puedan hacerse invisibles", explica Pablo Serrano, coordinador del proyecto y catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática de la UC3M.
Liderado por la UC3M, el proyecto trabaja en soluciones tecnológicas para que todas las comunicaciones en una red 6G, incluyendo su capacidad de detección integrada, no solo sean inteligentes y robustas, sino también seguras y éticas. Y esto, "desde el principio, y no como un parche a las redes existentes", explica Serrano, en un video publicado por la UC3M.
Para ello, PAISES-6G integrará una capa de seguridad nativa combinada con inteligencia artificial para la ciberseguridad y técnicas de criptografía postcuántica, explican sus iniciadores. Uno de los temas más novedosos que abordan, según los investigadores, está relacionado con las tecnologías ISAC (Integrated Sensing and Communications), las comunicaciones con capacidad de detección integrada que tendrá el 6G.
IA preventiva, seguridad postcuántica y privacidad por diseño
El proyecto se centra en tres grandes pilares tecnológicos innovadores, de los cuales el primero es la IA preventiva en función de la ciberseguridad: el desarrollo de "sistemas capaces de anticipar ataques antes de que se produzcan, en lugar de limitarse a reaccionar cuando ya ha ocurrido algo", detallan los investigadores en un comunicado publicado por EurekAlert.
En la práctica, se emplean agentes de IA basados en grandes modelos de lenguaje (LLM) ―el tipo de tecnología que hay detrás de sistemas como ChatGPT―, que monitorizan la red en tiempo real y detectan comportamientos sospechosos de forma autónoma.
El segundo pilar, la seguridad cuántica, cuenta con que los ordenadores cuánticos, cuando estén plenamente desarrollados, podrán romper los sistemas de cifrado que protegen actualmente nuestras comunicaciones (por ejemplo, en WhatsApp).
PAISES-6G trabaja por ello en soluciones de criptografía postcuántica y distribución cuántica de claves, para blindar las redes del futuro.
Por último, pero no menos importante, teniendo en cuenta que con el 6G se gestionarán ingentes cantidades de datos sensibles (incluyendo ISAC), el proyecto trabaja en "mecanismos que permiten a operadores, empresas y usuarios compartir datos de forma segura, incluso cuando no confían entre sí plenamente", explican.
Esto incluye la privacidad en el diseño mismo de las redes, desarrollando técnicas para que diferentes actores puedan colaborar y compartir datos "sin que nadie vea lo que no debe ver".
En juego: la seguridad de las redes del futuro
PAISES-6G está financiado con 8 millones de euros por la Unión Europea y reúne a universidades, centros de investigación, grandes empresas tecnológicas, operadores de telecomunicaciones y pequeñas empresas especializadas.
"La seguridad de las redes del futuro no se puede construir desde un solo laboratorio ni desde un solo país. Necesitas a los operadores que despliegan las redes, a los fabricantes de equipos, a los expertos en criptografía cuántica, a los especialistas en privacidad, a los juristas que conocen y serán capaces de desarrollar las nuevas normativas europeas en aspectos éticos y legales del uso de las redes de comunicaciones", advierte Pablo Serrano.
Por eso la propia España, el país más representado, participa con la propia UC3M, Telefónica Innovación Digital, el centro tecnológico Ikerlan y la Fundación IMDEA Networks. Además, están involucrados Telecom Italia, NEC Laboratories Europe (de Alemania) o el Kyiv Aviation Institute (de Ucrania), entre otra decena de socios europeos.
Mientras el aspecto ético del uso de la IA y la cibervigilancia de las telecomunicaciones se discute o se pretende pasar por alto en muchos rincones del planeta, y para evitar que sus soluciones se queden en el plano teórico, el proyecto PAISES-6G anuncia que transferirá sus resultados directamente a los organismos internacionales de estandarización (3GPP y ETSI).
Su objetivo a largo plazo es asegurar que el modelo de seguridad diseñado en la UC3M forme parte del estándar global definitivo de las telecomunicaciones 6G. Queda por ver si lo consiguen y contribuyen así a un uso futuro más ético y seguro de nuestras redes de telecomunicación.
