Política
PRM: presente y futuro
El Partido Revolucionario Moderno transita por un momento crucial que determinará su presente y futuro más allá del 2028.
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El Partido Revolucionario Moderno transita por un momento crucial que determinará su presente y futuro más allá del 2028.
El Partido Revolucionario Moderno transita por un momento crucial que determinará su presente y futuro más allá del 2028.
Nadie puede negar que esta organización se ha consolidado como la mayor fuerza política de nuestro país y que en tan solo 12 años de existencia ha logrado un sólido posicionamiento en un tiempo inimaginable para un partido de recién conformación. Cuatro victorias electorales, incluyendo la obtención de una mayoría municipal y congresual jamás vista en la historia electoral dominicana evidencian la conexión y afinidad ciudadana con los valores y principios que encarna la organización. No obstante estos éxitos, el partido vive uno de los momentos más trascendentales de su historia, el cual podría determinar el presente y el futuro electoral y político no sólo de la organización sino del país.
A seis años de una gestión de gobierno exitosa pero que a la vez enfrenta situaciones internacionales de riesgo que impactan en la economía dominicana, el partido debe mostrarse maduro, reflexivo y dispuesto a acompañar la gestión del Presidente Abinader para que podamos sortear con éxito los próximos dos años del período gubernamental y que los resultados de éste sean la carta de presentación para que nuestro partido pueda mantenerse en el poder y retener la mayoría municipal y congresual en las elecciones del 2028.
Este contexto internacional coincide con la culminación del mandato de las actuales autoridades de nuestro partido en todo el país y la necesaria convocatoria para su renovación mediante un proceso de elección interna que debe concluir con la elección de las nuevas autoridades que dirigirán la organización hasta el 2030. Conscientes de esta realidad, el partido inició hace unos meses un proceso de consenso en todo el territorio nacional con la finalidad de lograr acuerdos que permitan elegir sin mayores traumas y sin poner en riesgo el clima de armonía de la organización, más aún en estos momentos que el gobierno requiere de apoyo irrestricto y sin quiebres del vehículo político que lo sustenta.
He sido parte de la Comisión Nacional responsable del proceso con miras de alcanzar estos acuerdos, y en nuestro caso, que fuimos asignados a la región sur, podemos decir que la cuasi totalidad de la dirigencia del partido se encuentra en la mejor disposición de articularse uniendo sus esfuerzos y que su prioridad es mantener el apoyo al Presidente Luis Abinader y prepararnos para la contienda interna del 2027 que elegirá nuestro candidato (a) presidencial así como los candidatos a senadores, diputados, alcaldes, directores de distrito, regidores y consejales.
Ante esta realidad, la dirigencia del partido debe ponerse a las alturas de las circunstancias, y si esto requiere realizar sacrificios personales en miras del colectivo, todos debemos realizarlos. Con este objetivo, la Dirección Ejecutiva del PRM inició un proceso de debates que tiene como objetivo convocar los organismos del partido a fines de llevar a cabo un proceso interno de renovación de las nuevas autoridades bajo el mecanismo de convención de delegados con la propuesta que las autoridades que surjan de este proceso sean elegidas por un período de dos años en vez de cuatro como lo dispone el artículo 152 de los nuestros estatutos. Evidentemente esta propuesta requerirá de una modificación estatutaria la cual disponga de un transitorio que incorpore esta excepción en la duración del mandato de las autoridades nacionales y territoriales para el período 2026-2028.
Muchos podrán no estar de acuerdo con esta disposición, bajo el argumento, válido y legítimo de por si, de que al voto mayoritario de la militancia no se le debe temer, y que nuestra organización está lo suficiente madura para llevar a cabo un proceso de convención de militantes en todo el país para elegir las nuevas autoridades partidarias. No obstante, quienes piensan de esta manera obvian la premisa de que en momentos sensibles y turbulentos los partidos de gobierno deben pensar en el bien mayor y concentrarse en apoyar la gestión gubernamental, ser entes de consolidación, y prepararse para en momentos menos convulsos llevar a cabo procesos internos de renovación.
Para el PRM nada debe ser más importante que acompañar al Presidente Abinader en los próximos años de su gestión y prepararnos para mantener el poder más allá del 2028, y todo lo que pueda poner en riesgo estos dos objetivos debe ser rechazado por nuestra dirigencia y militancia. Es por eso, que asumimos como propia la propuesta de iniciar un proceso de reforma estatutaria que tenga como objetivo corregir algunas falencias y enmendar discrepancias en nuestros estatutos y que a la vez se incorpore una disposición transitoria que permita llevar un proceso de elección de las nuevas autoridades por un período de dos años, es decir, hasta septiembre del 2028.
Somos de opinión que las nuevas autoridades nacionales deben ser electas por el consenso de las mayorías y que las autoridades territoriales, salvo algunas excepciones, deben ser reelegidas en sus cargos en vista del éxito que han obtenido en los últimos procesos electorales. Estas autoridades que asuman en septiembre del 2026 serán una especie de dirección de transición que deberá conducir el partido al proceso de primarias del 2027 y preparar un proceso plural y democrático que elija las nuevas autoridades del partido para el 2028 donde se renueven todos los organismos nacionales y territoriales, en donde deberíamos también abordar a partir de esa fecha una gran reforma estatutaria en la cual se adecúe el partido a los nuevos tiempos, y podamos modernizar aspectos de gobernanza, operatividad electoral y cohesión ideológica. Esta nueva reforma estatutaria deberá ser plural en donde las bases del partidos a través de la figura del congreso partidario pueda definir el PRM que quiere para seguir en conexión con nuestras bases sociales, las que nos han llevado al poder.
Los partidos políticos son organismos vivos que al igual que la sociedad deben transformarse, y más en momentos donde la ciudadanía puede volverse apática a ser parte de estos. Desde el PRM debemos seguir encabezando las grandes transformaciones sociales de la República Dominicana y eso debe empezar por casa, es decir adecuándonos, modernizándonos y acercándonos a los sectores que usualmente no participan en la actividad política.
El gobierno del Presidente Abinader ha marcado el ejemplo de fortalecer la institucionalidad democrática del país a través de una reforma constitucional que garantiza el relevo político, fortalece la independencia judicial y promueve la erradicación de la corrupción administrativa a través del fortalecimiento del ministerio píublico. El PRM, como partido, debe seguir lidereando el cambio institucional, y para eso debemos fortalecernos para seguir siendo el vehículo idóneo de las grandes transformaciones sociales, donde las mayorías pueden seguir encontrando ese gran sentimiento de cambio, de progreso, transparecia y reinvindicación social, y esto sólo es posible manteniendo la unidad, la coherencia y poniendo los intereses colectivos por encima de las aspiraciones individuales o de grupos, ese es nuestro gran reto.
