Ciencia y Tecnología
Nueva tela: suave como el algodón, regula el calor y no se moja
En Alemania, que no es precisamente famosa por su buen clima hay un refrán muy conocido, que refleja la mentalidad de sus habitantes. Y no, no es ese que en español conocemos como "Al mal tiempo buena cara", sino uno más práctico y menos emocional, que se traduce literalmente como: "No existe mal tiempo, sino solo ropa inadecuada". O, para formularlo de un modo más positivo: "Con la ropa adecuada, cualquier tiempo es bueno".
Esta frase refleja un modo particular de enfrentar la vida diaria en un país donde son frecuentes la lluvia, el frío y la nieve: siempre se puede disfrutar al aire libre si llevas suficientes capas de abrigo y alguna versión del calzado adecuado.
Pero, ¿y si cada año hace más calor durante más días, como está pasando justo ahora, tanto en Europa como en el resto del mundo; o temperaturas más extremas, lo mismo altas que bajas? ¿Y si hubiese una tela que pudiese protegernos tanto del calor como del frío o la lluvia?
"Mejor que el algodón"
Vestirse de algodón es recurso común para sentirse fresco en días calurosos: si la tela de algodón se moja, saca el calor del cuerpo. Esto es extremadamente útil al hacer ejercicio o estar al aire libre en días donde se suda mucho, pero peligroso en días de frío intenso.
Con esto en mente, un equipo de investigadores chinos ha creado un material de fibra sintética, ultraligero, con una esponjosidad similar a la del algodón, y que además repele el agua. El prototipo de tela supera al algodón regular tanto en la retención del calor en un entorno frío como en la liberación del calor a temperatura ambiente, aseguran los científicos, que publican sus resultados en la revista científica ACS Energy Letters, de la Sociedad Estadounidense de Química (American Chemical Society).
"Inspirados en la estructura esponjosa del algodón, creamos un nuevo material ultraligero y flexible. Nos mantiene abrigados en el frío mejor que el algodón o los aislamientos sintéticos comerciales, y además evita que pasemos calor a temperatura ambiente", resumió Quan Shi, uno de los autores del estudio.
Un recubrimiento con cambio de fase
Para mejorar la capacidad de las fibras naturales de regular el calor en condiciones de frío extremo, los investigadores proponen recubrirlas con sustancias que se endurecen o funden según cambia la temperatura del aire, atrapando o liberando el calor, según corresponda.
Se trata de materiales con cambio de fase (conocidos como PCM, por sus siglas en inglés): materiales que absorben o liberan grandes cantidades de energía térmica al pasar de un estado físico a otro (generalmente de sólido a líquido y viceversa) a una temperatura constante.
No absorbe ni gotas ni vapor de agua
Sin embargo, los recubrimientos actuales con cambio de fase endurecen las telas y a veces se filtran sobre quien los lleva, explican los científicos en una nota de prensa publicada por la plataforma EurekAlert. Por eso, Quan Shi y sus colegas incorporaron el material con cambio de fase a unas fibras sintéticas que el equipo diseñó para imitar la estructura blanda del algodón.
Así, crearon una red de fibras poliméricas salpicadas de cápsulas microscópicas de un hidrocarburo con cambio de fase, y moldearon el material ligero resultante en formas similares a pequeñas pelotas de algodón o fragmentos de tela plana. Finalmente, el equipo produjo muestras de unos 15 por 50 centímetros de longitud y experimentó con ellas.
Al comparar las muestras de la nueva tela con muestras de tela de algodón convencional, notaron que las nuevas muestras no absorbieron vapor ni gotas de agua en un ambiente húmedo, mientras que la tela de algodón absorbió ambas formas de humedad. Además, el nuevo material se mantuvo flexible y fuerte tras doblarlo y moverlo reiteradamente, aseguran en su comunicado.
Las muestras de tela cambiaron automáticamente entre liberar o retener el calor, según la temperatura del aire. Mantuvieron una mano envuelta en ellas bastante más caliente que cuando estaba envuelta en algodón del mismo espesor a -25 grados Celsius (-13 grados Fahrenheit). Además, a temperatura ambiente, permitieron el paso del calor ligeramente mejor que el algodón tradicional.
Solución prometedora para el frío extremo
Según los científicos chinos, tras 20 lavados, las muestras de su prototipo no soltaron fibras, recuperaron su esponjosidad original y mantuvieron el 97 % de su capacidad para atrapar el calor.
Por eso, los investigadores consideran que su nuevo material inspirado en el algodón podría ser prometedor, sobre todo, para su uso en indumentaria diseñada para el frío extremo. La pregunta, ahora, sería si el prototipo, en efecto, logra convertirse en tela.
