"En mi opinión, son proyectos como este los que mantienen viva la emoción de la cultura del automóvil". Quien habla así es Jimmy Oakes, un ingeniero norteamericano que cuenta ya con más de 585.000 suscriptores en su canal de Youtube, donde muestra transformaciones radicales de coches deportivos. Pero lo último que ha hecho es tan llamativo como 'sacrílego' por atreverse a montar un motor Ferrari V8 en el vano motor de un Porsche 911 clásico.
El coche en cuestión es un Porsche 911 SC de 1978, un modelo que ya montaba el afamado motor 3.0 bóxer de la marca alemana pero todavía en su primera configuración, que entregaba 180 CV. Lo que ha puesto en su lugar es un motor V8 Ferrari de 400 CV, aunque no sacado de un Ferrari 360, sino de un Maserati Quattroporte de 2007, que salía de fábrica con el motor la marca del Cavallino.
Construir el "Porrari", como lo llama Oakes, no ha sido ni mucho menos sencillo. A sus 48 años, el Porsche necesitaba una restauración integral, así que se desmontó el coche por completo y se saneó el chasis, antes de retirar la plancha de techo y sustituirla por otra de fibra de carbono más ligero.
Un reto no menor fue el de los cables. Había que montar todo un cableado nuevo y adaptarlo a los nuevos requerimientos, por lo que estos se hicieron a medida para que tanto el motor como el encendido y la unidad de control tuvieran un suministro eléctrico fiable.
El cambio que se acopló al motor no era en realidad el del motor Ferrari, sino otro de un Porsche 911 de la generación 996 (ya de los años 90), y al propulsor se le pusieron los cuerpos de mariposa de un BMW M3 E90 y unas trompetas hechas con impresora 3D (entendemos que en un material muy resistente al calor). Para acoplar este motor desde abajo hubo que desmontar la suspensión trasera, lo que de paso sirvió para retirar la barras a torsión y actualizar el sistema a suspensiones coilover.
Pero aquí no acababan los problemas del cambio de motor, ya que mientras el motor del Porsche era refrigerado por aire, el del Ferrari lo es por agua, lo que necesitó la instalación de un radiador y un ventilador en la parte delantera… que a su vez ocuparon parte del espacio del depósito de gasolina, por lo que hubo que cambiar este y poner otro detrás del radiador.
Para terminar, el interior se preparó con una jaula antivuelco a medida y el exterior recibió unas aletas ensanchadas de chapa (nada de fibra) y unas espectaculares llantas RAYS VRX-10 con neumáticos 235/40 R17 y 255/40 R17, a través de las cuales se vislumbran unos frenos firmados por Brembo.
El coche, por supuesto, no está homologado para calle, sino que lo va a emplear para participar en campeonatos de drifting. Su primera aparición pública está prevista para este fin de semana en el Stafford Motor Speedway de Stafford Springs, en Connecticut, Estados Unidos.



