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Lula y Trump vuelven a chocar: el brasileño tilda de "emperador" al estadounidense, que sale en defensa de los Bolsonaro
Lula, líder de la novena economía del mundo, dijo que la actitud de Trump hacia Brasil es "descarada" y explicó que ambos países están en negociaciones en la disputa por los aranceles de Estados Unidos a las importaciones brasileñas Leer Lula, líder de la novena economía del mundo, dijo que la actitud de Trump hacia Brasil es "descarada" y explicó que ambos países están en negociaciones en la disputa por los aranceles de Estados Unidos a las importaciones brasileñas Leer
La relación entre Donald Trump y Luiz Inácio Lula da Silva volvió a tensionarse este miércoles en el cierre de la Cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia: mientras el brasileño insistió en que su homólogo "actúa como un emperador", el estadounidense criticó, con gruesos errores de información, la condena a prisión del ex diputado Eduardo Bolsonaro.
Lula, líder de la novena economía del mundo, dijo en un encuentro con la prensa brasileña en el cierre de la Cumbre, que la actitud de Trump hacia Brasil es "descarada" y explicó que ambos países están en negociaciones en la disputa por los aranceles de Estados Unidos a las importaciones brasileñas.
"No solicité una reunión bilateral con Trump porque estamos en negociaciones. Creo que lo que hizo fue algo descarado hacia Brasil. Por eso dije que sigue actuando como un emperador. Estábamos llegando a un acuerdo", dijo el jefe de Estado. brasileño citado por medios de su país.
Pese a que no hubo ningún encuentro formal entre ambos líderes, imágenes de la Cumbre muestran a Trump cruzándose con Lula, al que le dice en inglés "good job" (buen trabajo), comentario al que el brasileño reacciona no exactamente con entusiasmo.
"Obviamente, no tenía nada de qué hablar con él. No había motivo para solicitar una reunión bilateral, ya que estamos negociando. Cuando termine, si no se resuelve nada, no tengo ningún problema en llamar a Trump y concertar otra conversación", insistió Lula, que el mes pasado visitó la Casa Blanca y se jactó de haber sacado sonrisas al presidente estadounidense en una reunión que calificó de muy positiva.
Pero la prudencia de Itamaraty, la Cancillería brasileña, se demostró adecuada: una vez más, Trump fue y volvió en sus comentarios y decisiones. Días después de recibir a Lula, fue visitado en la Casa Blanca por los hijos de Jair Bolsonaro, entre ellos Flavio, el principal candidato de la derecha en las elecciones presidenciales de octubre de este año.
Este miércoles, en declaraciones a un grupo de periodistas, Trump enrareció más aún la relación entre Brasilia y Washington al comentar la condena a cuatro años y dos meses de prisión del ex diputado Eduardo Bolsonaro, uno de los hijos del ex presidente Jair Bolsonaro.
"Ha sido desagradable. He oído decir que han detenido a alguien que se presenta hoy a un cargo. Me enteré de ello después de que nos fuéramos. Acababa de despedirme de él (Lula) y oí decir que habían detenido a Bolsonaro Jr. Iba bien en las encuestas, y lo detuvieron porque hizo una declaración en Texas. Lo han detenido, o quieren detenerlo", dijo el presidente estadounidense, que confundió a Eduardo con Flavio, senador y candidato a la presidencia.
Eduardo Bolsonaro fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión este martes por considerarse probado que conspiró dentro del gobierno de Estados Unidos para coaccionar a altos cargos y al poder judicial de su país, Brasil.
Los cinco integrantes del Supremo Tribunal Federal (STF) que analizaron el caso determinaron que Eduardo Bolsonaro interfirió ilegalmente al conspirar con el gobierno de Estados Unidos para amenazar a altos cargos y jueces con el fin de detener el juicio contra su padre, condenado finalmente a 27 años y dos meses de prisión por liderar un fallido intento de golpe de Estado.
Trump pareció no estar al tanto de los detalles del hecho, pero ante preguntas de la prensa definió a Brasil como un "país políticamente difícil".
"Brasil se ha convertido en un país un poco complicado, ¿verdad? Políticamente. Se ha vuelto un poco peligroso desde el punto de vista político. Te refieres a Brasil, ¿no? Ha sido algo desagradable", dijo a los periodistas.
Poco después, en diálogo con periodistas de su país, Lula le exigió a Trump que no "se entrometa" en las elecciones brasileñas: "Tiene derecho a tener sus propias preferencias electorales. Solo espero que no incumpla el código ético entre las naciones que quieren que se respete su soberanía, eso es todo lo que espero. Por mí, puede seguir apoyando a Bolsonaro, al padre, al hijo, al nieto, no hay ningún problema. Ahora bien, que no se entrometa en las elecciones de Brasil, porque las elecciones de Brasil son un asunto de Brasil. Lo único que quiero es respeto por Brasil".
La Cumbre francesa fue pródiga en detalles. En un aparte, y mientras conversaba con varios de los líderes, Lula, ex dirigente sindical y líder del Partido de los Trabajadores (PT), dejó una frase llamativa: "Nunca fui de izquierdas".
