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Rex Heuermann, el asesino serial de mujeres que aterrorizó Nueva York, sentenciado a prisión de por vida

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Rex Heuermann, el asesino en serie de Gilgo Beach, fue sentenciado en Nueva York a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de ocho mujeres (James Carbone/Pool via REUTERS)

Rex Heuermann, el asesino en serie de Gilgo Beach, fue sentenciado a cadena perpetua este miércoles 17 de junio de 2026 en Nueva York, Estados Unidos, en un tribunal de Riverhead, en el este de Long Island, tras declararse culpable en abril por el asesinato de ocho mujeres.

El fallo cerró el proceso de sentencia del caso que tomó más de una década en resolverse e impactó a las familias de las víctimas.

El juez del Tribunal Supremo estatal Timothy P. Mazzei le impuso múltiples cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional, de acuerdo con los términos del acuerdo de culpabilidad que Heuermann aceptó en abril.

La audiencia incluyó declaraciones de familiares y allegados de las víctimas, que relataron las consecuencias de los crímenes y pidieron que la condena reflejara el daño causado.

En la sala, familiares alternaron enojo y contención. Algunos se dirigieron al acusado a los gritos; otros recordaron a las víctimas y describieron años de terapia.

Jasmine Robinson, prima de Jessica Taylor, afirmó: “Un millón de años no son suficientes”. Amanda Funderburg, hermana de Melissa Barthelemy, le exigió que la mirara mientras hablaba y le dijo: “Espero que sufras”.

La condena y los crímenes que admitió

Rex Heuermann admitió haber estrangulado a sus víctimas y desmembrado algunos cuerpos en crímenes cometidos entre 2000 y 2010 (James Carbone/Pool via REUTERS)

Heuermann, de 62 años y residente de Massapequa Park, se declaró culpable en abril de los asesinatos de siete mujeres: Megan Waterman, Melissa Barthelemy, Amber Lynn Costello, Maureen Brainard-Barnes, Valerie Mack, Jessica Taylor y Sandra Costilla.

Además, admitió ante el tribunal haber matado a una octava víctima, Karen Vergata, aunque nunca fue acusado formalmente por ese homicidio.

En su admisión, Heuermann declaró que estranguló a sus víctimas —muchas de ellas trabajadoras sexuales— y que desmembró algunos cuerpos. La mayoría de las mujeres desapareció entre 2000 y 2010, y gran parte de los restos fue hallada a lo largo de Ocean Parkway, cerca de Gilgo Beach, a unos 80 kilómetros (50 millas) de Manhattan.

Dos de los casos se remontaron a años anteriores. Los restos de Costilla fueron encontrados en 1993 en los Hamptons, a más de 100 kilómetros (60 millas) del corredor donde aparecieron otras víctimas. Los de Vergata fueron hallados en 1996 en Fire Island, a más de 32 kilómetros (20 millas) al este de Gilgo Beach.

Cómo se destrabó la investigación

La investigación del caso Gilgo Beach cobró visibilidad en 2010 durante la búsqueda de Shannan Gilbert, que derivó en el hallazgo de restos humanos en la zona costera  (James Carbone/Newsday via AP, File)

El expediente cobró visibilidad pública en 2010, cuando investigadores buscaban a Shannan Gilbert, desaparecida tras una llamada al 911.

Ese operativo derivó en el descubrimiento de restos humanos en la zona costera y, con el tiempo, convirtió a Gilgo Beach en el centro de documentales, libros y podcasts de crimen real. La pesquisa se enfrió durante años hasta que una investigación renovada identificó a Heuermann como sospechoso en 2022.

Detectives lo vincularon con una camioneta que un testigo dijo haber visto en 2010, cerca del momento en que una de las víctimas desapareció.

La investigación también incorporó registros de telefonía y datos de rastreo que ubicaron contactos y movimientos previos a varias desapariciones.

Una de las pruebas principales fue el cotejo genético. Investigadores compararon ADN obtenido de una corteza de pizza que Heuermann tiró en un cesto de basura en Manhattan con material genético extraído de fragmentos de cabello muy degradados recuperados en los restos de las víctimas.

Tras el arresto de Heuermann, en julio de 2023, fiscales informaron que recuperaron de sus archivos informáticos documentos que describieron como un “plan” para los crímenes, con listas y recordatorios para reducir ruido, limpiar y destruir pruebas.

Como parte del acuerdo de culpabilidad, Heuermann aceptó colaborar con la unidad de análisis de comportamiento de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos, el FBI. Permaneció detenido desde su arresto en la cárcel del condado en Riverhead y, tras la sentencia, cumplirá la condena en una prisión estatal que se definirá más adelante.

Las familias ante el tribunal

Familiares de las víctimas del caso Gilgo Beach reclamaron justicia ante el tribunal y describieron el daño duradero que dejaron los crímenes de Rex Heuermann (REUTERS/Shannon Stapleton)

Durante la audiencia, Heuermann tuvo la posibilidad de hablar ante el tribunal, en un contexto en el que había permanecido mayormente en silencio en presentaciones previas.

Su abogado, Michael J. Brown, atribuyó el cambio de estrategia —del rechazo inicial a las acusaciones a la admisión de culpabilidad— al deseo de evitarles a los familiares de las víctimas y a la propia familia de Heuermann el impacto de un juicio con detalles del caso.

A la sentencia no asistieron su exesposa, Asa Ellerup, ni sus dos hijos, que informaron a través de sus abogados que no estarían presentes por respeto a las familias de las víctimas.

Los testimonios volvieron a colocar el foco en los efectos de largo plazo. La madre de Valerie Mack, JoAnn Mack, afirmó: “Se ha hecho justicia, pero no puede compensar lo que nos han arrebatado”, y recordó que su hija tenía proyectos que quedaron truncos. La hija de Megan Waterman, Liliana Waterman, declaró que era una niña cuando su madre desapareció y que, con los años, las preguntas sobre el miedo y el dolor se volvieron persistentes.

Con la condena a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, el tribunal dio por concluido el proceso de sentencia en el caso Gilgo Beach.

 Un tribunal de Riverhead lo condenó a cadena perpetua sin libertad condicional tras admitir ocho homicidios del caso Gilgo Beach     

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