EEUU
Tiroteo en festival de Ohio: arrestan a un joven de 20 años y buscan a un segundo sospechoso

La policía de Toledo detuvo a Eljay Crisp-Carr, de 20 años, por el tiroteo que dejó 12 heridos en el Festival Old West End. El ataque ocurrido el 6 de junio obligó a cancelar la segunda jornada del evento anual, informaron Associated Press, WTOL 11 y ABC 13.
Un juez fijó una fianza de USD 1,1 millones durante la primera comparecencia judicial, con USD 100.000 por cada uno de los 11 cargos de agresión grave que enfrenta. Su próxima audiencia quedó programada para el lunes 15 de junio a las 09:00, de acuerdo con WTOL 11.
La investigación sostiene que hubo dos tiradores y que el episodio comenzó tras una disputa entre dos grupos rivales cerca del jardín cervecero del festival. Las autoridades continúan la búsqueda del segundo sospechoso, Ka Nye Taylor, de 20 años, que enfrenta 11 cargos de agresión grave.
La acusación describe disparos contra la multitud durante una pelea
En una denuncia penal presentada ante el Tribunal Municipal de Toledo, una detective describió que un video muestra que Crisp-Carr participó en la pelea, precisó Associated Press. El documento agregó que, después de que otro hombre comenzó a disparar, Crisp-Carr se apartó del grupo, se dio vuelta y abrió fuego.
Las declaraciones juradas policiales afirmaron que Taylor empezó a disparar contra el grupo y que Crisp-Carr luego giró hacia su dirección y también disparó. El expediente añadió que el detenido disparaba de manera indiscriminada hacia la multitud.
La detective identificó a Crisp-Carr a partir de testimonios de testigos, redes sociales y fotografías de las fuerzas de seguridad. El sospechoso fue detenido en la casa de un familiar, reportó ABC 13.

El mismo medio detalló que Crisp-Carr se había declarado culpable anteriormente de un cargo por portar un arma oculta en un caso derivado de una persecución policial de agosto de 2024, en la que intervinieron unidades SWAT de la Policía de Toledo. La jueza Lori Olender lo condenó el 1 de mayo de 2025 a libertad condicional.
Hasta el momento, la búsqueda de Taylor continúa y hay una recompensa conjunta de hasta USD 15.000 por información que conduzca a su arresto: hasta USD 10.000 ofrecidos por Crime Stoppers y otros USD 5.000 por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos.
A su vez, un tercer implicado, menor de 17 años, fue arrestado por presuntamente ocultar un arma usada en el tiroteo. El joven cumplía libertad condicional tras una causa previa vinculada a armas de fuego.
Actualmente enfrenta una acusación por manipulación de pruebas, dado que se le atribuye el retiro del arma y el traslado lejos del sitio del incidente. La fiscalía sostiene que podría ser juzgado como adulto.

La ciudad ofreció compensación económica a las víctimas
La violencia hizo que personas aterradas huyeran mientras otras corrieron para ayudar a los heridos junto con médicos y policías. Las víctimas tenían edades que iban desde adolescentes hasta una persona de unos 60 años, indicó Associated Press.
La Oficina del Fiscal del Condado de Lucas informó que las víctimas del tiroteo pueden solicitar compensación económica a través de los Servicios de Compensación para Víctimas del Delito de la Fiscalía General de Ohio.
La fiscal del condado de Lucas Julia Bates, citada por ABC 13, afirmó: “Quiero que todos los afectados por este tiroteo sepan que no están solos. Hay ayuda disponible y estamos comprometidos a conectar a las víctimas con el apoyo que necesitan”.
Las personas que quieran solicitar el reembolso de gastos asociados al tiroteo tienen la opción de comunicarse por correo electrónico a la siguiente dirección: crimevictimscompensationapplications@ohioago.gov.
Asimismo, asistentes, vendedores, voluntarios y otras personas presentes en el festival pueden solicitar una ayuda económica. Los interesados pueden comunicarse con Vera Sanders, directora de servicios de asistencia a víctimas, a través del 419-213-4994. Se brindará atención en español.
El ataque interrumpió la celebración del Festival Old West End y dejó 12 personas heridas. Las víctimas pueden acceder a una compensación económica, mientras las autoridades ofrecen una recompensa por datos que permitan localizar al otro atacante
