EEUU
Wall Street alcanzó nuevos récords de la mano de una otra caída del petróleo

Wall Street alcanzó nuevos récords el miércoles impulsada por la caída del petróleo y la fortaleza de los resultados corporativos, mientras los mercados seguían de cerca las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en torno a la reapertura del estrecho de Ormuz.
El índice S&P 500 cerró en 7.520,93 puntos, con una ganancia marginal de 0,02%, en tanto el Dow Jones Industrial Average subió 189,08 puntos (0,37%) hasta 50.650,76. El Nasdaq Composite avanzó 0,08%, a 26.676,60 puntos, con lo que los tres principales índices estadounidenses acumularon máximos históricos de cierre.
El barril de Brent del mar del Norte cedió un 5,31% y se situó en USD 94,29, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó un 5,55% hasta USD 88,68, nivel que no registraba desde mediados de abril. La caída respondió a las expectativas del mercado de una pronta resolución del conflicto y la consiguiente reapertura del estrecho, bloqueado de facto por Teherán desde los primeros bombardeos de Israel y Estados Unidos contra la república islámica a finales de febrero. Cerca de una quinta parte del petróleo mundial transita habitualmente por esa vía.
“La opinión general es que se va a encontrar una solución para reabrir el estrecho de Ormuz”, explicó Robert Yawger, de Mizuho USA, a la AFP. El analista advirtió que, de reanudarse la navegación, los precios del crudo podrían descender hasta los USD 80 por barril. Tanto Washington como Teherán enfrentan presiones internas: en Estados Unidos, el conflicto impulsa los precios en las gasolineras a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato, mientras que los dirigentes iraníes buscan un acuerdo que les permita retomar sus exportaciones de petróleo.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró en una reunión de gabinete en la Casa Blanca que no estaba “satisfecho” con las propuestas iraníes, aunque aseguró que Irán “quiere mucho llegar a un acuerdo”. “O llegamos a un acuerdo, o tendremos que terminar el trabajo”, añadió. La Guardia Revolucionaria iraní señaló por su parte que un retorno a las hostilidades era poco probable, aunque advirtió que la república islámica estaba lista para responder a cualquier ataque. La Casa Blanca desmintió además informes de la televisión estatal iraní que indicaban que Teherán restauraría el tráfico por Ormuz en un mes a cambio de una retirada militar estadounidense y el levantamiento de un bloqueo naval.
La caída del crudo benefició de manera directa a las empresas con altas facturas de combustible. United Airlines subió un 6,3%, Norwegian Cruise Line Holdings avanzó un 6,1% y Delta Air Lines ganó un 3%, alcanzando un máximo histórico propio. En sentido contrario, Exxon Mobil y Chevron retrocedieron un 1,3% cada una, mientras que Halliburton cayó un 3,6%, aunque acumula una ganancia de aproximadamente 40% en lo que va del año.
La solidez de los balances trimestrales siguió siendo un sostén del mercado. Bath & Body Works se disparó un 9,7% y Abercrombie & Fitch subió un 8,9% tras publicar ganancias por encima de lo que esperaban los analistas, a pesar del clima de desánimo que los consumidores estadounidenses expresan frente a la inflación. Lululemon Athletica avanzó un 2,9% después de anunciar un acuerdo con su fundador, Chip Wilson, para incorporar a su directorio a un exdirector de marketing de ESPN y a un exco-CEO de On. Dick’s Sporting Goods, en cambio, cayó un 6% pese a superar las estimaciones de beneficio, ante cuestionamientos de analistas sobre sus márgenes operativos.
Goldman Sachs elevó su pronóstico para el S&P 500 al cierre de 2026 hasta los 8.000 puntos, desde los 7.600 anteriores, citando la fortaleza sostenida de las ganancias corporativas. El sector tecnológico registró una jornada mixta tras alcanzar máximos históricos el martes: Nvidia y fabricantes de chips como Intel, Marvell Technology y Qualcomm retrocedieron después de fuertes subidas previas.
Micron Technology, que el martes superó el billón de dólares en capitalización de mercado —convirtiéndose en la más reciente empresa en alcanzar ese umbral gracias al entusiasmo por la inteligencia artificial—, sumó otro 3,6% el miércoles. Analistas de UBS señalaron que la acción podría seguir subiendo dado el impacto que la IA ha tenido en la demanda de memoria para computadoras; el papel acumula una ganancia de más del triple en lo que va de 2026. En Corea del Sur, el fabricante de chips SK Hynix se disparó entre un 9,3% y un 11% para alcanzar una capitalización de un billón de dólares, situándose junto a Samsung Electronics y TSMC entre los gigantes tecnológicos regionales.
Angelo Kourkafas, de Edward Jones, atribuyó parte del avance bursátil a la retracción de los rendimientos de los bonos del Tesoro. “La demanda de infraestructura para IA sigue siendo muy fuerte”, afirmó, aunque advirtió que el sector podría estar acercándose a un punto de rotación. Sean Clark, director de inversiones de Clark Capital Management Group, calificó la pausa del miércoles como natural: “Después de una subida tan grande, no me sorprende que haya una pequeña pausa”.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió a 4,48% desde el 4,50% del martes y el 4,67% registrado aproximadamente una semana atrás. La tasa hipotecaria promedio a largo plazo en Estados Unidos ya se ubica en su nivel más alto desde el verano pasado. Los mercados aguardan para el jueves la publicación del índice de gastos de consumo personal (PCE), la medida de inflación de referencia de la Reserva Federal, que podría ofrecer indicios sobre la política monetaria bajo el nuevo presidente del organismo, Kevin Warsh.
(Con información de AP, Reuters, EFE y AFP)
Las principales bolsas de Estados Unidos cerraron en niveles históricos mientras los inversores siguieron atentos las negociaciones diplomáticas sobre el estrecho de Ormuz, lo que generó expectativas de resolución en el mercado energético
