EEUU
Una investigación estima que el 93% de los arrestos callejeros de ICE en Nueva York involucra a latinos

Los arrestos callejeros de ICE en Nueva York y Nueva Jersey alcanzaron al menos 430 casos en un período que fue, con fechas, del 15 de octubre del año pasado al 15 de marzo de este año, según una investigación de THE CITY, medio local de investigación de Nueva York, basada en la revisión de más de 1.200 recursos judiciales.
En ese mismo universo de expedientes, más del 93% de las personas detenidas que luego presentaron demandas provenían de países de América Latina, de acuerdo con el medio.
La investigación se concentró en demandas de habeas corpus (recurso para exigir que el Estado justifique una detención) presentadas en tres tribunales federales, según THE CITY.
En esos registros, el propio medio señaló un punto metodológico: si solo una parte de los detenidos recurre a esa vía, la cifra real de arrestos en la calle podría ser mayor. Ese encuadre delimita el dato: los 430 casos son los identificados en expedientes, no un total oficial.
En paralelo, el escenario legal en la ciudad de Nueva York cambió con una resolución federal: el 19 de mayo de 2026, el juez de distrito P. Kevin Castel (Distrito Sur de Nueva York) ordenó frenar la mayoría de los arrestos civiles “sin circunstancias excepcionales” en y alrededor de los tribunales de inmigración de 26 Federal Plaza, 201 Varick Street y 290 Broadway, según la decisión difundida por la prensa estadounidense.
La medida no es nacional y solo permite arrestos en esos lugares bajo excepciones ligadas a amenazas graves a la seguridad pública.
La reacción del gobierno federal quedó asentada en una declaración oficial citada en esa cobertura: el Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que “es sentido común” detener a personas en situación irregular tras completar procedimientos de expulsión y que “nada” prohíbe arrestar a un infractor “donde se lo encuentre”, además de anticipar que el gobierno confía en ser “reivindicado” en el caso.
Concentración geográfica y contraste estadístico

De acuerdo con THE CITY, las 430 detenciones identificadas se distribuyeron en comunidades con fuerte presencia latina, desde Passaic y Plainfield en Nueva Jersey hasta Brentwood y Hempstead en Long Island (Isla Larga).
En la ciudad de Nueva York, el relevamiento registró 81 arrestos callejeros y ubicó a Corona como el barrio con mayor cantidad.
El medio también reportó un contraste entre detenciones en la vía pública y en ámbitos administrativos. Según THE CITY, los latinos concentraron casi la totalidad de las detenciones callejeras identificadas, aunque representan el 66% de los inmigrantes en situación irregular en el área.
En cambio, ese grupo constituyó el 55% de las detenciones en ámbitos administrativos, como controles de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), citas con USCIS (Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos) y audiencias en tribunales de inmigración, de acuerdo con el mismo medio.
Qué describen los expedientes: apariencia física, interrogatorios y fuerza

En descripciones incorporadas a expedientes judiciales, agentes federales admitieron que detuvieron a personas porque se parecían a alguien buscado por una orden y que, después de comprobar que no eran el sospechoso, igual mantuvieron el arresto, según THE CITY.
El medio agregó que algunos episodios derivaron en el uso de pistolas Taser, rotura de ventanillas de vehículos e insultos racistas, entre ellos la frase “malto mexicano”, de acuerdo con esos documentos.
Uno de los casos citados por el medio fue el de un guatemalteco de 22 años en Sunset Park (Brooklyn). Según la reconstrucción asentada en el expediente, seis agentes federales se le acercaron cuando iba a trabajar como vendedor de verduras, le mostraron fotografías y uno le dijo: “Eres latino, te pareces a uno de ellos. ¿Conoces a alguno de estos tipos?”.
El expediente también consignó que, tras responder que no reconocía a nadie, los agentes le pidieron identificación y le preguntaron si tenía papeles.
En el relato oficial de ICE que el medio citó en ese mismo caso, los funcionarios sostuvieron que iban a detener a otra persona y que “notaron a una persona que coincidía con la información biográfica del objetivo” y que vestía una chaqueta con capucha, según el documento.
THE CITY informó que ICE defendió que sus detenciones son legales y que se basan en información compartida voluntariamente durante interrogatorios. Aun así, en decenas de casos, los detenidos describieron operativos con varios vehículos y presión de agentes federales de un modo que, según sus presentaciones, les impidió retirarse del lugar.
El frente judicial se amplió: demanda colectiva en Nueva York
Además del debate por los arrestos en tribunales migratorios, organizaciones civiles y de asistencia legal presentaron una demanda colectiva por detenciones en la vía pública.
En un comunicado del 8 de abril de 2026, The Legal Aid Society (Sociedad de Asistencia Legal), la NYCLU (Unión de Libertades Civiles de Nueva York) y Make the Road New York (Haz el Camino Nueva York) anunciaron una acción de clase contra el DHS (Departamento de Seguridad Nacional).
Apuntaron a operativos de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza).
Según ese comunicado, la ley federal exige “sospecha razonable” para detener y “causa probable”, además de riesgo de fuga, para un arresto sin orden judicial. También afirmó que, en los primeros seis meses del segundo mandato de Donald Trump, hubo 2.888 arrestos de no ciudadanos en el área metropolitana de Nueva York.
La NYCLU citó a su directora de litigios, Amy Belsher, y consignó el respaldo de la fiscal general estatal Letitia James. En el texto, James calificó el perfilamiento racial como “ilegal” y pidió que la vida cotidiana no implique temor a ser “objetivo” por el color de piel.
El hallazgo reactiva el debate por los operativos en la vía pública y suma presión judicial para acotar procedimientos sin orden, en medio de reclamos de organizaciones civiles
