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Trump acelera su plan para salir de Europa: menos soldados, sin misiles Tomahawk y con Alemania como gran esperanza para la OTAN
Además de las 5.000 unidades que retirará de territorio alemán y de las 4.000 adicional que no desplegará en Polonia, EEUU podría anunciar una reducción de capacidades militares. Pero para muchos hay una esperanza: Merz Leer Además de las 5.000 unidades que retirará de territorio alemán y de las 4.000 adicional que no desplegará en Polonia, EEUU podría anunciar una reducción de capacidades militares. Pero para muchos hay una esperanza: Merz Leer
Donald Trump ya se ha lanzado totalmente a acelerar su plan de salida de Europa. A "reorientar" sus recursos militares, que es como definen este movimiento en la Administración estadounidense, y que en la práctica supone abandonar al continente en uno de los momentos de mayor tensión de las últimas décadas. Y ya no es sólo por los 5.000 soldados que van a retirar de Alemania o los 4.000 más que, por el momento, no van a desplegar en Polonia, sino también por una reducción adicional de capacidades militares que podría anunciar de manera inminente.
Según Reuters, el Ejecutivo de Trump comunicará mañana formalmente a sus aliados esa reducción de recursos para ayudar a los países europeos de la alianza en caso de una gran crisis. Otras fuentes diplomáticas matizan, en cambio, que esa comunicación podría incluso haberse producido ya. Pero en cualquier caso, y al ser preguntado ayer por esta cuestión, el propio secretario general de la OTAN, Mark Rutte, no negó esta posible retirada adicional. Es más, dio validez a la información.
"Era algo que cabía esperar. Creo que es correcto que ocurra", señaló el máximo responsable de la Organización del Tratado del Atlántico Norte durante la rueda de prensa que ofreció en Bruselas, y antes de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores que hoy y mañana tiene lugar en Helsingborg (Suecia). Rutte, como es habitual, se movió en el difícil equilibrio de justificar las decisiones de Trump sin molestar al resto de aliados. Y trató de dejar claro que la retirada de EEUU no afectará a la capacidad de la OTAN. Es lo mismo que el día anterior habían apuntado los jefes militares en la Alianza, y lo que repiten incesantemente en la sede de la Organización en Bruselas.
En Europa, recalcan, hay cerca de 70.000 soldados estadounidenses, y la mitad de ellos están en Alemania, esto es, unos 35.000. Y de ahí es de donde se restarán las 5.000 unidades confirmadas. Cifras asumibles, inciden diferentes fuentes de la OTAN. Pero hay un factor que no se incluye en esos datos, y que también remarcan en la Alianza aunque bajando un poco el tono: los misiles Tomahawk de largo alcance que no serán desplegados en Alemania.
Este tipo de armamento es clave para la defensa europea, la venta por parte de EEUU está restringida y ahora mismo la industria de Europa no cuenta con la tecnología necesaria para desarrollar sus propios misiles de largo alcance. Pero en la OTAN existe la esperanza de que Friedrich Merz sea capaz de cambiar esta complicada situación.
El país ha disparado su presupuesto militar, tanto que es superior a la suma de Francia y Reino Unido. Y dentro de ese importantísimo despliegue una de las líneas de trabajo podría ser la de liderar una industria de misiles europea. Hay todavía muchas incógnitas sobre esta cuestión y sigue siendo clave la cuestión de la transferencia tecnológica. Pero ahora mismo muchos se agarran al poder creciente de Alemania.
Y vinculado a ello, también es muy necesario que la industria de Defensa europea avance. Porque, y ya más allá de los misiles, existe un evidente problema de capacidad. Para satisfacer las necesidades de los aliados, y ante eso sólo queda la posibilidad de comprar armas a EEUU. Pero desde la UE, y no tanto desde la secretaria general de la OTAN, se quiere que si Europa gasta ingentes cantidades de dinero en armas, este dinero revierta de manera positiva sobre la economía del propio continente.
