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"Sólo pude salvar a una persona": así se convirtió un pub de Bangkok en una trampa mortal
El incendio del local deja al menos 28 muertos y 63 heridos, más de una veintena de ellos en estado crítico Leer El incendio del local deja al menos 28 muertos y 63 heridos, más de una veintena de ellos en estado crítico Leer
"Al principio sólo notamos un olor a quemado. Pensamos que era un problema eléctrico sin importancia. Unos segundos después se fue la luz, escuchamos una explosión y todo el techo empezó a arder". Así reconstruyó uno de los músicos que actuaba sobre el escenario del pub Na Ladprao los primeros segundos de la tragedia. Mientras la banda tocaba ante un local abarrotado, el humo comenzó a extenderse por el techo y, en apenas unos instantes, el concierto dio paso al caos. Este popular establecimiento de música en directo, situado en el norte de Bangkok, quedó envuelto por una densa nube negra que convirtió el recinto en una trampa mortal de la que decenas de personas ya no conseguirían escapar. Al menos 28 personas han muerto y hay decenas de heridos.
"El humo estaba por todas partes. La mayoría de la gente se estaba asfixiando". El bombero Chakrit Khongkom, uno de los primeros en acceder al edificio, relató a las televisiones locales que los equipos de rescate apenas podían avanzar cuando llegaron al local en llamas en la madrugada del lunes. "Encontramos a muchísimas personas en los baños. Corrieron hacia la parte trasera porque las llamas estaban delante".
Los medios tailandeses han publicado capturas de las cámaras corporales de los bomberos, que mostraban pasillos completamente a oscuras, montañas de escombros y cuerpos tendidos junto a los baños.
"Mi amigo estaba cantando en el escenario. Primero notaron olor a quemado y, poco después, vieron que el techo empezaba a arder", relataba un superviviente, Sukanya Wongwongwai, quien contó que varias personas resultaron heridas cuando fragmentos del falso techo se desprendieron sobre el público. Los investigadores analizan ahora si la espuma aislante utilizada para insonorizar el local actuó como combustible y aceleró la propagación del incendio.
"Nunca había vivido algo parecido", contaba el turista laosiano Kan Kutirat. "La gente gritaba por todas partes. Intenté volver a entrar, pero ya no podía respirar". Horas después escribió un mensaje en Facebook que se hizo viral en Tailandia: "Sólo pude salvar a una persona. Hice todo lo que pude. Lo siento". Su testimonio resume la desesperación de quienes intentaron ayudar mientras el pub se transformaba en una ratonera.
Las voces de los supervivientes dibujan una tragedia que arrancó poco después de la medianoche del domingo, cuando el local estaba lleno de clientes y una banda actuaba sobre el escenario. Entonces, comenzó a salir humo de un cuadro eléctrico situado junto a los músicos. Instantes después se produjo un corte de suministro eléctrico, seguido de una explosión. En apenas unos segundos, las llamas empezaron a avanzar por el techo mientras una nube negra descendía rápidamente hasta cubrir toda la sala.
Las imágenes grabadas por los equipos de rescate muestran un enorme chorro de fuego saliendo por la entrada principal mientras los supervivientes abandonan el edificio tambaleándose, muchos de ellos completamente desorientados. Los bomberos lograron controlar el incendio en aproximadamente media hora, pero cuando consiguieron acceder al interior encontraron un escenario devastador: paredes ennegrecidas, mesas y sillas calcinadas y decenas de cuerpos concentrados en la parte trasera del establecimiento.
Según las autoridades, el fuego comenzó en la parte delantera del local, junto al escenario. Al descubrir que la salida principal estaba envuelta en llamas, muchos clientes huyeron instintivamente hacia la cocina y los baños, convencidos de que encontrarían otra vía de escape. Allí quedaron atrapados.
El gobernador de Bangkok, Chadchart Sittipunt, reveló que una salida de emergencia estaba parcialmente bloqueada por cajas de cerveza y otra por mobiliario del propio establecimiento. La mayoría de quienes murieron lo hicieron por inhalación de humo antes de que las llamas llegaran siquiera hasta ellos, un patrón que los especialistas consideran habitual en incendios de espacios cerrados donde el humo tóxico se acumula con enorme rapidez.
Los investigadores sospechan además que la extraordinaria velocidad con la que avanzó el fuego estuvo relacionada con la presencia de materiales altamente inflamables instalados en el falso techo para mejorar la acústica del local. El propio gobernador señaló que muchas mesas y sillas de plástico permanecían relativamente intactas, lo que indica que el incendio se desplazó principalmente por la parte superior mientras el humo descendía rápidamente hacia los clientes.
La tragedia ha vuelto a poner bajo el foco en un problema que Tailandia arrastra desde hace décadas. Bangkok recibe cada año a decenas de millones de turistas y presume de una de las vidas nocturnas más intensas de Asia, pero los frecuentes incendios en locales de ocio siguen destapando las mismas carencias: inspecciones insuficientes, salidas de emergencia bloqueadas, licencias irregulares y materiales inflamables empleados para insonorizar recintos cerrados.
El incendio del Na Ladprao reabre ahora el mismo debate que Tailandia parece condenada a repetir tras cada gran tragedia. Mientras los forenses intentan determinar el origen exacto del fuego, las preguntas vuelven a ser las de siempre: por qué seguían bloqueadas las vías de evacuación, quién debía haber detectado las irregularidades y cuántas vidas más tendrán que perderse antes de que las inspecciones dejen de llegar, una vez más, cuando el humo ya se ha disipado.

