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Trump define su ofensiva militar para controlar Ormuz y detener los ataques de Irán contra los países aliados

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Donald Trump, presidente de los Estados Unidos

(Desde Washington, Estados Unidos) Ante el fracaso de las negociaciones diplomáticas, Donald Trump define los alcances de una ofensiva militar que permita a Estados Unidos controlar la navegación en el estrecho de Ormuz, que por ahora opera bajo las condiciones de Irán.

Trump restableció el bloqueo en la entrada de Ormuz y decidió cobrar un peaje a los barcos que transporten petroleo, pero esa medida unilateral de Washington no resuelve el conflicto de fondo.

“El Estrecho de Ormuz está ABIERTO, y seguirá ABIERTO, con o sin Irán. Estamos restableciendo el BLOQUEO IRANÍ, así llamado porque solo detiene a los barcos o clientes de Irán de entrar o salir. Todos los demás países tendrán un uso justo y abierto del Estrecho. Los EE.UU. serán, a partir de este momento, conocidos como “EL GUARDIÁN DEL ESTRECHO DE ORMUZ”, pero como tal, y como cuestión de JUSTICIA, serán reembolsados, a razón del 20% sobre toda la carga enviada, por todos y cada uno de los costos necesarios para realizar el trabajo de proporcionar seguridad y protección a esta sección muy volátil del Mundo. El proceso y la formación comenzarán de inmediato. ¡Gracias por su atención a este asunto!“, posteó el presidente de Estados Unidos en Truth Social.

Esta decisión de Trump retrotrae el conflicto a los días previos del acuerdo firmado entre Washington y Teherán para implementar los 14 puntos del Memorando de Entendimiento (MOU).

Y demuestra que la Casa Blanca opta por la variable militar ante el fracaso -por ahora- de la vía diplomática que trató de implementar a través de Qatar, Pakistán y Turquía.

Pero este movimiento bélico de Trump no daña la capacidad de defensa de la Guardia Revolucionaria de Irán, que montó un sistema armado que le permite controlar la navegación que circula desde el golfo Pérsico al golfo de Oman cruzando el Estrecho.

Estrecho de Ormuz, una pieza clave del conflicto que enfrenta a Estados Unidos con Irán

Irán siempre consideró que Ormuz se transformaría en el escenario clave del actual conflicto regional.

El 20 por ciento del petróleo que se transporta desde Medio Oriente a Occidente pasa por el estrecho, y su bloqueo impacta en los precios de la gasolina y los fertilizantes que se compran en Estados Unidos.

En este contexto, Irán se apalanca sobre cinco islas que están ubicadas en el estrecho. Esas islas son Tunb Menor, Tunb Mayor, Abu Musa, Larak y Qeshm, que cumplen distintas funciones tácticas para defender Ormuz de un eventual ataque ordenado por Trump.

Las cinco islas establecen un arco defensivo que se complementó con la instalación de minas ubicadas en el fondo del Estrecho.

Al comienzo de Ormuz se encuentra Abu Musa, adonde Irán desplegó un sistema de misiles defensivos y construyó fortificaciones subterráneas. Durante la guerra contra Irak, la Guardia Revolucionaria utilizo está isla para sus operaciones navales.

A escasos kilómetros, rumbo a Occidente, se ubican Tunb Mayor y Tunb Menor, que cierran el arco estratégico y son el paso obligatorio de los barcos petroleros. También tienen desplegados sistemas antiaéreos con misiles balísticos y drones.

A continuación, aparece Larak que detenta un arsenal de misiles, un sistema ruso de interferencia satelital y un batallón de infantería naval.

Irán en esta isla ejerce su control real sobre Ormuz. Como las aguas del estrecho han sido minadas, a los barcos petroleros no le quedan otra alternativa que avanzar por un corredor marítimo entre las islas Larak y Qeshm, adonde está asentada la Guardia Revolucionaria.

Qeshm es la isla más importante para la seguridad montada por Irán en el estrecho. La Guardia Revolucionaria construyó una red de túneles y bunkers con silos ocultos para almacenar misiles balísticos.

Además, en la isla de Qeshm se encuentra la 112.ª Brigada Naval de Combate de la Marina de la Guardia Revolucionaria, que incluye lanchas rápidas de ataque equipadas con lanzacohetes y torpedos.

Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán

La defensa articulada por Irán transformó a Ormuz en una fortaleza muy difícil de doblegar a través de constantes ataques con misiles y drones. Este mecanismo de acción ya fue probado por el Pentágono en las última semanas, y al final de la secuencia Estados Unidos negoció con Teherán el MOU de 14 puntos.

Además, la réplica del régimen chiíta involucra a los países aliados de Washington en Medio Oriente -Qatar, Jordania, Kuwait, Bahrein y Arabia Saudita-, que reclaman a la Casa Blanca una solución definitiva a la agresión iraní.

Desde esta perspectiva, Trump insistirá en las próximas horas en implementar el bloqueo sobre la boca del Estrecho y continuar con los ataques sobre blancos de Irán vinculados a la defensa aérea y a la infraestructura civil.

Pero tiene previsto una sucesión de encuentros con sus principales asesores de Seguridad Nacional para debatir otras variables que están bajo estudio e implicarían decisiones políticas inéditas para la administración republicana.

Trump mantendrá conversaciones con JD. Vance -vicepresidente de Estados Unidos-, Marco Rubio -secretario de Estado-, Pete Hegseth -secretario de Guerra-, Steve Witkoff -enviado especial para Medio Oriente- y Jared Kushner yerno presidencial- para evaluar la posibilidad de un ataque terrestre en Ormuz.

Donald Trump junto a Marco Rubio durante la cumbre de la OTAN en Ankara, (Turquía)

El líder republicano había acordado con Irán abrir el Estrecho para evitar que se dispare el precio de la nafta en Estados Unidos, a pocos meses de las elecciones de medio término.

Y ese objetivo político aún está en la agenda de Trump: sabe que Jimmy Carter perdió la Casa Blanca ante Ronald Reagan por el incremento del valor del combustible cuando los ayatollahs se hicieron con el poder en Irán.

Trump no quiere repetir esa experiencia histórica, pero tampoco desea autorizar una movimiento militar que ponga en peligro la vida de tropas de Estados Unidos.

Se trata de una encrucijada: si mantiene la actual lógica bélica, Irán resistirá durante mucho tiempo, mientras el barril de petróleo continúa subiendo.

En caso contrario, una ofensiva terrestre puede desembocar en un complejo enfrentamiento con Irán, que domina el territorio y está armado con misiles, drones, minas y cientos de miembros de la Guardia Revolucionaria.

En la Casa Blanca se aseguró a Infobae que Trump tomará su decisión en los próximos días. “Todo está sobre la mesa”, explicaron.

 El presidente republicano restableció el bloqueo al Estrecho y decidió cobrar un peaje a todo buque que no transporte petróleo iraní, pero aún analiza un plan de contingencia que permita eliminar la capacidad de defensa del régimen chiíta     

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