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Anders Fogh Rasmussen, ex secretario general de la OTAN: "Rutte está manteniendo unida a la Alianza, pero la adulación con Trump tiene sus límites"
Subraya en la conversación en exclusiva con este periódico que Europa debe ser "pragmática" con el presidente de EEUU y "ayudarle en Ormuz a cambio de ayuda en Ucrania". Y señala también a España: "Su contribución en Defensa tiene que ser mayor" Leer Subraya en la conversación en exclusiva con este periódico que Europa debe ser "pragmática" con el presidente de EEUU y "ayudarle en Ormuz a cambio de ayuda en Ucrania". Y señala también a España: "Su contribución en Defensa tiene que ser mayor" Leer
Anders Fogh Rasmussen (Ginnerup, Dinamarca, 1953) fue el secretario general de la OTAN entre 2009 y 2014, además de primer ministro de Dinamarca en los ocho años inmediatamente anteriores, y ofrece a EL MUNDO esta entrevista justo antes de la trascendental cumbre que la Alianza celebrará en Ankara (Turquía). "Las diferencias a ambos lados del Atlántico son reales. El año ya comenzó muy mal con las amenazas del presidente Trump sobre Groenlandia y con el hecho de que no informara a los aliados antes de los ataques contra Irán. Pero la Alianza ha superado discrepancias en muchas ocasiones a lo largo de su historia", expone al ser preguntado sobre lo que espera de la cita.
"Creo que el presidente Trump se ha dado cuenta de que Irán y Rusia son, cada vez más, un mismo problema y no dos distintos. Eso debería servir para unirnos, no para dividirnos. Y aquí creo que los europeos deben adoptar un enfoque mucho más pragmático. Decirle a Trump: 'Le ayudaremos con el problema del estrecho de Ormuz siempre que nos ayude con Ucrania'", prosigue.
Trump, ya lo ha adelantado, llegará a la cita "¿molesto?" con los aliados que no le han ayudado en la campaña de Irán, y por supuesto sobrevolará la posibilidad, el temor y la amenaza de que EEUU abandone la OTAN. "Como antiguo secretario general de la OTAN y firme defensor del vínculo transatlántico durante toda mi vida, desde luego espero que no", señala Rasmussen sobre esta cuestión.
"Pero los europeos debemos dejar de planificar en función de lo que Estados Unidos pueda o no hacer. La perspectiva realista no es una retirada estadounidense en este momento, sino un reequilibrio hacia China y hacia su propio hemisferio, acompañado de una reducción gradual de sus fuerzas en Europa. Es una evolución natural, y Europa debe estar preparada para sostenerse por sí misma. La OTAN seguirá siendo la piedra angular de nuestra seguridad. Nuestra tarea consiste en darle un rostro más europeo", añade.
Lo que describe el ex secretario general de la Alianza es lo que Estados Unidos ha bautizado como OTAN 3.0, algo que por otra parte "no es un debate nuevo". "Llevamos décadas hablando de ello. Recuerdo perfectamente esa discusión cuando dirigía la Alianza. Si la OTAN 3.0 significa una Alianza con un rostro más europeo, en la que Europa asuma una mayor parte de la carga de la defensa convencional mientras Estados Unidos sigue plenamente comprometido, entonces apunta en la dirección correcta. Lo que debemos evitar es una falsa elección entre depender de Estados Unidos o aislarnos como europeos".
Llegados a este punto, surge la cuestión sobre el actual secretario general, Mark Rutte, su liderazgo y su relación con Trump. Y Rasmussen es muy claro en este punto. Extraordinariamente claro y muy europeo.
- ¿Cómo valora el liderazgo del secretario general Mark Rutte al frente de la Alianza? Muchos críticos sostienen que ha sido excesivamente complaciente e incluso adulador con el presidente Trump.
- Ser secretario general de la OTAN es un trabajo muy difícil; lo sé por experiencia. Todo secretario general tiene que satisfacer a su principal accionista, que es Estados Unidos, al tiempo que mantiene cohesionados y satisfechos al resto de los aliados. Conozco bien a Mark Rutte y le deseo el mayor de los éxitos. Al final, será juzgado por una cuestión fundamental: mantener unida a la Alianza. Y, hasta ahora, lo está consiguiendo en circunstancias muy complicadas. Pero sí creo que la adulación tiene sus límites con Trump. Lo que él respeta es la firmeza y la fortaleza. Me gustaría ver a los europeos actuar de una manera mucho más pragmática, igual que Trump lo hace con nosotros.
El papel español en la OTAN, la inversión en Defensa del Gobierno de Pedro Sánchez y sus consecuencias son asimismo parte de la entrevista. Por supuesto. "Quiero que España supere su tabú respecto a la Defensa. La contribución española en este ámbito, como miembro tanto de la OTAN como de la Unión Europea, debería ser mucho mayor", señala de entrada en este punto.
"La falta de inversión de cualquier aliado importante es motivo de preocupación para todos los demás. Y mi preocupación no se limita a España, sino también al Reino Unido, otro aliado fundamental que también corre el riesgo de no cumplir sus compromisos. No estamos hablando únicamente de cifras presupuestarias. Estamos hablando del coste en vidas humanas que puede tener el hecho de no reforzar nuestra defensa frente a Putin y frente a las nuevas amenazas. El mundo no es cada vez más seguro", ahonda.
Sobre los problemas de la industria de la Defensa europea, que no es capaz de abastecer a los países a la velocidad que estos lo necesitan, el ex secretario general de la Alianza apunta que Europa "no gasta lo suficiente ni hace con la rapidez necesaria". "La guerra moderna es una guerra de desgaste, parecida en muchos aspectos a la Primera Guerra Mundial, aunque con armamento de alta tecnología. Y se decide por la capacidad de producir más y hacerlo más rápido", añade.
Prosigue apuntando que "Ucrania fabrica ya millones de drones al año, mientras algunos de nuestros grandes programas europeos siguen fragmentados y avanzan con demasiada lentitud", e incide en que el país ucraniano "es clave". "Deberíamos invertir directamente en su industria de defensa, como ya está haciendo Dinamarca. También deberíamos integrar a Ucrania en la base industrial europea de defensa", resume.
Y para finalizar, la entrevista llega al responsable último de todo lo demás: a Vladimir Putin y a Rusia.
- ¿Cree que es verdaderamente factible que Rusia ataque a un Estado miembro de la OTAN a corto o medio plazo?
- No digo esto para alarmar, sino para ser sincero. Sí. La Rusia de Putin no tiene ninguna intención de detenerse en Ucrania. El país ha puesto toda su economía al servicio del esfuerzo bélico y, si Europa no se rearma a tiempo, podría estar en condiciones de poner a prueba a uno o varios Estados miembros antes de que termine esta década, especialmente en los países bálticos. Tampoco descarto otros tipos de agresiones, como los ataques híbridos en distintos puntos de Europa. Eso incluye también a España.
