Durante casi una década, Harry Kane ha sido el rostro del fútbol inglés. Ha capitaneado a su país, batido récords goleadores y cargado con las esperanzas de una nación desesperada por poner fin a su larga espera por un gran trofeo internacional. Pero mientras Inglaterra se prepara para su partido de octavos de final del Mundial contra México, una pregunta que antes parecía lejana se ha vuelto imposible de ignorar: ¿Podría ser el Mundial de 2026 el último de Kane?
La respuesta corta es: probablemente, pero no necesariamente. Kane, por cierto, ha tenido una trayectoria mundialista extraordinaria, con un palmarés que ya es uno de los más sólidos en la historia de Inglaterra. En el torneo de Rusia 2018, ganó la Bota de Oro con seis goles y ayudó a Inglaterra a alcanzar las semifinales. Cuatro años después, en Qatar, lideró a los Tres Leones hasta los cuartos de final y anotó dos goles durante el torneo. Actualmente, Kane es el capitán de Inglaterra y uno de los jugadores con más experiencia en la plantilla.
Sin embargo, lo que le falta es el logro más importante: una final de la Copa del Mundo o un campeonato. Inglaterra estuvo cerca durante la era Kane, llegando a las semifinales en 2018 y posteriormente a la final de la Eurocopa 2020, pero el máximo galardón se le ha resistido. La principal razón por la que muchos creen que esta podría ser la última Copa del Mundo de Kane es simple: el tiempo.
Kane tendrá 36 años cuando llegue la próxima Copa del Mundo en 2030. Para un delantero, esa edad supera con creces la edad en la que la mayoría de los jugadores son titulares indiscutibles en un gran torneo. Algunos delanteros de élite han prolongado sus carreras internacionales hasta bien entrados los treinta, pero es cada vez más raro.
Las exigencias físicas del fútbol moderno, especialmente para un equipo que debe presionar y realizar transiciones rápidas, dificultan que los delanteros veteranos mantengan su puesto. Inglaterra también cuenta con una nueva generación de delanteros que emergen tras Kane, lo que significa que la competencia por un puesto en la plantilla se intensificará en los próximos cuatro años.
¿Llegaría siquiera a formar parte del equipo de 2030? Ese es el verdadero debate. Si Kane se mantiene sano y continúa marcando goles a un alto nivel con el Bayern de Múnich, aún podría tener una oportunidad. Su juego ha evolucionado más allá del mero atletismo; baja a recibir el balón, crea ocasiones y se basa en gran medida en el posicionamiento y la definición, en lugar de solo en la velocidad. Los jugadores con ese perfil a veces envejecen mejor que los delanteros explosivos que dependen exclusivamente de la velocidad.
El partido de eliminación directa del domingo contra México ha añadido un componente emocional al debate. Inglaterra llega al partido con grandes expectativas, pero una eliminación temprana inevitablemente generaría preguntas sobre el futuro de varios veteranos, empezando por Kane.
Si los Tres Leones perdieran, muchos aficionados se preguntarían si acababan de presenciar la última aparición de Kane en un Mundial. Dada su edad y la incertidumbre que rodea a 2030, sería una suposición razonable. Pero no significaría necesariamente el final de su carrera con la selección inglesa.
Kane aún podría jugar en la Eurocopa 2028, torneo que se celebrará parcialmente en el Reino Unido y que podría representar su último gran esfuerzo internacional. Independientemente de si 2026 es su último Mundial o no, el lugar de Kane en la historia del fútbol inglés está asegurado. Es el máximo goleador histórico de Inglaterra y uno de los mejores delanteros que el país ha producido. Lo único que le falta en su palmarés es un gran trofeo internacional. Por eso, este Mundial tiene tanta importancia.
