EEUU
Del despacho al refugio: el alcalde de Aurora pasa las noches junto a personas sin hogar para supervisar el sistema que administra

El alcalde de Aurora, una ciudad del estado de Colorado, Mike Coffman pasa las noches de los viernes en un refugio para personas sin hogar de la ciudad desde febrero de 2024 para observar de primera mano cómo funciona un sistema de vivienda transitoria de 600 camas financiado con fondos municipales y verificar en qué se traduce la inversión pública destinada a la falta de vivienda.
La rutina del funcionario de 71 años se desarrolla en el Aurora Regional Navigation Center, un campus que la ciudad financia y que él ayudó a poner en marcha. Coffman se aloja en el refugio nocturno de nivel uno, duerme en una cama plegable básica con su ropa de todos los días y se levanta temprano los sábados para servir el desayuno a los residentes.
El alojamiento que utiliza forma parte del nivel inicial del sistema, el tramo que recibe a personas que acaban de salir de la calle o que perdieron recientemente su vivienda. La permanencia del alcalde en el lugar no se limita a una visita de supervisión: incluye la noche completa dentro del refugio y el comienzo de la jornada siguiente.
Según People, revista estadounidense, la experiencia modificó su mirada sobre quienes atraviesan problemas de vivienda. El medio informó que Coffman dijo que ahora los observa desde una perspectiva de compasión individual y no desde un juicio sistémico o condescendiente.
Por qué decidió pasar la noche en el refugio

Coffman expresó en una entrevista en el podcast The OpEdge que decidió empezar a dormir allí porque no estaba obteniendo suficiente información sobre el nivel uno. “No estaba obteniendo suficiente información en este nivel uno, que es gente recién salida de la calle o recién sin hogar, que perdió su vivienda hace poco. Así que lo probé.
Dije: ‘Bueno, voy a ir el viernes por la tarde y reunirme con ellos, y después me voy a quedar a dormir con ellos’ en el albergue colectivo, en lo que llamamos nivel uno. Y después ayudo a preparar el desayuno por la mañana y a servir el desayuno. Voy alrededor de las 16:00 y termino cerca de las 7:30 del sábado”.
El alcalde sostuvo en el podcast The OpEdge que esa práctica semanal cumple una función concreta en su gestión. “Creo que la razón es que me mantiene enfocado. Creo que todavía tenemos algunos desafíos que hay que resolver”.
También señaló en The OpEdge que esa inmersión aporta información que las visitas o la supervisión externa no reemplazan. “La información que obtengo al verlos el viernes por la tarde y quedarme con ellos el viernes por la noche no podría replicarse mirando desde afuera. Es estar adentro. Es estar con ellos”.
En esa misma línea, Coffman vinculó la decisión con una idea de conducción personal. “Uno de los principios del liderazgo militar es no pedirle a alguien que haga algo que uno mismo no haría”.
La práctica sigue a un antecedente de 2021 que generó fuertes críticas

La iniciativa actual llegó después de un experimento controvertido que Coffman realizó en 2021, cuando pasó una semana entera de incógnito viviendo en la calle como un veterano sin hogar. Esa experiencia provocó una reacción adversa luego de que, en un primer momento, calificara la falta de vivienda como una “elección de estilo de vida”.
La dinámica que sostiene desde febrero de 2024 tiene otra escala y otro objetivo: no simular la vida en la calle, sino someter a observación directa el funcionamiento del refugio de emergencia que integra la red de respuesta de la ciudad. En ese esquema, el alcalde busca medir el rendimiento de una política pública de varios millones de dólares a partir de la convivencia con quienes usan el servicio.
Citado por People, el funcionario presentó esas noches en el centro como una forma de entender mejor la experiencia inmediata de los residentes y de detectar problemas pendientes en la operación del programa.
Mike Coffman se integra cada viernes al refugio municipal para detectar fallas y mejorar el programa de alojamiento
