EEUU
El escándalo de un agente inmobiliario de lujo en Hawái: usaba las casas de sus clientes para encuentros sexuales

Un agente inmobiliario de lujo en Hawái, Stephen Cipres, enfrenta una serie de demandas tras admitir relaciones sexuales con su asistente, Sarah Dombrose, en propiedades de clientes, hechos que derivaron en un complejo entramado judicial, la ruptura de un matrimonio y cuestionamientos a la ética profesional.
Según documentos judiciales y testimonios publicados por el sitio periodístico Honolulu Civil Beat, los encuentros ocurrieron de forma regular durante cuatro años, siempre en viviendas ajenas, pero nunca en hoteles ni en propiedades de algunos de los dos.
El inicio de las demandas cruzadas
Según los documentos judiciales publicados por Honolulu Civil Beat, citados por TMZ y New York Post, el caso gira en torno a acusaciones de encuentros sexuales en inmuebles de clientes durante cuatro años, una disputa sobre si hubo consentimiento y una cadena de demandas cruzadas.
El frente judicial se abrió en julio de 2024, cuando Matthew Gillespie, esposo separado de la asistente Dombrose, presentó una demanda a través del abogado Bosko Petricevic. Esa acción nombró como demandados a Cipres, Corcoran Pacific y Corcoran Group LLC, con reclamaciones por angustia emocional, negligencia en la supervisión y conspiración civil.
Gillespie también incluyó una reclamación por “alienación del afecto conyugal”, pero en enero de 2025 el juez del tribunal de circuito de Honolulu Steven Nichols desestimó ese punto y dejó seguir el resto del proceso. Por su parte, Dombrose presentó una solicitud de divorcio poco después de que su esposo iniciara la demanda en 2024.
Pagos, dependencia económica y encuentros durante jornadas de puertas abiertas
Dombrose afirmó en una declaración jurada recogida por Honolulu Civil Beat que empezó a trabajar para Cipres en 2021 como agente inmobiliaria recién licenciada y asistente exclusiva. Según ese medio, tenía tres hijos, atravesaba dificultades económicas y un matrimonio en crisis.
En ese momento, Cipres tenía un papel destacado en el mercado inmobiliario residencial. Fue el creador de Elite Pacific Properties en 2005 y, posteriormente, impulsó Corcoran Pacific Properties como franquicia independiente de Corcoran Group en 2020. El agente suele encargarse de operaciones que involucran propiedades de alto valor.
La exasistente atendía jornadas de puertas abiertas y otras tareas para ayudar a vender propiedades, mientras Cipres cobraba las comisiones y le extendía cheques desde una cuenta bancaria personal. Las transcripciones revisadas por el medio revelan cheques de USD 34.000 y USD 50.000 en distintos momentos.
Dombrose situó el primer episodio en Coral Strand, en la Gold Coast de Oʻahu, durante una jornada de puertas abiertas en la que Cipres la habría besado sin su consentimiento y la habría arrastrado a un pasillo, según Civil Beat.

En su declaración expresó: “Me sentí obligada a practicarle sexo oral para conservar mi empleo. No quería practicarle sexo oral y solo lo hice porque creía que negarme me costaría mi trabajo y mis ingresos”.
En ese mismo documento, Dombrose sostuvo que la relación continuó por su situación económica y que los encuentros ocurrieron varias veces por semana, a menudo en horario laboral, en propiedades en venta o en automóviles estacionados. A su vez, afirmó que la situación “se sentía como una tarea” y que se sentía “como una trabajadora sexual”.
Además, añadió que esos episodios sexuales le resultaron humillantes. Según su relato, en algunas ocasiones Cipres le daba una toalla para que se recostara en la vivienda de un tercero o le ofrecía servilletas para limpiarse después de mantener relaciones sexuales dentro de un automóvil.
La disputa sobre el consentimiento y la versión del corredor
Por su parte, Cipres demandó en las últimas semanas a Dombrose por difamación En su deposición no negó la relación con Dombrose, pero rechazó que hubiera coacción e incluso afirmó que fue ella quien tomó la iniciativa, de acuerdo con Honolulu Civil Beat. Al ser consultado sobre si tuvo relaciones sexuales con ella en cada uno de los años entre 2021 y 2024, respondió: “Posible, pero no estoy seguro”.
Sobre el episodio inicial en Coral Strand, Cipres dijo que era posible que ocurriera “algo sexual”, aunque desmintió que Dombrose le practicara sexo oral allí. El mismo medio añadió que el corredor reconoció que no era ético mantener relaciones sexuales en una propiedad cuya venta le habían encomendado.
El medio detalló que el matrimonio de Dombrose mantenía disputas por órdenes de alejamiento temporales entre ella y su marido. Ese argumento lo utilizó el equipo legal de Cipres, que sostuvo que Dombrose recurrió a Cipres para desahogarse por sus problemas matrimoniales.
A finales de mayo de 2026, la jueza del tribunal de circuito de Honolulu Shirley Kawamura rechazó la petición de Cipres para sellar documentos judiciales que incluían transcripciones de deposiciones.
Más tarde, la representación local de Corcoran Group volvió a intentar que esos materiales no quedaran expuestos y advirtió en una moción fechada el 22 de junio de 2026 y el 25 de junio de 2026 que Honolulu Civil Beat planeaba publicar un artículo con citas del expediente. El viernes posterior a esa moción, la jueza volvió a negar la solicitud.

La respuesta de la firma y la falta de sanción regulatoria
La salida de Cipres de Corcoran Pacific Properties ocurrió después de que admitiera parte de las acusaciones en una deposición, según Paul Roy, agente principal de la firma, citado por Honolulu Civil Beat. “En cuanto me enteré, le dije a Stephen que o renunciaba o lo despediría”, afirmó Roy, y añadió que Cipres optó por renunciar.
Roy declaró además que lamentaba el impacto sobre la marca, los agentes y los clientes, mientras Christine Balcaid, abogada en Hawái de Corcoran Group, rechazó comentar por el litigio en curso y dijo entender que Cipres ya no seguía vinculado a Corcoran Pacific.
La defensa corporativa de Corcoran Pacific y Corcoran Group se apoyó en que Cipres actuaba como contratista independiente y que no controlaban sus actividades cotidianas. En un correo citado por el medio, Sean Campbell, asesor de litigios y asuntos regulatorios de la matriz de Corcoran, sostuvo que Corcoran Group no posee ni controla a las partes del litigio.
El abogado Bosko Petricevic cuestionó esa postura en declaraciones recogidas por Honolulu Civil Beat: “Lo sabían desde hace dos años y durante dos años han dicho que no tenían nada que ver. Prefirieron ignorar el problema, y los propietarios sufrieron las consecuencias. La idea de que el dueño y presidente de la compañía sea un contratista independiente es ridícula”.
Pese a las alegaciones expuestas en tribunales y a que, según el medio, la normativa estatal exige evitar prácticas que dañen al público o la integridad de la profesión, la licencia de corredor de Cipres sigue vigente.
William Nhieu, portavoz del Departamento de Comercio y Asuntos del Consumidor de Hawái, afirmó que el legajo del corredor se mantenía en regla y que no constaban denuncias ante la comisión inmobiliaria.
Los expedientes citados por Honolulu Civil Beat señalan episodios recurrentes durante cuatro años con su exasistente Sarah Dombrose
