Ciencia y Tecnología
La IA contamina más de lo que se creía, según un estudio
Los centros de datos, que se expanden de forma espectacular por el auge de la Inteligencia Artificial (IA), tienen una huella de carbono mucho mayor de lo que se estimaba, según un estudio hecho público el martes (30.06.2026). Estos extensos y voraces complejos, utilizados para alojar infraestructuras informáticas críticas como servidores, están siendo construidos en todo el mundo con inversiones millonarias a medida que las aplicaciones de IA devoran cada vez más capacidad de cálculo.
Esto ha contribuido a aumentar sus emisiones de gases de efecto invernadero. Este nuevo estudio de Allianz Trade calcula que los centros de datos emitieron 286 millones de toneladas de dióxido de carbono en 2025. Esto es un 57% más que las estimaciones de la Agencia Internacional de la energía, , según Allianza Trade, que es la rama de seguro de crédito comercial del asegurador global Allianz, con sede en Múnich. Y un 51 % más que las estimaciones del Instituto de Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud.
Previsiones de crecimiento
La IA ya representa entre el 15 y el 20% del consumo eléctrico de los centros de datos, y esa proporción podría subir al 40% para 2030, señala el informe. "Los centros de datos están pasando de ser un factor marginal a convertirse en un motor estructural de la demanda de electricidad en muchas regiones", afirmó Patrick Hoffmann, economista sénior de clima en Allianz.
Sin medidas para descarbonizar las redes eléctricas, las emisiones de los centros de datos se duplicarán o más hasta 2030, lo que provocaría daños climáticos anuales estimados en 154.000 millones de dólares, frente a los 68.000 millones actuales, según el informe. Los daños climáticos relacionados con las cargas de trabajo de la IA podrían superar los 50.000 millones de dólares en 2030, agregó.
Presión sobre las redes eléctricas y sobre recursos como el agua
La ineficiencia, destaca el estudio además, de sistemas eléctricos como los de Brasil, India o México, pero también Reino Unido, incrementarían las necesidades de suministro eléctrico efectivo en un 10 % o un 15 %, mientras en países como Singapur o Corea del Sur las pérdidas de transmisión y distribución se mantienen por debajo del 3 %.
Los centros de datos también ejercen una enorme presión sobre los recursos naturales: podrían requerir entre 1,3 y 1,8 billones de litros de agua de aquí a 2030, una cantidad comparable al consumo anual de Suiza, según el informe. Aunque la descarbonización del sector eléctrico puede ayudar a moderar la demanda futura de agua, los riesgos relacionados con el agua se están concentrando cada vez más en regiones con estrés hídrico como Corea del Sur, que ayer presentó un ambicioso plan de fomento de la IA y de construcción de centros de datos, India, México y partes de China.
lgc (apf, allianz)
