El Atlético de Madrid no tardó en responder a las declaraciones de Julián Álvarez, en las que el delantero argentino admitía su deseo de ser traspasado para "cumplir un sueño", unas palabras que, según informan, ya habría trasladado previamente a la directiva y que volvió a confirmar tras el últim
o partido de Argentina en el Mundial 2026.
La situación surge a raíz de los recientes comentarios del atacante argentino tras la victoria de Argentina por 2-0 ante Austria en la segunda jornada del torneo, en los que expresó su intención de abandonar el club. En declaraciones a ESPN, afirmó que "lo mejor para todos es un traspaso" y añadió: "Quiero cumplir mi sueño", sin concretar su destino.
En el Atlético de Madrid consideran este contexto como parte de una estrategia que, según su visión, el Barcelona ya habría utilizado en otras operaciones, como las de Antoine Griezmann o Nico Williams, con el objetivo de influir en jugadores con contrato y forzar su salida.
El conjunto rojiblanco mantiene una postura firme: no tiene intención de negociar la salida de Julián Álvarez y se remite a su cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Según fuentes del club, esta posición ya ha sido comunicada tanto al Barcelona como al Real Madrid.
El pasado 29 de mayo, el Atlético de Madrid ya denunció públicamente a través de sus canales oficiales una supuesta "campaña de acoso y desestabilización" contra el delantero argentino, señalando al entorno blaugrana por filtraciones e informaciones interesadas.
Julián Álvarez llegó al Atlético de Madrid en el verano de 2024 procedente del Manchester City. Desde entonces ha disputado 106 partidos y ha marcado 49 goles bajo las órdenes de Diego Simeone.
