Mundo
José Manuel Restrepo, candidato a vicepresidente con Abelardo de la Espriella: "Petro deja Colombia peor que cuando la pandemia"
Es un tecnócrata independiente que muchos ven como el complemento perfecto del abogado Leer Es un tecnócrata independiente que muchos ven como el complemento perfecto del abogado Leer
Bogotano de 55 años, doctor en Economía, rector de cuatro universidades, ocupó las carteras de Hacienda y de Comercio con Iván Duque, le tocó navegar la pandemia y consiguió un crecimiento del 7’3% del PIB al terminar el Gobierno. Casado, padre de tres hijos, moderado, tranquilo, discreto, respetado en el mundo académico, es un tecnócrata independiente que muchos ven como el complemento perfecto del abogado que nunca ocupó un cargo público. EL MUNDO le entrevistó en su casa de Bogotá.
- Su elección de vicepresidente calmó a los escépticos del mundo financiero y empresarial que tildan a De la Espriella de populista. ¿Por qué aceptó y qué vio que otros no veían en el candidato?
- Acepté porque veía en riesgo la democracia de Colombia, la alternativa era la destrucción de las instituciones, de los pesos y contrapesos, del modelo económico, de las libertades y no me sentía cómodo no aceptando la posibilidad de contribuir a que Colombia no cayera en ese abismo. Podía ser una fórmula complementaria, Abelardo me mostró una plataforma política que me identificaba en los principios esenciales y creí que con mi experiencia podía aportar a solucionar los problemas de la salud, la economía, energéticos, educación. Y para mí es positivo que creo que Abelardo tomó la decisión, no por buscar votos, yo no tenía ni uno, sino que respondía más al criterio de un estadista que a la persona que quería ganar una elección.
- Usted dijo "patria-milagro significa esperanza" y necesitará milagros porque encontrará las arcas vacías y el mayor endeudamiento de la historia
- Es un mensaje de esperanza porque creo que Colombia hoy requiere esperanza, el país está cansado. Cuando lo recorro, me ha sucedido en decenas de oportunidades que la gente te da un abrazo y se echa a llorar. Está agobiada con el problema de salud, de la seguridad, la extorsión, los económicos de sus pequeños negocios. Están esperando ansiosamente una transformación y nosotros venimos a sentar las bases de esa transformación. Lo mismo que sucedió con Corea del Sur, Singapur, Chile o Irlanda del Norte, tenían severos problemas y salieron adelante. Pero somos conscientes de la dimensión de los problemas y llevamos meses construyendo una plataforma de gobierno, que llamamos el Arca de Noé, que se hizo antes de que llegara la tempestad, es decir, la herencia de Petro.
- Aída Quilcué, candidata a vicepresidenta de Iván Cepeda, no terminó el bachillerato, ¿se puede gestionar una nación sin formación académica?
- Soy respetuoso de las personas con independencia de los títulos y respeto a la senadora Quilcué. Ella señala que los que tienen título son corruptos y es equivocado. Conocemos gente con y sin título corrupta. Y gente sin título que ha logrado llegar muy lejos. Ahí no está el punto sino si existe la experiencia, los conocimientos y las capacidades para gobernar Colombia.
- ¿Cuál es el peor legado que le deja Petro?
- Deja absolutamente descuadernadas las finanzas públicas, peor que cuando sufrimos la pandemia. El déficit primario lo multiplicó por diez en solo dos años; la deuda pública, por más del 50% en solo tres años y medio; el costo del endeudamiento creció casi en un 100%. Deja una pandemia de destrucción de las finanzas, riesgo de apagón, pandemia en salud con una crisis humanitaria y en seguridad con todas las cifras deterioradas.
- Pues Iván Cepeda promete continuar la política del Gobierno Petro.
- Cuando uno revisa las cifras de 'The Economist' del 2025, encuentras que, entre las 51 economías más representativas del mundo, entre las cinco con peor inflación, está Colombia; con más desempleo, Colombia; con peor déficit fiscal, Colombia, y en las cifras del Banco Mundial, ocupamos el 110 en posición del crecimiento. Cuando Cepeda dice: vamos a ser la continuidad de ese desastre, uno piensa que van a profundizar el desastre, la destrucción de país.
- No teme que, si ganan, haya manifestaciones, cortes de carreteras, que Petro eche a la gente a la calle y de alguna forma les impida gobernar.
- Petro va a jugar a eso y sería muy poco demócrata. Pero vamos a impedir, con el ejercicio de la autoridad, que una minoría pretenda bloquear los derechos de movilidad, de vida o de empresa de la gran mayoría. Por eso es importante señalar que no solo gobernaremos para quienes nos elijan, también para quienes voten por Cepeda. Todos están sufriendo con la extorsión, la falta de acceso a la educación superior, el aumento de los Ninis…
- ¿Se sentaría con el gobierno dictatorial de Miraflores?
- Nosotros queremos ser protagonistas, de la mano de Estados Unidos, de la recuperación de la democracia en Venezuela. Tengo el convencimiento de que para Colombia puede representar un punto de crecimiento del PIB porque puede ser el gran proveedor de alimentos y medicamentos, entre otros productos, después de haber acogido con generosidad la migración venezolana.
- Los colombianos son la segunda nacionalidad de emigrantes en España, detrás de Marruecos. ¿Consideraría un éxito lograr que retornen?
- Existe una diáspora de colombianos por una profunda desesperanza de lo que sucede al interior de país, sobre todo en materia de seguridad y económica. He tenido reuniones con colombianos en el exterior por medios virtuales, con cientos, miles de ellos, y en una proporción importante quisieran volver y están esperando que se abran oportunidades y haya esperanza sobre el futuro del país. Tenemos que hacer un esfuerzo para que buena parte de esa diáspora pueda retornar. Y hay un segundo grupo que se fue por la carga tributaria, el costo de hacer empresa se volvió inviable. Tenemos que encontrar la manera de hacerles ver que existe la oportunidad de hacer empresa sin una carga que termine siendo agobiante y confiscatoria.
- Si ustedes ganan, habrá gobierno del mismo signo en Chile, Bolivia, Ecuador, Argentina, Paraguay y Perú. ¿En qué medida ayuda a que Latinoamérica deje de ser la región montaña rusa en economía?
- Tenemos una oportunidad histórica para reivindicar una nueva ola política en la región capaz de garantizar, por la vía de la defensa de todas las libertades, del entendimiento de que es con iniciativa privada y no con estatización y trabajando en equipo, con los Estados Unidos, que vamos a progresar y llegaremos más lejos. Eso supondrá, también, la recuperación de la democracia en Venezuela.
