EEUU
Todo lo que se sabe hasta el momento sobre el B-52 que cayó tras despegar en California y dejó ocho muertos

El accidente del bombardero B-52 Stratofortress ocurrido en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, en California, ha conmocionado al sector aeronáutico y militar de Estados Unidos. El lunes, la nave estuvo en el aire solo tres minutos antes de precipitarse y estrellarse violentamente en la propia pista de la base, dejando un saldo fatal de ocho muertos. El siniestro se produjo durante un vuelo de prueba, en el marco de un programa de modernización destinado a extender la vida útil del avión más longevo de la flota estadounidense.
El B-52 despegó poco antes del mediodía en condiciones meteorológicas óptimas, con cielos despejados y vientos predominantes del suroeste. La aeronave recorrió una trayectoria en línea recta, sin realizar giros, y cayó en picado aproximadamente a mitad de la pista de 4.572 metros. Los restos, compactos y dispersos en una pequeña área, evidencian la violencia del impacto y la imposibilidad de supervivencia para sus ocupantes. Las imágenes aéreas tomadas tras el accidente revelan que prácticamente nada quedó del bombardero, que se estrelló en la zona desértica del Mojave, a unos 161 kilómetros al noreste de Los Ángeles.
Entre las víctimas hay contratistas del gobierno, empleados de Boeing y militares en servicio activo. Las autoridades aún no han hecho públicos los nombres de todos los fallecidos. Sin embargo, Lauren Smith confirmó a medios locales que su esposo, Jeromy Smith, ingeniero de pruebas de vuelo del Departamento de Defensa, se encontraba entre las víctimas. “Es un dolor terrible, y todavía estoy asimilando todo lo que pasó”, expresó. El testimonio de Smith pone en relieve el drama personal detrás de la tragedia, que también ha afectado a la comunidad de aviadores militares, según lo relató la expiloto de combate y experta en aviación Heather Penney, quien conocía personalmente a uno de los fallecidos.

La base Edwards permaneció cerrada el martes tras el accidente. Equipos de emergencia trabajaron intensamente para asegurar el área y permitir el acceso de los equipos de búsqueda y rescate, especialmente luego de que el fuego se reavivara durante la noche. Según el portavoz del Ala de Pruebas 412, Mike Paoli, la prioridad fue garantizar la seguridad en el lugar y preservar las pruebas para la investigación. Los responsables de la base han advertido que la investigación sobre las causas podría extenderse hasta seis meses, dada la complejidad del caso y la necesidad de analizar múltiples factores.
El B-52 accidentado formaba parte de un programa de modernización crucial para la flota. El objetivo era validar la incorporación de un nuevo sistema de radar de barrido electrónico activo (AESA), que reemplaza la tecnología de radar de los años 60 y ofrece capacidades mejoradas de navegación y localización de objetivos. En 2025, Boeing había enviado un B-52 a Edwards para equiparlo con este sistema, considerado esencial para que estos aviones sigan operativos hasta 2050. Además del radar, la flota de 76 B-52 recibirá nuevos motores, compartimentos para la tripulación, sistemas de comunicación convencionales y nucleares, aviónica y armamento. Las pruebas, tanto en tierra como en vuelo, estaban planificadas para todo 2026, según comunicó la Fuerza Aérea.
El B-52 Stratofortress comenzó a volar en la década de 1950 y entró oficialmente en servicio en 1955. Es un bombardero de largo alcance, capaz de transportar tanto armamento convencional como nuclear. Su versatilidad lo ha convertido en una pieza clave en todos los conflictos en los que ha participado el ejército estadounidense, desde la guerra de Vietnam hasta operaciones en Irán. El robusto diseño de la aeronave ha permitido que, con sucesivas modernizaciones, siga volando más de setenta años después de su creación.
Las primeras hipótesis sobre la causa del accidente apuntan a posibles fallos en los controles de vuelo o en los motores. Especialistas en seguridad aérea advierten que, a pesar de contar con ocho motores, un fallo en los motores exteriores puede provocar un desequilibrio de empuje que dificulte el control del avión, fenómeno conocido como empuje asimétrico. No obstante, recalcan que, ante una emergencia, los pilotos experimentados pueden intentar compensar manipulando los aceleradores restantes. La antigüedad del aparato también plantea la posibilidad de una falla estructural, dado que el B-52 más nuevo fue entregado en 1962.
En la actualidad, la flota de B-52 representa más del 50 % de la fuerza de bombarderos de Estados Unidos y sigue siendo el pilar central de la estrategia aérea del país. Estos aviones pueden volar mayores distancias, transportar cargas más pesadas y permanecer en el aire durante más tiempo sin necesidad de repostar, en comparación con cualquier otro bombardero estadounidense. Las autoridades militares consideran que, pese a su edad, los B-52 seguirán siendo indispensables mientras avanza la incorporación del nuevo B-21 Raider.
La noticia fue actualizada tras el análisis de datos realizado por AirNav Systems. Inicialmente se había informado que el avión despegó hacia el noreste, pero AirNav corrigió el reporte al confirmar que el B-52 despegó hacia el suroeste, voló en línea recta y se estrelló casi de inmediato, sin realizar ningún giro y permaneciendo en el aire solo tres minutos.
La aeronave cayó en picado a mitad de una pista de 4.572 metros después de volar tres minutos en un trayecto recto, en un vuelo de prueba ligado a una modernización
