Mauricio Pochettino no ha tenido un mandato ni mucho menos sencillo desde que aceptó el reto de dirigir a Estados Unidos tras el desastre que supuso la pasada Copa América. Pero ha logrado despejar de un 'plumazo' todas las dudas que rodeaban su ambicioso proyecto cuajando una exhibición ante la siempre 'rocosa' Paraguay para entrar con el pie derecho en 'su Copa del Mundo.
"La oportunidad de dirigir a Estados Unidos en un Mundial que se celebra aquí es algo que no podía dejar pasar. Veo jugadores llenos de talento y vamos a construir algo para que la nación se sienta orgullosa", apuntaba Pochettino en su presentación. Ahora bien, venía de dejar a deber en el Chelsea… y tuvo que afrontar un inicio tremendamente convulsos en el banquillo 'yankee': cayeron ante Panamá en las semifinales de la Nations League y, unos meses después, contra México en la final de la Copa Oro.
Las críticas, como era de esperar, no tardaron en aparecer. "Somos Estados Unidos. Pero no se gana sólo con la camiseta. Necesitamos encontrar la forma de competir mejor", explicaba un Mauricio Pochettino que, aun así, confiaba en darle la vuelta a la situación de cara al inicio del Mundial. Durante estos dos años, completamente desesperado, había convocado a hasta 67 jugadores diferentes. Pero parece que ha dado con la tecla justo a tiempo.
Somos Estados Unidos. Pero no se gana sólo con la camiseta
Mauricio Pochettino, seleccionador Estados Unidos
Ya en los amistosos ante Senegal y Alemania, dos pruebas exigentes, puso en práctica la idea de partida que se vio ante Paraguay. Su 4-3-3 de partida muta en un 3-5-2 muy móvil con Freeman cerrando como tercer central; Dest y Robinson dando amplitud por los costados; Tyler Adams, Tillman y McKennie intercalando alturas en el centro del campo; y Pulisic completamente libre partiendo desde banda izquierda.
Las piezas del puzzle encajan y, abogando por un ritmo intenso, agresivo y vertiginoso, pasaron por encima de una Paraguay que siempre trata de moverse en contextos más pragmáticos intentando que pasen pocas cosas. Desde la llegada de Gustavo Alfaro, el combinado 'guaraní' había dejado ocho porterías a cero en 12 partidos de Eliminatorias. Pero, en su vuelta a una Copa del Mundo 16 años después, encajaron su mayor goleada desde la edición de 1958 ante Francia (7-3).
"En los primeros 45′ fuimos increíbles", analizaba un Mauricio Pochettino radiante de felicidad. No es para menos, ya que anularon por completo a Paraguay: gozaron de un 72% de posesión, seis de sus siete disparos fueron desde dentro del área, tocaron 27 balones en área rival y ganaron el 57% de sus duelos. Matthew Freese, el gran punto débil de esta Estados Unidos, fue un mero espectador… pero poco pudo hacer para evitar el tanto de Mauricio que 'maquilló' el marcador para los de Gustavo Alfaro en el segundo tiempo.
"Nos superaron en el plano táctico, físico y técnico. Tenemos que ajustar un montón de detalles", analizaba el seleccionador de Paraguay. "Es una enseñanza muy dolorosa. Pero tenemos que encontrar respuestas", recalcaba. Sabe que no estuvieron a la altura. Pero, ni mucho menos, le restó mérito a la puesta en escena por parte del combinado de 'las barras y las estrellas'.
Nos superaron en el plano táctico, físico y técnico. Tenemos que ajustar un montón de detalles
Gustavo Alfaro, seleccionador Paraguay
En un solo partido, Estados Unidos marcó más goles (4) que en todo el Mundial de Qatar (3), donde cayeron en octavos de final contra Países Bajos. "Fue un gran partido. Sabemos que es sólo en comienzo. Ahora tenemos que ser inteligentes para seguir en esta línea", expresaba Mauricio Pochettino, que parece haber dado con la tecla. Ya están pensando en el siguiente encuentro frente a Australia… y se permiten soñar en grande.
