Por primera vez en 53 años, Nueva York reina en la NBA. Jalen Brunson anotó 45 puntos, incluidos 13 consecutivos para Nueva York en el último cuarto, y los Knicks vencieron a los San Antonio Spurs por 94-90 en el quinto partido de las Finales de la NBA el sábado por la noche.
Los Knicks ganaron la serie 4-1, remontando desventajas de dos dígitos en las cuatro victorias. El sábado por la noche, la desventaja llegó a ser de 16 puntos. Brunson y los Knicks nunca perdieron la compostura.
Como no podía ser de otra manera, Brunson cerró la actuación a lo grande. Estableció un récord de puntos para un jugador de los Knicks en un partido de las Finales; la marca anterior era de 38 puntos, lograda por Willis Reed contra Los Angeles Lakers en el tercer partido de la serie de 1970. Ahora el récord pertenece al base zurdo que cambió el destino de la franquicia desde su llegada hace cuatro años.
Mikal Bridges y Josh Hart -los otros dos integrantes del trío "Nova Knicks" que completa Brunson, tres jugadores que fueron campeones de la NCAA con Villanova y se reunieron en Nueva York para intentar repetir la hazaña- se combinaron para anotar 27 puntos. Bridges sumó 14 y Hart, 13.
Brunson ganó dos títulos de la NCAA con Villanova, ambos en Texas: el de 2016 en Houston y el de 2018 en San Antonio, a pocos kilómetros del estadio donde juegan los Spurs como locales.
Una triple corona de títulos en Texas, y este fue, sin duda, el más dulce de todos.
Dylan Harper anotó 25 puntos para los Spurs, equipo que contó con una actuación de 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones por parte de Victor Wembanyama.
Los Knicks elevaron su registro a 4-0 en partidos para cerrar la serie esta temporada, ganándolos todos a domicilio. Sin embargo, no se sintió como jugar fuera de casa, gracias a los miles de fieles seguidores neoyorquinos que viajaron a Texas para presenciar un momento que se había hecho esperar 53 años.
Nueva York llegó a las puertas de este título tras remontar una desventaja de 29 puntos en el cuarto partido y ganar 107-106 gracias a una canasta tras rebote ofensivo de OG Anunoby, a falta de 1,2 segundos para el final, el miércoles por la noche. Fue la mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA y la más grande de cualquier partido de esta temporada, ya fuera de la fase regular o de los playoffs.
En comparación, pues, remontar 16 puntos en este partido parecía fácil.
