El empate de Japón ante Países Bajos (2-2) en el comienzo del Mundial 2026 dejó una muy buena impresión de la selección nipona, que le jugó de igual a los europeos y fueron capaces de no desmoralizarse tras estar dos veces en desventaja hasta llegar a la igualdad definitiva en el minuto 90 por intermedio de un tanto de Kamada.
Más allá del partido en sí, el seleccionador del combinado del Sol Naciente, Hajime Moriyasu, sorprendió a propios y extraños con una particular manera de trasladar a sus jugadores las indicaciones tácticas que ellos tenían que utilizar en el campo de juego.
Es por manera de trasladar sus ideas que el mundo del fútbol quedó atónico porque el japonés no ocultaba sus intenciones de juego y los mostraba a todos, incluido a Ronald Koeman, seleccionador de Países Bajos, con lo que desmitificaba ese 'secretismo' que suelen poner a práctica los jugadores, tapándose la boca cuando hablan, o los entrenadores, que suelen dar indicaciones al oído a sus dirigidos con el fin de que nadie descubra sus intenciones.
El '4-5′, el '2-3′, y una línea roja marcada en tres cuartos del campo de juego fueron algunas de los mensajes que Moriyasu mostró al mundo futbolístico de cómo juega su selección.

