Food & Travel
Del Mar del Japón al Mare Nostrum
Nunca habían estado tan próximos el Mar del Japón y el viejo Mare Nostrum. Desde el Peñón de Ifach, en Calpe (Alicante) hay unos 10.600 kilómetros en línea recta a el puerto de Osaka, por ejemplo, pero existe una conexión invisible entre dos mundos que, aunque lejanos, comparten una misma esencia. Está convencido de ello el chef Diego Laso, que presenta en Onami su propuesta más ambiciosa y personal. Onami —palabra compuesta que nace de la fusión ona (“ola”, en valenciano) y nami (“ola”, en japonés)— entrelaza esos dos universos. Este restaurante exclusivo en AR Diamante Beach Spa Hotel & Convention Centre****S, que abre sus puertas el jueves 11 de junio en Calpe, propone una experiencia culinaria única en la Costa Blanca. Tradición japonesa y producto mediterráneo convergen en una elegante sala, con una barra central, en la que sólo se atenderá a ocho comensales por servicio (*). Así se garantiza la intimidad, la calma y la presencia que exige esta experiencia.
El chef Diego Laso presenta su propuesta gastronómica más ambiciosa, basada en la cocina ‘kaiseki’ y servida en una exclusiva barra para ocho comensales. No hay carta. La apertura de Onami, en Calpe (Alicante), es un encuentro único e irrepetible con la cultura gastronómica japonesa, a orillas del Mediterráneo
Nunca habían estado tan próximos el Mar del Japón y el viejo Mare Nostrum. Desde el Peñón de Ifach, en Calpe (Alicante) hay unos 10.600 kilómetros en línea recta a el puerto de Osaka, por ejemplo, pero existe una conexión invisible entre dos mundos que, aunque lejanos, comparten una misma esencia. Está convencido de ello el chef Diego Laso, que presenta en Onami su propuesta más ambiciosa y personal. Onami —palabra compuesta que nace de la fusión ona (“ola”, en valenciano) y nami (“ola”, en japonés)— entrelaza esos dos universos. Este restaurante exclusivo en AR Diamante Beach Spa Hotel & Convention Centre****S, que abre sus puertas el jueves 11 de junio en Calpe, propone una experiencia culinaria única en la Costa Blanca. Tradición japonesa y producto mediterráneo convergen en una elegante sala, con una barra central, en la que sólo se atenderá a ocho comensales por servicio (*). Así se garantiza la intimidad, la calma y la presencia que exige esta experiencia.
