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El ministro de Justicia ordena la revisión de 70.000 denuncias de menores en Francia
Gérald Darmanin convoca a los fiscales generales entre peticiones de dimisión por el fiasco judicial en el caso Lyhanna Leer Gérald Darmanin convoca a los fiscales generales entre peticiones de dimisión por el fiasco judicial en el caso Lyhanna Leer
El ministro de Justicia francés Gérald Darmanin se reunió el lunes con todos los fiscales generales y ordenó la revisión de alrededor de 70.000 denuncias que afectan a menores, a raíz del fiasco judicial por el caso de Lyhanna Rameau Barnard, la niña de 11 años que apareció muerta la semana pasada en una granja abandonada. El principal sospechoso, Jérôme Barella, de 41años, tenía hasta cinco denuncias por agresión sexual, una de ellas por violación de una niña de 10 años en el 2025.
El caso Lyhanna ha provocado un terremoto político, con peticiones de dimisión de Gérald Darmanin por el fiasco de la justicia y críticas lanzadas directamente contra la magistratura. El propio ministro ha reconocido que hubo "fallos extremadamente graves" que pudieron haber prevenido la tragedia y ha ordenado la apertura de una investigación interna para depurar responsabilidades.
"¿Fue el caso de Lyhanna un incidente aislado de negligencia o existen de forma generalizada casos simulares en los tribunales franceses?", se preguntó Gérald Darmanin, tras el encuentro con los fiscales. "Descubriremos toda la verdad sin ocultar nada a los franceses", aseguró el ministro, que desestimó la idea de la dimisión.
"Las opiniones de los fiscales me han llevado a creer que ha habido un fallo grave en el sistema de la justicia pública", agregó el ministro. "En el caso específico de Lyhanna, no se trató de una falta de recursos adicionales, pues la fiscalía de Auch recibió esos recursos el pasado mes de septiembre. Se trata más bien de la lentitud y de la falta de priorización".
"No me iré de vacaciones y ningún magistrado se irá de vacaciones hasta que cumpla con su tarea", advirtió Darmanin, que ha dado de plazo hasta el 14 de julio para revisar a fondo todos los casos que afectan a las denuncias que afectan a menores. La reunión sin precedentes con los fiscales generales arrancó a las 8.30 de la mañana y se prolongó durante varias horas, coincidiendo con protestas ciudadanas ante las dependencias del ministerio de Justicia.
"Darmanin está descartando la responsabilidad política y buscando un chivo expiatorio a través de los jueces", declaró la diputada de La Francia Insumisa Mathilde Panot, la primera en pedir abiertamene su dimisión. "Durante años, las asociaciones han estado pidiendo medios para prevenir la violencia sistemática contra las mujeres y los niños, pero el poder se ha negado a poner los medios sobre la mesa".
"Los franceses están indignados: todo el mundo piensa que la justicia es disfuncional", advirtió por su parte el diputado de Agrupación Nacional Sébastien Chenu. "¿Por qué en el poder judicial no hay responsabilidad? Estamos a favor del poder judicial independiente, pero también debe ser capaz de responder a sus propias deficiencias".
"La ira es muy mala asesora", replicó por su parte el presidente de la Confederación Nacional de Fiscales, Frédéric Chevallier, que hizo un llamamiento para mantener "la cabeza fría" tras el revuelo mediático causado por el caso Lyhanna. "Todas las mañanas nos levantamos para asegurarnos de que estos dramas nunca existan", agregó Chevallier. "Y existe un Consejo Supremo del Poder Judicial cuyo objetivo de disciplinar a los magistrados que no cumplan con sus responsabilidades".
El cónclave de fiscales generales en París se produce un día después de la "marcha blanca" en la que más de 5.000 personas recorrieron las calles de Fleurance, el pueblo del sur de Francia donde vivía Lyhanna, con fotos de la niña fallecida y una pancarta donde podía leerse: "Nunca más". Los padres de la niña y el alcalde la localidad, Grégory Boatto, encabezaron la comitiva, entre el lamento general por "una tragedia que podía haberse evitado".
El sospechoso, Jérôme Barella, padre de dos hijos, había sido denunciado en el 2025 por la violación de una niña de 10 años y expulsado de un instituto donde trabajaba como operario de mantenimiento por "conducta inapropiada" con una menor. Sus hijos iban a la escuela de Lyhanna y eran amigos de la niña, a la que invitaron a una fiesta de cumpleaños en pijama.
El sospechoso, que solía agasajar a Lyhanna con meriendas a la salida del colegio, relató a la policía cómo había recogido a la niña el día de su desaparición en su propio coche y cómo la había dejado supuestamente "viva" a la entrada de la piscina municipal. Sus declaraciones contradictorias acrecentaron las sospechas de la policía, que durante seis días peinó infructuosamente los bosques aledaños al pueblo.
El cuerpo sin vida de la niña fue finalmente hallado el pasado jueves en un silo dentro de una granja abandonada a 15 kilómetros del pueblo en la que llegó a trabajar en su día el sospechoso. Fuentes policiales indicaron a los medios locales que el hallazgo del cadáver "no fue casual". La autopsia no ha determinado aún cuál fue la causa directa de la muerte de Lyhanna.
