EEUU
Insólito video: un hombre entró a una tienda con una motosierra y robó unos 12.000 dólares en cartas Pokemón
Un insólito episodio ocurrido en el sur de Florida ha puesto de nuevo en el centro de la conversación la creciente ola de delitos en torno al lucrativo mercado de las cartas Pokémon. La noche del 21 de mayo, la tienda especializada Collection Realm, ubicada en Lake Park, fue escenario de un asalto que parece salido de una película, pero que refleja una problemática real y en aumento en Estados Unidos: los robos comando dirigidos a objetos de colección de altísimo valor en el mercado de reventa. En esta ocasión, el botín sustraído ascendió a 12.000 dólares en cartas Pokémon, una cifra que pone en evidencia la magnitud del negocio y el nivel de riesgo al que se enfrentan los comerciantes de este sector.
El robo no pasó inadvertido ni por su violencia ni por lo inusual de la herramienta utilizada. De acuerdo con el informe de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, el sospechoso, identificado como Clayton Warren, de 33 años y residente de West Palm Beach, recurrió a un plan poco convencional para ingresar al local. Las cámaras de seguridad de la tienda captaron cada detalle del operativo: primero, Warren intentó romper la ventana frontal del establecimiento —diseñada especialmente para resistir huracanes— arrojando una roca de gran tamaño. Ante el fracaso de este intento, decidió buscar una motosierra a batería y cortar un triángulo en el vidrio de seguridad, logrando finalmente abrirse paso hacia el interior del local.

La escena, lejos de ser limpia o silenciosa, dejó múltiples rastros del paso del intruso. Durante el forzoso ingreso, Warren se cortó con los restos de vidrio y dejó sangre en el sitio, una pista que resultaría clave para las investigaciones posteriores. Una vez adentro, el ladrón no se limitó a un robo selectivo: de acuerdo con el dueño de Collection Realm, se llevó tanto cartas individuales protegidas en fundas como grandes lotes de cartas adicionales, sumando un botín total cercano a los 12.000 dólares. El impacto del robo fue inmediato, tanto en el inventario como en la sensación de seguridad de quienes trabajan en el negocio.
Sin embargo, la audacia del asaltante no se correspondió con una planificación minuciosa. Warren cometió al menos dos errores cruciales que facilitaron su identificación y posterior arresto. El primero fue su propia exposición previa: las cámaras de la tienda lo registraron visitando el local apenas dos días antes del robo, haciéndose pasar por cliente y permaneciendo allí varias horas. Esta conducta permitió a los investigadores comparar imágenes y establecer la coincidencia física entre el sospechoso y el hombre que irrumpió en la noche del asalto.

El segundo error fue el uso del vehículo. Las grabaciones de la noche del crimen mostraron claramente un automóvil estacionado frente a la tienda, cuyas placas fueron leídas por un sistema automático. Al rastrear la matrícula, los agentes descubrieron que el vehículo estaba registrado a nombre de la madre de Warren, lo que facilitó su localización. Con estos elementos, la policía obtuvo una orden de registro y procedió al arresto del sospechoso en su domicilio. Actualmente, Warren enfrenta cargos formales por robo con allanamiento a una estructura desocupada y hurto mayor por una suma de entre 10.000 y 20.000 dólares.
El caso de Collection Realm no es una excepción aislada, sino que ilustra una tendencia alarmante que se ha intensificado en los últimos años en Estados Unidos. Las cartas Pokémon han pasado de ser un simple pasatiempo a convertirse en un bien de altísima demanda, con ejemplares que pueden alcanzar cientos o miles de dólares en el mercado secundario. Solo en los últimos cinco años, The Pokémon Company ha impreso más del 50% de las 75 mil millones de cartas producidas desde 1996, reflejando el auge global de este fenómeno.

Esta fiebre ha ido acompañada de una escalada de robos violentos y sofisticados. Pocos días después del robo en Florida, otra tienda en Arizona fue asaltada por un hombre armado con un mazo de gran tamaño, quien destruyó la entrada y logró sustraer 7.000 dólares en cartas en apenas dos minutos. En enero de este año, una tienda de Manhattan vivió un episodio aún más grave: empleados y clientes fueron retenidos a punta de pistola, mientras los delincuentes se llevaban 100.000 dólares en mercancía. En diciembre, un local en Burbank sufrió un robo nocturno con un botín de igual valor.
Ante esta situación, los comerciantes del rubro han optado por reforzar sus medidas de seguridad para intentar frenar la ola de robos. Muchas tiendas han instalado sistemas de cerraduras especiales y videovigilancia de alta definición. Además, algunos propietarios han decidido llevarse el inventario más valioso a sus domicilios al final de la jornada, buscando disminuir el riesgo de pérdidas irreparables durante la noche. Desde la propia Collection Realm, tras el asalto, se agradeció el apoyo recibido y se destacó que, pese a la violencia del episodio, ningún trabajador ni cliente resultó herido.
El asalto ocurrió la noche del 21 de mayo en Florida cuando el sospechoso cortó el vidrio de seguridad para ingresar y se llevó lotes y cartas individuales del mercado coleccionable
