Política
El Higüero: Comunidades aisladas y calles convertidas en "ríos de lodo"
Ana Rosa Guerrero es madre de tres hijas; la más pequeña tiene dos años y sus adolescentes tienen que salir a las 5:30 de la mañana para poder asistir a la escuela. Las calles de los sectores Mameyes y Rincón no permiten que acceda algún transporte público.
]]> Las comunidades Mancebo, Los Mameyes, Amor de Dios y Rincón del Higüero en Santo Domingo Norte protestan porque tienen 50 años esperando que asfalten sus calles.
Ana Rosa Guerrero es madre de tres hijas; la más pequeña tiene dos años y sus adolescentes tienen que salir a las 5:30 de la mañana para poder asistir a la escuela. Las calles de los sectores Mameyes y Rincón no permiten que acceda algún transporte público.
Esta es la realidad diaria en El Higüero, Santo Domingo Norte, donde sus habitantes han detenido todas las actividades laborales, educativas y de transporte.
Cansados de lo que denominan "promesas de campaña", los comunitarios exigen la construcción inmediata de carreteras, aceras y contenes que los conecten con la civilización.
50 años de olvido

María Antonia Guerrero Araújo, representante de las comunidades de Mancebo, Los Mameyes, Amor de Dios y Rincón, fue enfática al describir la precariedad de la zona: "Estamos pidiendo a las autoridades competentes que vengan en nuestro auxilio. Somos comunidades que estamos echadas al olvido hace más de 50 años. Yo tengo 36 años de vida y nunca he visto una calle hecha (de asfalto)".
Guerrero dirigió un mensaje directo a la alcaldesa Betty Gerónimo y al presidente Luis Abinader, señalando el contraste entre las necesidades básicas y el uso de fondos públicos en otras actividades.
"Le pedimos a nuestra querida Betty Gerónimo que venga en nuestro auxilio… ella sí sabe dónde estamos, porque a la hora de los votos han venido a buscarnos. Me llena de mucha impotencia ver que pidieron a nuestro presidente dos millones de pesos para realizar una habichuela con dulce. Pedimos que, en lugar de pedir para cosas innecesarias, nos brinden el servicio que realmente necesitamos", dijo.
El colapso del transporte y los servicios de emergencia

El deterioro de la vía principal, que supera los tres kilómetros de destrucción total, ha provocado que incluso los servicios de emergencia se vean comprometidos.
Severina Ferrer, presidenta de la Junta de Vecinos Amor de Dios, advirtió sobre el peligro que corren los enfermos.
"Muchas veces se han volcado", dijo.
Por su parte, el transporte escolar ha dejado de ingresar a los sectores para evitar daños; los estudiantes tienen que llegar a la comunidad Amor de Dios y el almuerzo escolar llega con varios motoconchistas de la zona.
El pastor Juan Carlos Tejeda lamentó que esta situación obligue a alumnos y docentes a caminar hasta tres kilómetros en condiciones que calificó de "infrahumanas".
"Las calles parecen ríos"
La falta de canalización pluvial se suma a la crisis cada vez que llueve.
Isabel Martínez, oriunda de los Mameyes, describió el panorama que enfrentan las más de 2,500 familias de la zona.
"Aquí las calles parecen ríos y luego lagunas llenas de lodo, lo que impide que los estudiantes puedan ir a sus respectivos centros educativos", dijo.
A pesar de que el presidente de la Asociación de Juntas de Vecinos, Gaspar González, asegura haber llevado múltiples solicitudes al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la respuesta ha sido el silencio.
Los dirigentes comunitarios advirtieron que mantendrán su plan de lucha y la paralización de actividades hasta que las maquinarias inicien los trabajos de asfaltado, aceras y contenes que pongan fin a décadas de aislamiento.
