EEUU
Nueva alerta por la calidad del aire en el área de la ciudad de Nueva York debido al humo de los incendios forestales canadienses

Una nueva alerta de calidad del aire afecta a la mayor parte del área metropolitana de Nueva York, incluyendo los cinco distritos de la ciudad, como consecuencia directa del humo proveniente de los incendios forestales en Canadá. El fenómeno, que ya ha cubierto la región con una densa neblina, se suma a la presencia de ozono a nivel del suelo, lo que agrava las condiciones ambientales y obliga a las autoridades a mantener un monitoreo permanente de la situación. Las previsiones oficiales indican que la calidad del aire podría empeorar a lo largo del jueves, por lo que se espera que la visibilidad y el bienestar de los habitantes se vean afectados durante varias horas.
La alerta, activada inicialmente el miércoles tras la llegada del humo a la región, responde al incremento de partículas dañinas en el ambiente, producto tanto de los incendios forestales como de la concentración de ozono. La combinación de estos factores ambientales ha creado un escenario adverso que pone en riesgo a la población, especialmente a quienes residen, trabajan o se desplazan a diario por la ciudad. Las autoridades han reiterado que el humo será visible desde distintos puntos de los cinco distritos, lo que podría provocar molestias respiratorias y complicaciones de salud en diversos sectores de la sociedad.
La situación ha motivado la intervención del departamento de gestión de emergencias de la ciudad, que ha comunicado de forma explícita los riesgos asociados a la exposición prolongada a este tipo de contaminantes. Según el informe oficial, la calidad del aire registrada en la ciudad de Nueva York se considera perjudicial para la salud, sobre todo para los grupos vulnerables. Niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con afecciones médicas previas forman parte del segmento poblacional más expuesto, por lo que se recomienda limitar al máximo el tiempo que pasan al aire libre.
El organismo de gestión de emergencias insta a la población a reconocer y atender de inmediato los síntomas que puedan indicar una reacción negativa a la contaminación. Entre las señales de alerta destacan la tos, las sibilancias, la dificultad para respirar, la sensación de opresión o dolor en el pecho y la fatiga inusual. Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, y especialmente si se presentan dificultades severas para respirar o dolor intenso en el pecho, se aconseja acudir de inmediato a un centro médico o comunicarse con el 911 para recibir asistencia especializada.
El mensaje de precaución ha sido reforzado por la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, quien a través de las redes sociales recomendó a las personas sensibles que limiten el tiempo que permanecen al aire libre y eviten la actividad física intensa. Esta sugerencia se dirige especialmente a quienes forman parte de los grupos de riesgo, ya que la exposición a partículas contaminantes puede agravar enfermedades preexistentes y generar complicaciones respiratorias de variada gravedad.
La protección individual se convierte en una prioridad en el contexto actual. Las autoridades sanitarias han subrayado la utilidad de las mascarillas adecuadas para reducir la exposición a las partículas nocivas presentes en el aire. En particular, el uso de mascarillas KN95 o N95 es aconsejado para quienes deban salir de sus hogares por motivos imprescindibles. Estas mascarillas ofrecen un mayor nivel de filtración frente a las partículas finas, contribuyendo a disminuir los riesgos de dificultad respiratoria, tos o mareos asociados a la inhalación de humo.
Para facilitar la protección de la población, la ciudad de Nueva York ha dispuesto la entrega gratuita de mascarillas en distintos puntos estratégicos. Los habitantes pueden acceder a este recurso en todas las comisarías de la policía, así como en diversas bibliotecas públicas y estaciones de bomberos repartidas por los cinco distritos. Entre los lugares habilitados para la entrega se encuentran: todas las bibliotecas públicas de Brooklyn y Queens, el centro de la biblioteca de St. George en Staten Island, el centro de la biblioteca del Bronx y la Biblioteca de la Fundación Stavros Niarchos en Manhattan.
El listado de estaciones de bomberos que disponen de mascarillas gratuitas incluye las siguientes direcciones: 720 Melrose Ave. y 2417 Webster Ave. en el Bronx; 172 Tillary St. y 885 Howard Ave. en Brooklyn; 100 Duane St. y 207 West 77th St. en Manhattan; 91-25 Calle 121 y 108-01 Autopista Horace Harding en Queens; y 1850 Clove Road en Staten Island. Estos puntos de distribución permiten que los ciudadanos accedan de manera sencilla y rápida a las medidas de protección necesarias para hacer frente a la emergencia ambiental.
La oficina de la gobernadora Kathy Hochul ha informado que, además de la distribución en comisarías, bibliotecas y estaciones de bomberos, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) se sumará al operativo, repartiendo mascarillas a los pasajeros en las principales estaciones de tren de la ciudad. Tanto en Penn Station como en Grand Central, los usuarios del transporte público podrán encontrar mascarillas disponibles, lo que facilita el acceso a la protección durante los desplazamientos diarios y refuerza el esfuerzo colectivo para mitigar los riesgos derivados del deterioro de la calidad del aire.
El humo proveniente de Canadá cubrió la región con neblina y se combinó con ozono a nivel del suelo, mientras los pronósticos oficiales prevén un deterioro durante el jueves
