EEUU
Entre precios récord y la preocupación de científicos: el T. rex más completo del mundo sale a subasta

La subasta de uno de los mayores y más completos esqueletos de Tyrannosaurus rex jamás hallados, conocido como “Gus”, ha generado debate en la comunidad científica. Según informó Smithsonian Magazine, el fósil será rematado por la casa de subastas Sotheby’s, que calcula su valor entre USD 20 y 30 millones, lo que podría convertirlo en el dinosaurio más caro jamás vendido.
El descubrimiento tuvo lugar en Harding County, Dakota del Sur, en terrenos pertenecientes al ranchero Gary “Gus” Licking, cuyo nombre lleva el fósil. El proceso de excavación fue encabezado por Thomas Heitkamp, presidente de la firma paleontológica Theropoda Expeditions, quien junto a su equipo trabajó durante tres veranos para extraer los restos y posteriormente dedicó otros tres años a limpiar y ensamblar los huesos en laboratorio.
Desde Sotheby’s, Cassandra Hatton, vicepresidenta y jefa mundial de ciencia e historia natural, explicó a Artnet, sitio especializado en noticias del mercado del arte, que el mercado de fósiles de dinosaurios “es más amplio de lo que la mayoría imagina y sigue creciendo”, con interés tanto de coleccionistas privados como de museos internacionales y fundaciones.

Valor económico y récords en ventas de fósiles
La puja por “Gus” comenzará en USD 19 millones, y la cifra estimada supera cualquier venta previa de dinosaurios. El precedente ocurrió en 2024, cuando el multimillonario Kenneth Griffin adquirió el esqueleto de un Stegosaurus apodado “Apex” por USD 44,6 millones, una suma que multiplicó por nueve la estimación inicial de Sotheby’s.
Ese récord convirtió a “Apex” en el fósil más caro vendido en una subasta y volvió a poner el foco en hasta dónde pueden llegar las cifras en este tipo de ventas.
Tanto museos como coleccionistas privados demuestran estar dispuestos a invertir sumas millonarias en ejemplares únicos, lo que ha intensificado la competencia y el interés global. El caso de “Apex” ilustra que estos fósiles, aunque adquiridos por particulares, pueden terminar exhibiéndose en instituciones públicas, ya que el Stegosaurus actualmente está en préstamo a largo plazo en el American Museum of Natural History.

Descubrimiento y proceso de excavación de “Gus”
El hallazgo de “Gus” fue fruto de observación y trabajo de campo. El ranchero había encontrado dientes y fragmentos óseos en su propiedad antes de contactar a Thomas Heitkamp, quien identificó el potencial paleontológico del sitio. El equipo de Theropoda Expeditions realizó las excavaciones entre 2021 y 2023, enfrentando el reto de extraer y preservar huesos con millones de años de antigüedad.
La reconstrucción requirió separar cuidadosamente los huesos fosilizados de la roca y ensamblarlos en laboratorio. El resultado es un esqueleto de 183 elementos óseos, que representan aproximadamente el 63 % del total de un T. rex y hasta el 80 % de la masa ósea original.
El cráneo mide 137 centímetros de largo, mientras que el esqueleto ensamblado alcanza los 11,5 metros de longitud y 3,8 metros de altura. Estas cifras y la integridad del hallazgo lo convierten en uno de los ejemplares más completos conocidos.

Debate sobre acceso científico y coleccionismo privado
El destino de fósiles como “Gus” ha suscitado un debate entre paleontólogos y el sector privado. Susannah Maidment, paleontóloga del Natural History Museum de Londres, advierte que cuando estos ejemplares terminan en manos privadas, la investigación científica se ve limitada. Explica que los fósiles en colecciones particulares pueden dejar de estar disponibles para nuevos estudios, ya que los propietarios pueden perder interés, fallecer o decidir venderlos, lo que puede llevar incluso a la pérdida de material valioso.
Los grandes medios científicos suelen rechazar publicaciones basadas en ejemplares fuera del dominio público, ya que la disponibilidad para futuras investigaciones no está garantizada. Esta preocupación se ha repetido en varias oportunidades, con casos de fósiles que, tras su descripción científica, han desaparecido del alcance académico.
Frente a este escenario, especialistas como Scott Persons, curador de historia natural en el Museo Estatal de Carolina del Sur, sostienen que quienes tienen los recursos económicos para adquirir estos fósiles podrían destinarlos a financiar programas de investigación en museos públicos, lo que tendría un impacto aún mayor en la paleontología.

Impacto y ejemplos previos en la paleontología
La venta de grandes fósiles como “Sue”, el primer T. rex subastado en 1997 por USD 8,4 millones al Field Museum de Chicago, marcó el inicio de una nueva etapa para el mercado paleontológico. Desde entonces, inversores y museos compiten por piezas excepcionales, impulsando cifras cada vez más elevadas. Esta tendencia ha situado a los dinosaurios en el centro de la atención mediática y científica.
El antecedente más reciente, el Stegosaurus “Apex”, demuestra que estos ejemplares pueden terminar en exhibiciones públicas pese a su adquisición privada. Sin embargo, el debate persiste sobre si este modelo garantiza la preservación y el acceso a hallazgos cruciales para la investigación y la educación científica.
“Gus” tiene 183 huesos recuperados y un valor estimado de entre 20 y 30 millones de dólares. Su venta en Sotheby’s reaviva el debate sobre el destino de los fósiles más excepcionales del planeta
